Calor y embarazo

El calor ya ha llegado y en determinadas comunidades españolas, como las de la zona mediterránea o del sur, las temperaturas pueden llegar a superar los 35 grados centígrados durante los meses de verano.

Las embarazadas deben prestar especial cuidado y protegerse, en la medida de lo posible, de las altas temperaturas.

Dado que el embarazo es un periodo en el que la mujer experimenta un buen número de cambios en su cuerpo, el calor podría provocar en la gestante algún problema como lipotimias o bajadas de tensión como consecuencia del aumento de la temperatura corporal en estos meses de verano.

Algunos de los síntomas que el calor provoca en la mujer en estado de buena esperanza son la sensación de cansancio, ahogo o falta de aire, mareos o palpitaciones.

Recomendaciones para sobrellevar el calor

La mujer en periodo de gestación debe evitar salir a la calle durante las horas de más calor, como pueden ser la mitad de la mañana hasta media tarde aproximadamente. Ya que, si está en casa, aunque haga calor puede ayudar a combatirlo con sistemas de ventilación. Tampoco es aconsejable abusar del frío.

Es importante intentar mantener la casa fresca, ventilando las habitaciones a primera hora de la mañana y no dejar entrar demasiada luz del sol el resto del día.

La embarazada debe llevar ropa fina y transpirable procurando evitar las prendas demasiado ajustadas. El calzado cómodo también ayuda.

No pasar largos ratos sentada sino intentar dar pequeños paseos con el fin de evitar el hinchazón en los pies. Si va a salir a la calle es recomendable aplicar algún tipo de protector solar en cara y cuerpo para proteger la piel e impedir la aparición de manchas.

La hidratación es de suma importancia en estos días de calor. Hay que procurar beber agua cada cierto tiempo así como rebajar la sal de las comidas.

Las duchas ayudan a aliviar los sofocos provocados por el calor, sin embargo, tampoco deben realizarse con el agua demasiado fría sino más bien templada para que no sea tan brusco el contraste de temperaturas.

Cuidados especiales

En los meses de verano existen dos factores que pueden suponer un especial peligro para las embarazadas: el sol y los golpes de calor.

  • Las embarazadas sufren un aumento natural de la temperatura corporal como consecuencia de su estado de gestación. Esto sumado a las elevadas temperaturas del verano aumenta el riesgo de padecer un golpe de calor. Esto puede suponer un colapso en el funcionamiento normal del organismo de la gestante, dificultando su ritmo habitual de trabajo, lo cual pueda suponer a su vez un riesgo para la salud tanto de la madre como del futuro bebé.
  • La exposición al sol puede propiciar la aparición de manchas en la piel. Alrededor del 90% de las embarazadas sufre un aumento de la pigmentación de su piel, especialmente en sus muslos, areola mamaria y su cara, por lo que es importante que reduzca la exposición al sol y utilicen cremas protectoras de factor elevado.

    Por último, destacar que el buceo y las inmersiones profundas pueden suponer un riesgo para la salud del bebé.

Un comentario

  1. Estoy de 3o semanas y me dan unos sofocos terribles lo único q me alivia es meterme en el agua . Piscinita , playa o duchas en casa .

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