¿En qué consiste la vitrificación de óvulos?

La vitrificación es una técnica de congelación ultrrarápida de ovocitos. Actualmente, las sociedades médicas americanas y europeas han dejado de considerar esta técnica como experimental, y durante los últimos años se ha ido introduciendo en la práctica clínica, aumentando el número de indicaciones y el número de ciclos realizados. Fertilab, Institut català de infertilitat, aplica esta técnica con total seguridad desde hace años.

La ventaja de esta técnica respecto a la clásica congelación lenta es que se evita la formación de cristales en el interior de la célula debido a su alta velocidad de enfriamiento. El óvulo es una célula grande (si se compara, por ejemplo, con un espermatozoide) con alto contenido de agua en su citoplasma. Si se forman cristales en su interior, estos pueden dañar las estructuras celulares e impedir que el óvulo pueda ser utilizado en un futuro.

Óvulo célula de gran tamaño

El proceso de vitrificación consiste en una estimulación ovárica de la paciente (hoy en día más seguras, de menor duración y sin síndromes de hiperestimulación) y en la recuperación de los ovocitos mediante punción folicular bajo anestesia. Tras la punción, todos los ovocitos maduros se vitrifican y se almacenan en nitrógeno líquido, sin existir límite de tiempo.

En sus comienzos, la vitrificación de óvulos se ofrecía a pacientes que podían ver su reserva folicular comprometida por tratamientos oncológicos (quimioterapia, radioterapia) o por cirugías repetidas sobre el ovario, con el objetivo de preservar su fertilidad. Sin embargo, hoy en día se considera como nueva indicación social y no médica a aquellas mujeres que desean aplazar su maternidad.

Esta nueva indicación se debe a que actualmente la etapa de mayor fertilidad en una mujer coincide con su periodo formativo y con su carrera profesional. En España, la edad media actual de tener un primer hijo es de 32 años. La fertilidad empieza a mermar a los 35 años y muy particularmente a los 40, cuando encontramos baja respuesta a la estimulación óvarica y mala calidad embrionaria.

Después de la vitrificación sobreviven entre el 90-95% de los ovocitos, con alta tasa de fetilización y de gestación. No obstante, la calidad y el número de estos ovocitos van ligados a la edad de la mujer en el momento de la vitrificación. Así pues, lo ideal es realizarla siempre antes de los 37-38 años. Si se realiza en edades más avanzadas, los resultados van dismuyendo al igual que en la fecundación natural o in vitro.

Imagen de la clínica de reproducción asistida Fertilab

Un comentario

  1. usuario
    gloria

    que interesante me parece! esto nos va a ayudar a muchas mujeres

Las cookies nos permiten ofrecerle publicidad personalizada y recopilar datos estadísticos. Si continua navegando consideramos que acepta nuestra política de cookies.   Aceptar