ICSI o no ICSI en ausencia de factor masculino

Unos de los debates abiertos en el ámbito de la reproducción asistida es si el uso generalizado de la técnica ICSI (microinyección intracitoplasmática de un espermatozoide en un ovocito) reporta beneficios a pacientes que clínicamente no lo necesiten.

Puesto que no hay consenso al respecto, en URH García del Real hemos optado por realizar la inseminación mixta. A continuación os explicamos en qué consiste.

Aumento del uso del ICSI

Recientemente, un artículo publicado en JAMA (Journal of the American Medical Association), analiza el incremento del uso de ICSI en los últimos 20 años y compara los resultados obtenidos en tratamientos de Fecundación in Vitro (FIV) con o sin ICSI, en parejas donde no hay un diagnóstico de factor masculino.

Utilizan para este análisis los datos recogidos por el NASS (National Assisted Reproductive Technology Surveillance System Americano) desde 1996 a 2012 que suman casi 1,4 millones de ciclos de FIV.

Los resultados muestran que el porcentaje de casos sin factor masculino donde se utiliza ICSI ha pasado del 15.4% en 1996 a un 66.9% en el año 2012. Entre estos casos, analizaron la tasa de embarazo y de nacido vivo en los 317.996 ciclos de FIV sin factor masculino, del año 2008 al 2012.

Observaron que la tasa de embarazo y de nacido vivo cuando se usó ICSI (44.9% y 36.5%) fue significativamente menor que cuando se utilizó FIV convencional (47.9% y 39.2%).

Diferencias entre la FIV convencional y la ICSI

La ICSI difiere de la FIV convencional en que el embriólogo selecciona un único espermatozoide para ser inyectado directamente en un ovocito en lugar dejar varios espermatozoides cerca del ovocito para que lo fecunden espontáneamente.

Al principio, el uso de ICSI estaba restringido a parejas donde existía un factor masculino severo, es decir, que no había suficientes espermatozoides o eran de mala calidad para realizar una FIV Convencional.

Sin embargo, poco a poco su uso ha ido extendiéndose a casos en los que no existe factor masculino, bajo la premisa de que se pueden conseguir mejores resultados con esta técnica.

No obstante, diversos estudios contradicen esta hipótesis, y no recomiendan el uso de ICSI si no existe un factor masculino, ni siquiera cuando hay pocos ovocitos disponibles (Kim et al, 2007; Luna et al, 2011; Bhattacharya et al, 2001).

Finalmente, en diciembre 2012, la Sociedad Americana de Medicina Reproductiva (ASRM) publicó una revisión bibliográfica al respecto del uso de ICSI con las siguientes conclusiones:

  • La ICSI es una técnica segura y efectiva para el tratamiento del factor masculino.
  • La ICSI puede incrementar la tasa de fecundación cuando en un ciclo previo de FIV convencional la fecundación ha sido peor de lo esperado.
  • El uso de ICSI para esterilidad de origen desconocido no mejora los resultados clínicos.
  • La ICSI en caso de un número bajo de ovocitos o edad materna avanzada no mejora los resultados.
  • El uso rutinario de la ICSI puede disminuir la incidencia de fallos de fecundación inesperados. Sin embargo, hacen falta más de 30 parejas sometidas a un ICSI innecesario para prevenir un caso de fallo de fecundación.
  • La ICSI puede ser beneficiosa en pacientes donde se va a realizar un Diagnóstico Genético Preimplantacional (DGP), uso de ovocitos madurados in vitro u ovocitos vitrificados.

En conclusión, si los datos apuntan a que la ICSI no mejora los resultados, su uso estaría injustificado cuando no hay factor masculino. Hay que recordar además, que no deja de ser una técnica algo más invasiva que la FIV Convencional y con un mayor coste.

Inseminación mixta

Teniendo en cuenta este debate abierto, en URH García del Real se aplica una táctica intermedia, que consiste en diagnosticar pareja a pareja, en el primer ciclo de FIV, cual de las dos técnicas (convencional o ICSI) es la más adecuada.

Esto es posible gracias a realizar, lo que se llama, una inseminación mixta, que consiste en dividir los ovocitos en dos grupos, e inseminar la mitad de los ovocitos con ICSI y la otra mitad mediante FIV convencional.

Esta estrategia permite observar como en cada pareja una u otra técnica proporciona a veces diferentes resultados tanto en tasa de fecundación como en calidad embrionaria.

Esta personalización de las técnicas asegura la mejor probabilidad de embarazo en el primer ciclo de FIV a cada paciente, al tiempo que se diagnostica si el ICSI es adecuado en su caso en concreto para sucesivos intentos de FIV.

Dra. Isabel Pons Mallol
Jefa del Laboratorio de URH García del Real. Coordinadora del programa de Diagnóstico Genético Preimplantacional
URH García del Real, clínica de fertilidad

2 comentarios

  1. usuario
    Fivmanri

    Pues yo creo que el ICSI debería aplicarse siempre o al menos el tratamiento mixto, porque así por lo menos te aseguras de que hay fecundación de al menos algunos óvulos.

    • usuario
      Mónica

      Muchas gracias por haber leído el artículo y hacer un comentario. Te escribo desde URH García del Real y te agradecemos tu opinión.

      La ICSI no asegura que haya fecundación, de la misma manera que la FIV convencional tampoco lo asegura. Por esta razón creemos que es buena idea hacer una inseminación mixta para confirmar la mejor técnica para cada pareja.

      Un saludo

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