¿Qué es el síndrome de Asherman? – Causas, síntomas y tratamiento

Por (ginecólogo), (ginecóloga) y (embrióloga).
Actualizado el 11/12/2018

El Síndrome de Asherman es una alteración morfológica de la cavidad uterina que se caracteriza por la presencia de cicatrices en ésta. Estas lesiones provocan en el tejido uterino la formación de adherencias entre las paredes del útero, generando que éste se deforme y pueda incluso verse reducido en tamaño. Por ello, para su diagnóstico, es necesaria la realización de una ecografía que evalúe el estado de la matriz.

La extensión de las adherencias en la cavidad uterina determina el grado de afección de esta patología, el cual puede ser leve, moderado o severo. En algunos casos, las paredes del útero quedan completamente adheridas y ello provoca graves problemas de infertilidad. En otros, las adherencias solamente se producen en una pequeña porción.

Causas de las adherencias uterinas

El síndrome de Asherman se produce cuando se desencadena el proceso normal de cicatrización en el útero. La causa más común que origina este proceso de curación son las heridas producidas a consecuencia de un raspado uterino o un legrado tras un aborto espontáneo o un aborto voluntario. De hecho, la práctica de un legrado tras la pérdida de una gestación es la causa más frecuente del síndrome de Asherman.

Una hemorragia derivada de una cesárea o un parto natural también puede provocar la formación de cicatrices. La operación de miomectomía u otras dolencias ginecológicas también puedn ser causa de este síndrome.

Estos traumatismos provocan, como en cualquier situación, un proceso de cicatrización posterior en el que se genera tejido cicatricial. Este tejido tiene una alta capacidad adhesiva dado su alto contenido en filamentos fibrosos. Ello provoca que las paredes del útero se puedan pegar entre sí o se produzcan deformidades en este órgano que comprometan su principal función: gestar.

El síndrome de Asherman es, por tanto, una condición adquirida, pues no se nace con ella, sino que surge a raíz de un caso clínico previo.

Diagnóstico

Para saber si una mujer sufre esta patología ginecológica, el médico debe comprobar la existencia de adherencias y/o alteraciones en la cavidad uterina a través de una serie de pruebas que detallamos a continuación.

Es muy importante tener en cuenta el historial clínico de la paciente. Se ha de comprobar si ésta ha sufrido legrados u operaciones ginecológicas previamente ya que, en el caso de un raspado después de un aborto espontáneo, existe un 8% de posibilidades de contraer el síndrome de Asherman. Este riesgo puede aumentar hasta un 30% si se han realizado 3 raspados.

Las pruebas médicas necesarias para el diagnóstico de síndrome de Asherman son:

Ecografía

La ecografía o el ultrasonido es una prueba diagnóstica con la que se obtienen imágenes del interior del organismo. En este caso, se debe proceder por vía transvaginal introduciendo el ecógrafo por la vagina hasta el útero para poder observar esta cavidad.

Esta prueba suele realizarse en primera instancia, pues es sencilla, de carácter no invasivo y puede llevarse a cabo fácilmente en consulta. Sin embargo, a veces sus resultados no son esclarecedores dada la dificultad para interpretar las imágenes obtenidas. Ello obliga a tener que recurrir a técnicas más especializadas.

Histerosalpingografía (HSG)

Esta prueba médica consiste en una radiogafía combinada con el uso de un líquido de contraste. Este fluido es esencial en esta prueba, pues al ser introducido en el interior del útero se expande por toda la cavidad hasta alcanzar las trompas de Falopio y ser expulsado al espacio peritoneal. De esta manera, el líquido de contraste "dibuja" la forma del útero y las trompas. Esta imagen es tomada mediante una radiografía, la cual se realiza tras inocular el contraste.

La hiserosalpingografía es una prueba más completa que la ecografía, pues la presencia de adherencias, obstrucciones o alteraciones como miomas o pólipos es más fácil de detectar.

No obstante, aunque no requiere anestesia ni es muy doloroso, es un procedimiento complicado que debe ser programado y realizado en una sala especializada.

Hoy en día, existe un nuevo método para hacer la HSG sin necesidad de un contraste yodado ni rayos X. Se trata de la utilización del ExEm Foam Kit en una Histerosalpingo-Foam-Sonografía.

