Estudio para determinar la fertilidad de la pareja

Muchas parejas sueñan con tener un bebé y formar una familia, aunque en ocasiones, la llegada del niño tarda más de lo deseado. Si la búsqueda sin resultado se prolonga en el tiempo, se recomienda visitar al especialista.

Son muchas las personas que desconocen en qué momento deben acudir al médico para saber si existe algún problema de fertilidad. Se considera que una pareja debe ir cuando lleva más de un año manteniendo relaciones sexuales sin usar ningún método anticonceptivo y no consigue el embarazo, siempre y cuando la mujer tenga menos de 35 años. En los casos, en los que la mujer tiene más de 35 de años, se debe consultar al especialista a los 6 meses de mantener relaciones sin éxito.

El punto de partida para saber qué impide a una pareja conseguir el embarazo es realizar un estudio de fertilidad. El estudio es un conjunto de pruebas diagnósticas para detectar si existen problemas; es fundamental que ambos miembros se sometan a las pruebas, pues la infertilidad puede ser tanto masculina como femenina.

El estudio de fertilidad de clínicas EVA es personalizado, y las pruebas diagnósticas varían en función de las necesidades de cada paciente. De esta forma se obtienen mejores resultados.

Estudio de fertilidad masculina

Según la “Guía Clínica sobre la infertilidad masculina” de la Asociación Europea de Urología, en el 50% de las parejas, la incapacidad de concebir cuando se desea, está relacionada con un factor asociado a la infertilidad masculina.

Para elaborar un diagnóstico en el varón, el equipo médico, además de estudiar el historial clínico realiza una exploración física.

El primer paso suele ser estudiar la calidad del semen del hombre. La prueba diagnóstica más habitual es el seminograma y analiza los elementos macroscópicos (viscosidad, PH, volumen, tiempo licuefacción) y los microscópicos (número de espermatozoides por milímetro, movilidad espermática y morfología de los espermas).

Otras de las pruebas es la capacitación espermática, con ella se determina el número de espermatozoides móviles (REM). Esta capacitación permite procesar la muestra para recuperar los espermatozoides con mayor movilidad, que se pueden utilizar en las diferentes técnicas de reproducción.

Con los resultados obtenidos el médico puede diagnosticar el factor masculino en base a los valores de referencia de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Otras pruebas que se realizan en el Estudio de fertilidad masculina son:

  • Hemograma: Es un análisis sanguíneo en el que se mide en global y en porcentajes los 3 tipos básicos de células que hay en la sangre; serie eritrocitaria (serie roja), la serie leucocitaria (serie blanca) y la serie plaquetaria.
  • Serología: Análisis que detecta la presencia de anticuerpos en la sangre como resultado de la exposición o presencia previa de un microorganismo patógeno en particular. Entre las serologías que se estudian están las de la hepatitis B, hepatitis C y VIH.

Estudio de fertilidad femenina

El estudio de la fertilidad comienza con una visita a la clínica. En la primera visita, el equipo médico valora el caso en profundidad y determina qué pruebas son necesarias para realizar el diagnóstico adecuado. Previamente se estudiará el historial clínico de la paciente, así como los antecedentes familiares, el tiempo de esterilidad, o si existen hábitos perjudiciales (tabaco, alcohol…).

A cada paciente se le realiza una exploración completa que incluye las siguientes pruebas:

  • Ecografía ginecológica vaginal: Técnica de exploración no invasiva que, a través de los ultrasonidos permite visualizar los genitales femeninos. Con ella se puede descartar la presencia de miomas, pólipos y malformaciones en el útero. También permite conocer la reserva ovárica, mediante el recuento de folículos antrales, y su funcionamiento así como la respuesta de éstos a la estimulación hormonal.
  • Citología: Es una prueba ginecológica (también se conoce como Papanicolau) para detectar infecciones asintomáticas además de aportar información sobre la actividad hormonal de la paciente.
  • Hemograma: Es un análisis sanguíneo en el que se mide en global y en porcentajes los 3 tipos básicos de células que hay en la sangre; serie eritrocitaria (serie roja), la serie leucocitaria (serie blanca) y la serie plaquetaria.
  • Serología: Análisis que detecta la presencia de anticuerpos en la sangre como resultado de la exposición o presencia previa de un microorganismo patógeno en particular (VIH, Hepatitis viral, rubeola y sifelis).
  • Análisis hormonal: Permite comprobar el funcionamiento del aparato reproductor femenino. Un desajuste hormonal indica la existencia de alguna anormalidad que puede influir a la hora de concebir. Las determinaciones se realizan los primeros días (2,3 o 4 día) del ciclo y entre los días 19-21.

Los perfiles hormonales se modifican a lo largo del ciclo y reflejan la funcionalidad de los ovarios e indican la edad biológica de la paciente. Las hormonas basales, las analizadas en los primeros días del ciclo, nos informan acerca de la reserva ovárica. Las hormonas determinadas en el día 21 del ciclo indican si hay o no ovulación.

Durante el estudio de fertilidad se analizan la concentración de la hormona folículo estimulante (FSH), la hormona luteínizante (LH), la prolactina, el estradiol y la hormona tirotipa (TSH).

A través del estradiol y la hormona FSH se puede determinar la reserva ovárica de una mujer. Las alteraciones en la hormona LH informan de la existencia de anovulaciones. También se pueden identificar algunas alteraciones hormonales en la fase lútea.

Para conocer el número de óvulos válidos que tiene una mujer se analiza la hormona Antimülleriana (AHM), es una sustancia que segregan los folículos ováricos. Su estudio permite determinar la reserva ovárica.

Si el médico lo considera necesario se pueden realizar unas pruebas complementarias:

  • Cariotipo: a través de una analítica sanguínea se valora la fórmula cromosómica de un paciente (46 XX en la mujer y 46 XY en el hombre) y de esta forma se puede detectar la existencia de alteraciones en los cromosomas.
  • Histerosalpingografía: Técnica de exploración que se realiza mediante una radiografía de la pelvis. Con ella se observa la permeabilidad de las Trompas de Falopio y la cavidad del útero. Con ello se puede determinar si las trompas están obstruidas.

Tras el estudio de fertilidad

El médico tras una primera entrevista, solicitará el estudio de fertilidad ante la sospecha de la existencia de una patología específica. Los pacientes, por lo general reciben el resultado del estudio en un par de semanas.

Cuando se entregan los resultados de las pruebas, el equipo médico explica al paciente detalladamente todos los resultados. En caso de existir algún problema de fertilidad, se les explica las alternativas y los tratamientos más adecuados para su caso concreto.

“La clave del éxito en un tratamiento empieza con un diagnóstico correcto

Un comentario

  1. usuario
    Judy

    Entiendo que estos son todas las opciones posibles de pruebas y no las que siempre se hacen, porque a mi no me hicieron tantas cuando empecé el tratamiento. Pronto descubrieron mi problema: no funcionalidad de las trompas.

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