La vitrificación de óvulos preserva la fertilidad en pacientes oncológicas

El cáncer sigue siendo una de las grandes enfermedades del siglo XXI para las mujeres de los países desarrollados. A pesar de este dato negativo, afortunadamente en los últimos años se ha producido un aumento progresivo en la supervivencia media de los pacientes con un cáncer diagnosticado gracias a los adelantos en los tratamientos oncológicos y la efectividad de los programas de detección temprana.

Sin duda, enfrentarse a un diagnóstico de cáncer es una difícil situación, pero hay muchas cosas que se pueden hacer a día de hoy. La mayor expectativa de vida y el buen pronóstico de muchos pacientes de cáncer ha llevado a contemplar la posibilidad, para estos pacientes, de tener familia tras haber superado la enfermedad.

En muchos casos los tratamientos de quimio o radioterapia producen una esterilidad definitiva cuando se realizan en mujeres en edad fértil. Los tratamientos de reproducción asistida permiten considerar el deseo futuro de conservar la fertilidad en aquellas pacientes con cáncer diagnosticado que se encuentran en edad reproductiva. La vitrificación de óvulos es una opción para ellas, un tratamiento que está revolucionando la medicina reproductiva.

Evaluación personalizada de la paciente

Al evaluar la opción de vitrificación de óvulos, primero se deben tener en cuenta factores como la edad, la función y reserva ovárica, el tipo de malignidad y su pronóstico y el tiempo disponible hasta que se inicie el tratamiento oncológico.

En Clínicas EVA seguimos unas pautas de actuación rigurosas cuando tenemos una paciente con estas necesidades. Como paso previo a programar el procedimiento mantenemos una conversación con la paciente para aclarar todos los conceptos antes del inicio del tratamiento. Analizamos todos los datos y valoramos de forma individualizada las posibilidades de éxito que van a depender fundamentalmente de la edad de la paciente y del estado de sus ovarios. El pronóstico será mejor en mujeres menores de 35 años con ovarios que no hayan sido operados y que no padezcan enfermedades como la endometriosis.

Sin embargo cada caso debe ser valorado de forma individualizada antes de tomar una decisión.

Para poder congelar los ovocitos, realizamos algo similar a un ciclo de Fecundación In Vitro. En los últimos años hemos simplificado mucho los pasos necesarios para recogerlos, evitando así molestias para la paciente. Además, los avances en medicina reproductiva permiten ofrecer mayores tasas de éxito. Hasta hace unos años las técnicas de congelación que se utilizaban para conservar un óvulo resultaban infructuosas, se necesitaba una media de 100 óvulos para lograr un recién nacido, sin embargo la aparición del tratamiento de Vitrificación de óvulos ha supuesto un gran avance.

¿En qué consiste el tratamiento de preservación?

Esta técnica consiste en la congelación ultrarápida de ovocitos, en lugar de utilizar un método de congelación tradicional, con el objetivo de que los óvulos no sean dañados. El procedimiento consiste en reducir la temperatura a la que se expone el ovocito, de 22º C iniciales a -196ºC de una manera súbita. Debido a su alta velocidad de enfriamiento, se evita la formación de cristales de hielo, que son los causantes de dañar el óvulo al lesionar las estructuras celulares.

Con este tratamiento, la mujer puede salvaguardar sus ovocitos, para en un futuro, y tras haber superado la enfermedad, tener la opción de poder utilizarlos para concebir. Como conclusión podemos afirmar que sí, es posible ser madre tras superar un cáncer si se previene antes.

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