Ser padres tras superar el cáncer

El cáncer es una enfermedad que afecta a muchas personas. Los tratamientos oncológicos pueden poner en riesgo la capacidad reproductiva de los pacientes de cáncer, por lo que es importante conocer las opciones existentes para preservar la fertilidad.

La vitrificación ovárica es una técnica de congelación que permite conservar ovocitos sanos antes del tratamiento oncológico para fecundarlos una vez superada la enfermedad.

El Instituto Murciano de Fertilidad (IMFER) es pionero en la aplicación de esta técnica.

Ser padres tras el cáncer

El 4 de febrero se celebra el Día Mundial Contra el Cáncer. Tal y como informa la Asociación Española contra el Cáncer, se prevé que una de cada cuatro mujeres y uno de cada tres hombres serán diagnosticados de cáncer a lo largo de su vida.

Éste es un día para la reflexión y la concienciación, para hablar de formas de prevención y actuación ante esta terrible enfermedad.

¿Pero qué ocurre a nivel reproductivo tras superar un cáncer?

Ante el diagnóstico del cáncer es fundamental que los pacientes sientan que recuperar sus planes y sus sueños tras la enfermedad es posible. En el caso de pacientes jóvenes, en edad reproductiva, uno de estos deseos es tener hijos y formar su propia familia.

Algunos tipos de cáncer y los tratamientos para luchar contra esta enfermedad pueden comprometer la fertilidad tanto de manera temporal como permanente. Sin embargo, la ciencia médica avanza y surgen nuevas técnicas que permiten poner solución a este problema.

El Instituto Murciano de fertilidad (IMFER) está especializado en este tipo de técnicas diseñadas para pacientes con cáncer y destacada la importancia de los tratamientos destinados a preservar la fertilidad y dar la posibilidad de ser padres tras el cáncer.

Vitrificación de óvulos

IMFER fue el primer centro autorizado en Murcia para llevar a cabo la vitrificación de óvulos.

Este método de preservación ovárica se basa en el descenso de la temperatura de forma drástica y muy rápida hasta los -196 grados. Para evitar alterar las características estructurales del ovocito y su alterar su viabilidad, se utilizan altas concentraciones de crioprotectores para deshidratar la célula.

Los óvulos vitrificados se conservarán en nitrógeno líquido hasta que la mujer hasta decida que ha llegado el momento idóneo para ser madre y esté preparada para comenzar el tratamiento de fecundación.

La vitrificación nos permite disponer de óvulos sanos y con la “edad genética” que se tenía antes de iniciar el tratamiento contra el cáncer.

Preservar la fertilidad en niñas es algo más complicado y con más limitaciones que en el caso de mujeres adultas. Vitrificar óvulos en este tipo de pacientes no es posible puesto que todavía no han alcanzado la pubertad. La alternativa más adecuada parece ser la criopreservación de corteza ovárica.

Esta técnica consiste en extraer y congelar una pequeña porción de corteza ovárica con el fin de preservarla. Posteriormente, cuando la niña ha superado el tratamiento oncológico, la corteza se reimplanta sobre el ovario remanente, consiguiendo así mantener la función hormonal ovárica normal y por tanto preservar su fertilidad.

Maduración de óvulos in vitro

Gracias a los avances en la medicina reproductiva, en IMFER podemos hoy extraer y criopreservar ovocitos inmaduros de adolescentes y mujeres adultas.

Estos óvulos se mantendrán criopreservados hasta que la paciente decida tener descendencia. En ese momento se realizará la maduración in vitro (en el laboratorio) permitiendo con ello que adquieran la capacidad de ser fecundados y de generar embriones aptos para ser transferidos a las futuras madres.

Al igual que en las mujeres, también los hombres con cáncer pueden criopreservar su esperma en el banco del Instituto Murciano de Fertilidad antes de iniciar el tratamiento oncológico. En IMFER se examina su calidad seminal y se mantiene la muestra en óptimas condiciones hasta que sea el momento de la fecundación.

IMFER pone al servicio de sus pacientes lo último en tecnología y el trato profesional más cercano para que puedan cumplir su sueño de ser padres tras la dura lucha contra el cáncer.

Un comentario

  1. usuario
    Josefina Jumira

    El cáncer es duro, muy duro y cuando recibes el diagnóstico la idea de ser madre queda en un segundo plano, sobretodo si tienes 22 años como fue mi caso. Sin embargo, yo hice caso a mi médico y seguí su recomendación y hace dos años (cuando tenía 28) pude ser madre gracias a que congelé los óvulos antes del tratamiento.

    Ánimo a todas las mujeres que están luchando contra esta terrible enfermedad!!

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