Por Clara Miret Lucio (farmacéutica y embrióloga).
Actualizado el 17/09/2013

Normalmente se habla de cólico del lactante cuando un bebé de 5 meses llora más de tres horas seguidas durante tres o más días a la semana, al menos tres semanas seguidas sin explicación médica.

Las principales causas de cólico son los problemas estomacales, sobre todo por la acumulación de gases estomacales y de la alteración de la microflora intestinal, y los problemas sociales y psicológicos como el haber sometido al niño a demasiada estimulación (luz, ruido…)

A continuación tienes un índice con todos los puntos que vamos a tratar en este artículo.

Consejos para calmarlo

Algunos de los consejos para calmar el cólico son los que veremos a continuación, siendo uno de los más importantes el contacto de la piel con piel:

  • Mantener al bebé en posición erguida.
  • Con una bolsa de agua templada o una mantita aplicar calor sobre la barriga del bebé.
  • En casa de estar amamantando revisar la dieta por si algún alimento pasa a la leche materna y el bebé es sensible a él.
  • Revisar la leche de fórmula y en caso de ser la causante consultar con el pediatra el posible cambio.
  • Mover al bebé suavemente, con la cabeza cerca al corazón para que escuche los latidos como hacía dentro del vientre materno.
  • Probar música relajante.
  • Ningún fármaco ha conseguido calmar el cólico del lactante.
  • Dar un masaje al bebé en la barriga para ayudarle a que salga el gas o flexionar los muslos del bebé sobre su tripa

Masaje al lactante

Evitar el cólico del lactante

  • Revisar el biberón para controlar que no traga demasiado aire y evitar los problemas estomacales.
  • Mantener al bebé incorporado mientras es alimentado para evitar que se cuele aire junto a la leche, ya que es más probable que esto ocurra si el bebé está acurrucado o doblado hacia delante.
  • Evitar que el bebé coma con ansia alimentándolo antes de que tenga mucha hambre evitando que trague aire junto a la leche.
  • Hacerle eructar a menudo para eliminar las burbujas de aire que hay en el estómago del bebé, cuanto antes mejor, es decir, al cambiar de pecho o a los pocos minutos de la toma del biberón.

Muchas veces no se consigue que el bebé deje de llorar, incluso hay ocasiones que el bebé necesita precisamente llorar y lo mejor es respetarlo y darle todo el cariño posible.

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Autores y colaboradores

 Clara Miret Lucio
Farmacéutica y embrióloga
Licenciada en Farmacia por la Universidad de Valencia (UV), con Máster en Biotecnología de la Reproducción Humana Asistida por la UV. Experiencia como farmacéutica y embrióloga especialista en Medicina Reproductiva en Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI) y, actualmente, en Equipo Juana Crespo (Valencia). Más sobre Clara Miret Lucio
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