Por Cristina Mestre (embrióloga).
Actualizado el 30/05/2012

La técnica ICSI nació como una variante de la fecundación in vitro, todo el proceso es igual a excepción de la fecundación del ovocito, que en el caso del ICSI se escoge al espermatozoide idóneo y se introduce directamente en el interior del óvulo.

Al existir mayor intervención en el proceso reproductivo por parte del embriólogo, los requisitos son prácticamente inexistentes. Se utiliza ante los casos más graves de infertilidad, para que se pueda realizar es necesario que se cumplan las siguientes condiciones:

  • Mujer: debe ser capaz de producir óvulos y debe haber receptividad endometrial para que el útero sea capaz de gestar.
  • Hombre: se realiza ante los casos más severos de infertilidad masculina, incluso con muestras con pocos espermatozoides o provenientes de biopsia endometrial.

Inyección de un espermatozoide en un óvulo. (ICSI)
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Autores y colaboradores

 Cristina Mestre
Licenciada en Ciencias Biológicas, Genética y Reproducción Humana por la Universidad de Valencia (UV). Máster Universitario en Biotecnología de la Reproducción Humana Asistida por la UV con el Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI). Embrióloga en IVI Barcelona. Más información