El proceso de parto

El parto debe entenderse como proceso natural y no como enfermedad.

Antiguamente las madres daban a luz a sus bebés en casa aunque con tasas de mortalidad mayores a las que hay actualmente, la ventaja de ahora es que se pueden usar todos los conocimientos y avances para disminuir los riesgos que puedan darse durante el parto.

Si se entiende el parto como un proceso natural y fisiológico de la mujer, habría menos intervenciones que las que se llevan a cabo en los hospitales y los profesionales asumirían menos riesgos, ya que ninguna intervención deja de ser peligrosa.

Con los nuevos modelos de actuación al parto se le quiere dar a la mujer un papel importante a la hora de tomar decisiones, para ello se les debe informar en todo momento de las opciones que tiene, exceptuando aquellos partos de riesgo donde es el profesional el que toma las decisiones.

Uno de los retos es intentar adecuar los paritorios con nuevo aparataje para que los profesionales trabajen según los nuevos modelos, se intentará equiparlos con bañeras para que la mujer que lo desee pueda parir en el agua. Los partos en el agua tienen ventajas tanto para la madre como para el bebé, ya que es menos brusco para el bebé y se desarrolla de una forma más natural, con menos dolor para la madre, mayor bienestar, menos analgésicos y menos intervenciones. Esta opción ya se lleva a cabo por la sanidad pública en otros países como Holanda, Inglaterra, Suiza, etc.

Puedes leer el artículo completo en:    73

Las cookies nos permiten ofrecerle publicidad relacionada. Si continúa navegando, consideramos que acepta nuestra política de cookies. El uso del chat, foros o formularios indica que está aceptando nuestra política de privacidad y protección de datos.    Cerrar