Rechazo de la píldora abortiva

Según un estudio reciente, el 90% de las mujeres embarazadas rechazan la píldora abortiva.

La píldora abortiva RU-486 es un fármaco que se utiliza casi exclusivamente para producir abortos de embriones de pocos días de vida. Su actuación impide que la hormona progesterona desarrolle sus acciones biológicas, de forma que impide la implantación del embrión en el útero o favorece su expulsión una vez ha sido implantado.

La administración de la píldora abortiva RU-486 sólo está autorizada en hospitales y desde el 1 de febrero en seis centros de atención primaria (CAP) y de salud reproductiva y sexual, resultando Cataluña la primera comunidad española que dispensa la píldora de forma ambulatoria.

En un estudio realizado por el ginecólogo Santiago Barambio, presidente de la Asociación Clínicas Acreditadas para la Interrupción del Embarazo (ACAI), se revela que un 90% de las mujeres rechazan la píldora abortiva antes de las siete semanas, de entre todas las posibilidades que pueden seguir ante un embarazo no deseado.

El motivo por el cual sólo el 10% de las mujeres en esta situación eligen esta opción es que el proceso de expulsión se puede producir dos y hasta cuatro días después de tomar el medicamento. Durante ese tiempo, se producen en la mujer sentimientos de incertidumbre que pueden influir en el terreno laboral y personal.

El doctor indica que en un 40% de los casos el fármaco produce efectos no deseados como fiebre, tiritonas, náuseas, diarreas y vómitos. También, en todos los casos produce dolores de tipo parto provocados por las contracciones y sangrado superior a la menstruación.

La píldora tiene como principio activo la prostaglandina y debe de ir acompañado a las 48 horas de otro fármaco denominado misoprestol, otra prostaglandina que provoca las contracciones que favorecen la expulsión.

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