Salud materna y embarazo

La salud de la madre previa al embarazo, sus hábitos alimenticios y de consumo como tabaco y alcohol, los tratamientos farmacológicos y las exposiciones a tóxicos medioambientales o en el lugar de trabajo son factores muy importantes que pueden influir en el desarrollo del embarazo y en la salud del feto.

Por otra parte, las enfermedades maternas también pueden afectar al bebé. Para que el embarazo se desarrolle sin complicaciones, la madre debe llevar ciertos cuidados, sobre todo si presenta alguna enfermedad previa a la gestación.

Existen determinados agentes externos que actúan como teratógenos, es decir, aumentando la probabilidad de malformaciones congénitas, que son aquellas alteraciones anatómicas, estructurales, funcionales, metabólicas o conductuales que se desarrollan en las etapas del desarrollo embrionario, por lo que el niño las presenta desde el nacimiento.

Deficiencias nutricionales

La falta de yodo y ácido fólico pueden provocar en el feto hipotiroidismo o retraso mental en el caso del yodo, y espina bífida si falta acido fólico.

En las primeras semanas del desarrollo embrionario comienza a formarse una de las estructuras más importantes del feto, el tubo neural. Una de las pautas que ayudan a prevenir defectos del tubo neural (anencefalia o espina bífida) y defectos cardíacos es la suplementación con ácido fólico antes y durante las primeras etapas del embarazo.

El calcio y el fósforo también son importantes, ya que formarán los huesos y los dientes del futuro recién nacido. Es importante que las embarazas tomen la suficiente cantidad de calcio para evitar las descalcificaciones. En caso de intolerancia a la lactosa, se recomienda consumir alimentos ricos en calcio como derivadps de la soja, pescados con espinas, frutos secos, etc.

Por último es importante controlar los niveles de hierro ya que las necesidades de este mineral durante el embarazo aumentan debido al mayor volumen de sangre, la síntesis de tejidos fetales y placentarios y a la formación de reservas de hierro en el feto para su uso posterior en la lactancia. Su déficit se asocia a anemia ferropénica en el bebé durante la infancia.

Drogas y tóxicos

La exposición prenatal al alcohol es una de las causas de retraso mental más común y que más se puede prevenir. Por eso, se recomienda a todas las mujeres embarazadas no tomar nada de alcohol durante el embarazo y la lactancia.

Se sabe que los efectos del alcohol son dosis-dependientes, a mayor ingesta y exposición, mayores efectos en el bebé, por eso los mayores problemas se observan en los bebés de madres alcohólicas.

Además del alcohol, el tabaco, la cocaína, los pegamentos u otros drogas sintéticas pueden provocar abortos, retraso mental y defectos congénitos.

Por otra parte la exposición a agentes físicos y químicos como la radiación ionizante, fitoestrógenos o solventes orgánicos basados en el carbono como tolueno, acetona, xileno, etc. producen en el bebé efectos similares a los del alcohol o los anestésicos.

Enfermedades y fármacos

Misoprostol, antiepilépticos, metotrexate, ácido retinoico, etc. son algunos de los fármacos que pueden provocar abortos, retraso mental y defectos congénitos entre otras afecciones fetales.

En el caso de que la madre sufra alguna enfermedad como la epilepsia, se debe pedir consejo al profesional antes de la concepción para, en la medida de lo posible, modificar la medicación por una menos tóxica para el feto y probar durante un tiempo si esa nueva medicación es también eficaz para la madre.

Enfermedades como la diabetes mellitus, el hiperandrogenismo o el lupus eritematoso sistémico afectan al desarrollo fetal causando defectos congénitos, reversión sexual en el caso del androgenismo y bloqueo cardíaco o lupus transitorio.

Infecciones víricas

Existen, además, determinadas infecciones víricas que puede contraer la madre y pueden tener un efecto negativo en el desarrollo del feto como son la varicela y la rubéola.

Para evitar complicaciones en el embarazo habría que comprobar que la madre ha sido vacunada y, en caso de duda, vacunar antes del embarazo.

  • La rubéola durante el embarazo puede desencadenar el Síndrome de Rubéola Congénita (SRC) en el bebé. Si el contagio ocurre en las primeras semanas, antes de la semana 16, puede producir efectos graves en el feto como ceguera, sordera, retraso mental e incluso alteraciones cardíacas.
  • La varicela puede generar en el feto el Síndrome de la Varicela Congénita, antes de la semana 13 existe un riesgo muy bajo de contagio (0,4%), pero entre la semana 13 y 20 de gestación ese riesgo aumenta a un 2% pudiendo causar malformaciones fetales como cicatrices en la piel, microcefalia, problemas de visión y audición.

También habrá que comprobar en la mujer que desea tener hijos, la exposición previa a toxoplasma, citomegalovirus, herpes, sífilis, VIH y hepatitis B o C.

Diversos estudios han demostrado los efectos beneficiosos de un desarrollo fetal saludable y cómo algunos factores influyen después y durante la vida del individuo. Entre esos beneficios podemos observar en los niños un mejor rendimiento y aptitudes escolares, mejor salud en la adolescencia y en la vida adulta, menor índice de obesidad, hipertensión o enfermedades cardiovasculares.

Un comentario

  1. Imagen de perfil de Yesenia jazzo vazquez

    Si bebo un baso de coca cola que pasa y si bebo un vaso sólo un vaso chico de alcohol que pasa durante el embarazo y antes del embarazo sólo tome muy pocas porciones no constante no afecta y aun que sea después del acto sexual

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