El fallo ovárico prematuro o menopausia precoz es un problema que afecta a aproximadamente un 14% de las mujeres en edad fértil.
Es un síndrome producido por múltiples causas que ocasionan la desaparición progresiva de los folículos ováricos o la falta de respuesta de estos a los estímulos normales. Muchas veces, el problema surge durante el desarrollo embrionario del ovario y otras, posteriormente por factores externos.
Como consecuencias, las mujeres que padecen este problema tienen mayor tendencia a sufrir enfermedades cardiovasculares y osteoporosis. La esterilidad es otra de las consecuencias y la que más afecta emocionalmente a la mujer que lo padece. En la mayoría de estos casos los tratamientos de estimulación de la ovulación no son efectivos por lo que la donación de óvulos o la adopción son la única forma de que estas mujeres puedan tener descendencia.