Esto consiste en un gel espumoso que se introduce por el cuello uterino a la vez que se realiza una ecografía. Puedes leer más sobre esto aquí: ExEm Foam Kit para hacer una histerosalpingosonografía.

Histeroscopia

Finalmente, si el diagnóstico tras las pruebas anteriores continúa siendo dudoso, se puede realizar una histeroscopia diagnóstica. Esta prueba consiste en introducir una cámara hasta la cavidad uterina para poder observarla.

La determinación de la patología es mucho más fiable con esta prueba, pues la visualización de las adherencias es más directa.

Síntomas

Los síntomas más comunes en el síndrome de Asherman son:

  • Alteraciones en la menstruación: habitualmente, se producen periodos prolongados de ausencia de sangrado menstrual (amenorrea), principalmente porque las adherencias obstruyen la salida de los coágulos sanguíneos desde el útero hasta la vagina.
  • Dolor pélvico o abdominal: como consecuencia de la retención del sangrado menstrual, las mujeres pueden sentir dolor durante las épocas de regla o en periodos intermenstruales.
  • Menstruación retrógrada: el impedimento de la salida del tejido endometrial puede ocasionar que este tejido se libere de forma retrógrada a la cavidad abdominal a través de las trompas. La sangre liberada de esta forma puede establecerse formando quistes o endometriomas.
  • Aborto de repetición: la deformación de la cavidad uterina a consecuencia de la adhesión de sus paredes imposibilita el correcto desarrollo de una gestación. Si esta condición no es tratada se pueden producir abortos recurrentes.

Estos síntomas son muy generales y podrían estar relacionados con otras muchas patologías ginecológicas además del síndrome de Asherman. Por ello, es necesario realizar pruebas exhaustivas para determinar la causa de estos signos.

Es mucho más probable que sean indicio de la presencia de síndrome de Asherman si se presentan de manera súbita después de un legrado, un raspado u otra cirugía uterina.

Tratamiento

Si los resultados de las pruebas anteriormente citadas demuestran que se padece este síndrome, es necesario intervenir quirúrgicamente, pues esta condición puede ser bastante dolorosa y acarrear consecuencias muy negativas para la fertilidad de la mujer.

El tratamiento del síndrome de Asherman consiste en la extirpación y cauterización de las adherencias para que el útero recupere su forma y tamaño normales. Generalmente, este procedimiento se realiza mediante una histeroscopia quirúrgica durante la cuál, además del sistema óptico por el que se visualiza el útero, se emplea un instrumental microquirúrgico especializado para seccionar las adherencias.

Una vez el tejido cicatricial ha sido eliminado, es importante que la cavidad uterina se mantenga expandida para prevenir la reaparición de las adherencias. Para ello, existen diversos métodos:

  • Globo uterino: es una pequeña sonda que se introduce en el útero y, una vez dentro y posicionado, se expande manteniendo las paredes uterinas separadas, mientras éstas cicatrizan.
  • Tratamiento con estrógenos: también puede ser necesario el tratamiento farmacológico a base de estrógenos durante los días posteriores a la histeroscopia quirúrgica. Esta hormona estimula el crecimiento natural del tejido endometrial inicialmente dañado, impidiendo que crezca el tejido que causa las adherencias.
  • Histeroscopias continuas: algunos médicos recomiendan realizar revisiones más exhaustivas a las mujeres que han sufrido este síndrome dado que tienen mayor predisponibilidad a volverlo a padecer.

Además, tal y como nos comenta la Dra. Pilar Alamá:

Actualmente, existe una terapia regeneradora de células madre endometriales que podrá permitir un crecimiento adecuado del endometrio en estos casos de sinergias.

Asherman incurable

Existe una variedad de Síndrome de Asherman que es más difícil de tratar. Esta variedad se llama Asherman incurable o esclerosis endometrial.

En esta condición, que puede coexistir con la presencia de adherencias, las paredes uterinas no están pegadas una contra otra, sino que el endometrio ha desaparecido por completo.

Aunque el legrado puede causar esta situación, es mucho más probable que se dé después de una operación uterina como una miomectomía. En estos casos, dado que la raíz basal del endometrio ha sido arrancada, la amenorrea que deriva de esta situación no se debe a que el sangrado menstrual queda retenido, sino que no hay tejido que expulsar durante la regla.

