Entrevista: Síndrome de Hiperestimulación Ovárica

El Síndrome de Hiperestimulación Ovárica, también conocido por sus siglas SHO, se trata de una complicación aparecida durante el proceso de estimulación ovárica en un ciclo de reproducción asistida. El organismo de la mujer responde de forma exagerada a las hormonas administradas para conseguir un buen número de folículos.

Desde el Instituto Murciano de Fertilidad (IMFER), la doctora Valeria Sotelo nos explica en qué consiste el Síndrome de Hiperestimulación Ovárica, los riesgos que comporta y cómo evitar que se produzca en un tratamiento de reproducción asistida.

En el SHO los ovarios responden de forma exagerada a la medicación, de forma que se producen más folículos ováricos de los esperados y éstos presentan un mayor tamaño, además existe presencia de líquido ascítico en el abdomen y la pelvis.

Síntomas y tratamiento

El Síndrome de Hiperestimulación Ovárica se produce mientras se realiza la estimulación ovárica, con la medicación para hacer crecer los folículos ováricos, pero la desencadenación del síndrome tiene lugar cuando se administra la hormona hCG, que es la responsable de inducir la ovulación.

En función del cuadro sintomatológico se puede realizar la clasificación de:

  • Hiperestimulación ovárica leve.
  • Hiperestimulación ovárica moderada.
  • Hiperestimulación ovárica severa.

Los síntomas más frecuentes son náuseas, vómitos y dolor abdominal, conforme pasan los días la paciente suele ir mejorando pero lo que determina que el riesgo real del SHO es la presencia de embarazo.

Si la mujer no se queda embarazada, lo más frecuente es que el síndrome remita por completo cuando baje la menstruación, si la paciente logra el embarazo el síndrome puede empeorar y comportar un mayor número de riesgos.

En la mayoría de los casos, el SHO es leve y no requiere de hospitalización, basta con consumir grandes cantidades de agua y bebidas isotónicas y evitar el ejercicio por el riesgo de torsión ovárica. En cada caso se realizarán una serie de controles como medición del control abdominal, control por ecografías y análisis de sangre para ver cómo va remitiendo el síndrome.

Cómo evitar el SHO

El SHO puede prevenirse si se analizan los factores de riesgo, tanto los primarios como lo secundarios. Los factores de riesgo primarios son:

En cuanto a los factores de riesgo secundarios, nos encontramos con el rápido ascenso de los niveles de estradiol, superado los 2.500pg/ml nos harían sospechar que puede desencadenarse un síndrome de hiperestimulación ovárica.

Existen algunas estrategias para que no se desarrolle el síndrome, utilizando protocolos de estimulación con antagonistas dismuye el riesgo de aparición del SHO, y todavía más si se combina con dosis bajas de gonadotropinas y la inducción de la ovulación con análogos de la GnRH.

Si a pesar de esto, la paciente presenta factores de riesgo, es esencial recurrir a la vitrificación de embriones. Se aplicaría un análogo de la GnRH para inducir la ovulación, se realizaría la punción folicular y en el laboratorio se fecundarían los óvulos. Pero, en estos casos no se produciría transferencia de embriones, una vez formados los embriones, se criopreservarían. De esta forma, la paciente mejoraría con la llegada de la menstruación y sería en un siguiente ciclo donde se prepararía el endometrio para transferir los embriones congelados.

Un comentario

  1. usuario
    graciams-er

    Yo fui donante hace 5 meses y tuve un poco de este síndrome, me hacían controles y me dijeron que bebiera mucha mucha agua. los dos primeros días lo pasé fatal, con un dolor y fiebre, a los 4 días se me pasó por completo, fue un alivio!

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