Podéis preservar vuestra fertilidad

De manera habitual, nos topamos en la consulta con situaciones devastadoras para la vida de las personas, como por ejemplo la aparición de un cáncer.

Cuando nos encontramos ante el diagnóstico de cáncer en una persona joven, lo primero que buscamos es el modo de salvar su vida y el modo en que podemos ayudar al paciente a sobrellevar el tratamiento y sus repercusiones psicológicas. Ayudar, animar, informar y dedicar tiempo y esfuerzo en disminuir su dolor, aliviar su sufrimiento y procurar que pase el trance de la mejor manera posible, teniendo en cuenta su salud tanto física como mental.

Tratar de forma integral es el objetivo de la medicina moderna para conseguir que el paciente pueda reintegrarse a su actividad intelectual, social y laboral en las mejoras condicones, como si nada hubiera pasado.

Por otra parte, también es frecuente que en estas situaciones, debido a la urgencia inmediata, masiva, perentoria de salvar la vida, dejemos a un lado un aspecto que, en efecto puede parecer secundario, pero que no lo es: conservar la fertilidad.

Preservar la fertilidad antes del tratamiento oncológico

Los tratamientos oncológicos atacan no solo al cáncer sino en la mayoría de los casos también arrasan con células germinales (espermatozoides y óvulos), del testículo y el ovario. Tratamientos como la quimioterapia no distinguen entre células cancerosas y las células reproductoras que son la fuente de vida para un nuevo ser.

Del mismo modo ocurre con la radioterapia, especialmente la administrada sobre la pelvis o en las zonas más próximas.

Aunque en el momento del tratamiento solo se piense en salvar la vida y la fertilidad quede en un segundo plano, pasado un tiempo (meses o años) de la aplicación del tratamiento, los pacientes se cuestionan si será posible o no conseguir el embarazo o por qué no, tras intentarlo concienzudamente, no quedan embarazados. En estos casos, debemos contestar que sus células reproductoras han sido masacradas por los tratamientos aplicados para “curar” el cáncer.

Y es que no poder tener hijos es otra enfermedad; una enfermedad por carencia, la infertilidad. Los profesionales de la unidad de reproducción del Hospital Vithas Nuestra Señora de América se esfuerzan día a día por dar solución a los problemas de fertilidad.

Congelación del semen

El semen se congela en medios criogénicos especiales y su conservación en nitrógeno líquido ha permitido la preservación de la capacidad reproductiva desde hace ya más de medio siglo. Tomar una o varias muestras de semen y congelarlo previamente a la aplicación del tratamiento oncológico permitirá al paciente ser padre en su vida futura.

Del mismo modo que se conserva el semen, es posible criopreservar muestras de tejido testicular completo, del que posteriormente se pueda extraer espermatozoides vivos, tras la descongelación de este tejido.

Conservar la fertilidad en la mujer

Actualmente se dispone de varios procedimientos para preservar la fertilidad femenina:

  • Vitrificación de óvulos: es el método más empleado. Se trata de una novedosa técnica que ha mejorado mucho lo congelación tradicional.

    Hasta hace 5 años aproximadamente, los ovocitos se congelaban en medios tradicionales, lo cual resultaba un fracaso debido a la formación de cristales de agua que rompía las estructuras ováricas y como consecuencia el ovocito moría, no sobrevivía el proceso de descongelación.

    Hoy en día, los medios criogénicos especiales han conseguido que el daño para la célula por la congelación y descongelación sea mínimo, lo cual permite su conservación en nitrógeno líquido de forma indefinida.

    Para conseguir los ovocitos y poder preservarlos, se realiza la estimulación de los ovarios del mismo modo que se realiza en los ciclos de fecundación in vitro. Se extraen los ovocitos del ovarios por punción ecoguiada, se aislan y se vitrifican. Todo este proceso retrasará el tratamiento oncológico entre 15 y 20 días, lo cual es poco significativo de cara a los resultados del mismo.

  • Congelación tejido ovárico: otra opción que existe para preservar la fertilidad femenina es el trasplante autólogo de cortical ovárica. Consiste en obtener tejido ovárica donde se encuentran los ovocitos, antes de iniciar la terapia oncológica. A continuación se congela el tejido y se mantiene en el banco de tejido hasta que la paciente esté libre de cáncer. En este momento, se descongela la muestra y se reimplanta mediante cirugía, generalmente laparoscópica.