En los casos más severos de Asherman incurable, puede que la única opción para ser madre sea la gestación subrogada o gestación por sustitución, vulgarmente conocida como vientre de alquiler. Puedes obtener más información sobre esto aquí: ¿Qué es la gestación subrogada?

Preguntas de los usuarios

¿Puedo saber si padezco el síndrome de Asherman solo por mis valores hormonales?

Por Dr. José Antonio Duque Gallo (ginecólogo).

No. Sospecha por ecografía, y diagnóstico por histeroscopia.

¿El síndrome de Asherman se puede curar por completo?

Por Victoria Moliner (embrióloga).

Depende del grado en el que este se presente, pues cuanto más severo sea, más tendencia tendrá la paciente a la reaparición de adherencias.

¿Se pueden producir adherencias uterinas después de una cesárea?

Por Victoria Moliner (embrióloga).

Sí, una cesárea puede ser motivo de que se produzcan adherencias, ya que al ser una intervención quirúrgica se va a producir un proceso de cicatrización a consecuencia de las incisiones practicadas para extraer al bebé.

¿Es viable el embarazo si se padece el síndrome de Asherman?

Por Victoria Moliner (embrióloga).

La presencia de adherencias uterinas durante el embarazo compromete seriamente que éste pueda desarrollarse con normalidad. Por ello, es necesario extirpar estos tejidos antes de que la mujer quede embarazada.

¿El síndrome de Asherman es causa de endometriosis?

Por Victoria Moliner (embrióloga).

Cabe la posibilidad de que los coágulos de sangre retenidos por las adherencias puedan liberarse de forma retrógrada a la cavidad abdominal, situándose sobre las trompas o los ovarios y formando quistes. Presentar síndrome de Asherman puede ser un motivo para desarrollar endometriosis, pues el mecanismo de la menstruación retrógrada es precisamente el causante de ésta.

Lectura recomendada

Según la mayoría de fuentes clínicas, la realización de un legrado es la causa más frecuente por la que se contrae este síndrome. El legrado es un procedimiento quirúrgico muchas veces necesario tras la pérdida de una gestación. Te contamos en qué consiste en el enlace que tienes a continuación: El legrado uterino.

La formación de adherencias provoca que el útero se estreche y su cavidad interna se reduzca. Esto, evidentemente, impide que un embarazo se pueda llevar a término, pues el feto no puede desarrollarse con normalidad debido a la falta de espacio. Por ello, acaba por producirse un aborto. Si quieres saber qué señales son síntomas de aborto y qué otras causas lo pueden provocar, pincha en el siguiente enlace: El aborto: causas y síntomas.

Al final de este post hemos comentado que el síndrome de Asherman incurable surge de la destrucción total del endometrio. Este tejido es muy importante en el ciclo reproductivo de la mujer. Te recomendamos que leas el siguiente artículo para saber más sobre él: ¿Qué es el endometrio?

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Bibliografía

Autores y colaboradores

Dr. José Antonio  Duque Gallo
Dr. José Antonio Duque Gallo
Ginecólogo
Licenciado en Medicina y Cirugía por la Universidad de Valencia, con la especialidad en Obstetricia y Ginecología. Cuenta con una amplia experiencia en el campo de la reproducción asistida. Ha sido Jefe del Servicio de Reproducción Humana Asistida del Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza y, actualmente, es el Director Médico de la Clínica GOBEST en Zaragoza. Más sobre Dr. José Antonio Duque Gallo
Nº de colegiado: 505005367
Dra. Pilar Alamá Faubel
Dra. Pilar Alamá Faubel
Ginecóloga
Licenciada en Medicina por la Universidad de Valencia, con doctorado en Medicina y Cirugía con la máxima calificación por la Universidad de Valencia. Ejerce su actividad asistencial como ginecóloga especialista en Reproducción Asistida en IVI Valencia, donde también es la Directora del Programa de Ovodonación. En el área docente, es profesora del curso de Biotecnología de la Reproducción del IVI y del Máster de Reproducción Humana. Más sobre Dra. Pilar Alamá Faubel
Número de colegiada: 464619335
 Victoria Moliner
Victoria Moliner
Embrióloga
Graduada en Bioquímica y Ciencias Biomédicas por la Universidad de Valencia (UV), con Máster Universitario en Biotecnología de la Reproducción Humana Asistida por la UV y el Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI). Actualmente desarrolla su labor como bióloga investigadora. Más sobre Victoria Moliner

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