Síntomas del desencadenamiento del parto

La proximidad de la finalización de la gestación es una de las etapas que más preocupan a las mujeres madres durante la gestación.

Sobre un mes antes del parto, el cuerpo comienza a experimentar algunos cambios que van predisponiendo los distintos órganos al feliz desenlace.

A continuación tienes un índice con todos los puntos que vamos a tratar en este artículo.

Encajamiento del bebé en la pelvis

En las semanas previas al parto, el niño desciende y se coloca en el canal del parto, lo que puede reflejarse en una mayor pesadez en la pelvis acompañada de una mayor facilidad para respirar de la gestante al liberar presión de la caja torácica.

Desprendimiento del tapón mucoso

Entre la semana 4º y 6º de embarazo, el cuello uterino comienza a segregar una mucosa muy densa que se denomina el tapón mucoso, que sella la entrada al útero y que actuará protegiendo al feto de infecciones y que permite que las relaciones sexuales puedan llevarse a cabo sin riesgo para el futuro bebé, siempre y cuando el embarazo tenga un desarrollo normal.

El desprendimiento de este tapón es reflejo de la cercanía al parto, aunque no tiene que ser una señal de parto inminente, de hecho es posible que se desprenda semanas antes del fin del embarazo. El tapón se advierte como un flujo muy espeso y viscoso que puede tener una coloración transparente, amarillenta e incluso levemente sanguinolento, debido a que a su paso hacia la abertura vaginal puede romper algún capilar sanguíneo, pero no hay que preocuparse. Tampoco debe confundirse con el flujo en general más denso que la embarazada experimenta durante toda la gestación.

Si la eliminación del tapón mucoso no se acompaña de contracciones o de rotura de aguas no es preciso que la embarazada se encamine al hospital. En la recta final del embarazo en cuello uterino se hace un poco más fino y puede darse una leve dilatación, propiciado por algunas contracciones esporádicas, lo que facilita el desprendimiento del tapón, pero no significa que se desencadene el parto de inmediato. Si el tapón se acompaña de un sangrado abundante sí debe acudirse a urgencias de inmediato.

Las contracciones del parto no cesan su intensidad

Contracciones verdaderas

Durante el embarazo pueden darse contracciones esporádicas que se denominan contracciones de ”Braxton Hills”, pueden comenzar a producirse a partir de la 6º semana de embarazo, aunque no todas las embarazadas han de sentirlas, y se hacen más frecuentes conforme avanza el embarazo. Suelen ser irregulares, poco frecuentes y sin dolor asociado. En el caso en el que antes de cumplirse la semana 37 se presenten más de 4 contracciones a la hora es preciso que sea comunicado al ginecólogo para evaluar el riesgo de parto prematuro.

Al acercarse el momento del parto, las contracciones de Braxton Hills pueden aumentar de frecuencia y variar su ritmo pero no aumentan de duración ni de intensidad, con lo que estamos ante un trabajo falso de parto.

Las verdaderas contracciones se identifican porque aumentan progresivamente de frecuencia, intensidad y duración (la frecuencia se mide desde que empieza una contracción hasta que se inicia la siguiente). En el inicio del parto las contracciones se darán cada 10 minutos y a medida que avance se acortará el tiempo entre ellas y no reducirán su intensidad.

Rotura de la bolsa amniótica o rotura de aguas

El saco de líquido amniótico, el fluido que recubre al bebé y gracias al cual puede sobrevivir, se rompe en el momento del parto y se elimina por la vagina, es notorio porque es una cantidad considerable que empapa a la futura madre. Si la coloración es transparente, todo va bien, puedes ducharte e irte tranquilamente al hospital aunque el parto aun puede tardar, sobre todo si se trata del primer embarazo.

Si la coloración es oscura, puede haberse producido la primera defecación del niño, lo que se conoce por meconio, y puede suponer sufrimiento para el bebé, por lo que hay que dirigirse inmediatamente a urgencias.

Del mismo modo, si la rotura de la bolsa amniótica se produjese antes de salir de cuentas, también es inaplazable asistir a urgencias porque supone que el niño no está protegido del exterior y el riesgo de infección es muy alto por lo que hay que administrar antibióticos a la madre y si la rotura prematura se realiza antes de la semana 34, se administrarán esteroides para acelerar la maduración pulmonar, con el fin de preparar al niño para un posible parto prematuro.

Romper aguas antes de salir de cuentas

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