    Ya se han conseguido embarazo por este método en varios centros reproductivos. Efectivamente, es algo más laboriosos que la vitrificación, pero tiene la ventaja de que la vida del trasplante es más larga, mientras que con la vitrificación pueden agotarse todos los ovocitos sin conseguir el embarazo.

Actualmente, la preservación de la fertilidad es demandada más frecuentemente por mujeres sanas que en el mejor momento fisiológico para el embarazo, no tienen perspectivas del mismo. Se trata generalmente de mujeres con vida laboral activa que, aún teniendo pareja estable, deciden postergar la maternidad por motivos sociales o laborales principalmente.

El envejecimiento de los ovocitos es uno de los peores enemigos de la maternidad. Si se somete a estas mujeres a estimulación ovárica, es posible obtener en un solo ciclo, 12 o 14 ovocitos y vitrificarlos para gestaciones en el futuro.

Hasta los 35 años es el periodo considerado óptimo para obtener los mejores resultados, pero también puede hacerse a los 36 y 37 años, e incluso a los 38, previa valoración de la reserva ovárica. Habrá casos en los que, a éstas últimas edades no se consiga una buena “cosecha” ovárica. Para poder compensar el déficit es posible repetir el procedimiento varias veces. Es algo más costosos pero finalmente se podrán obtener los ovocitos suficientes como para tener esperanzas de un futuro embarazo.

Sobre el Hospital Vithas Nuestra Señora de América

El Hospital Vithas Nuestra Señora de América inició su trayectoria en 1972 y desde ese momento se esfuerza día a día para ofrecer a los pacientes y familiares la atención más personalizada y las mejores prácticas sanitarias. De hecho, ha sido seleccionado durante cuatro años consecutivos como mejor hospital privado de España, según el programa de evaluación hospitalaria ‘TOP 20’.

Cuenta con 11 Unidades Especializada, 90 camas, 7 quirófanos, 9 puestos UCI y 60 consultas externas repartidos en sus 8.000 metros cuadrados, distribuidos en dos edificios, el hospital y el policlínico, Vithas Nuestra Señora de América. Al año atiende a más de 280.000 pacientes.

Las inversiones planificadas para el Hospital Vithas Nuestra Señora de América constituyen un buen ejemplo del compromiso de Vithas para mejorar las prestaciones sanitarias en beneficio de la comunidad. En este sentido, el hospital pondrá en marcha unidades interdisciplinares especializadas que, coordinadas con las del resto de hospitales del grupo, permitirán a Vithas ofrecer respuestas integrales y globales que se anticipan a las necesidades de una sociedad en constante evolución.

El compromiso de Vithas: estabilidad, inversión permanente y largo plazo

Vithas atiende anualmente a más de 2.000.000 de pacientes en sus 12 hospitales y 13 centros monográficos altamente especializados denominados en Vithas Salud. Los hospitales están ubicados en Alicante, Almería, Granada, Las Palmas de Gran Canaria, Tenerife, Lleida, Madrid, Málaga, Vigo y Vitoria-Gasteiz. Los centros Vithas Salud se encuentran en Málaga, Lleida, Almería y Pontevedra. La apuesta de Vithas por una asistencia sanitaria de calidad va unida al compromiso de inversión permanente en mejora de infraestructuras y dotaciones tecnológicas. Con un modelo de crecimiento que se basa en la diversificación geográfica y la sostenibilidad, el grupo prevé consolidar su presencia

Un comentario

  1. usuario
    Isla32

    Es cierto que cuando te plantas ante un diagnóstico de cáncer, lo único que piensas es en salvar tu vida, superar el cáncer y no tienes la capacidad de pensar o decidir si en un futuro, si lograr superar la enfermedad, si querrás o no ser madre.
    Desde mi punto de vista, creo que los médicos y psicólogos deberían ayudar en este tipo de decisiones y hacer ver a los pacientes que la probabilidad de superar el cáncer es real y por tanto también lo es una vida futura en la que plantearte la posibilidad de tener hijos.

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