Pruebas históricas de embarazo

Por (biólogo por la universidad de valencia y profesor de ciencias).
Actualizado el 02/03/2013

Antes que existieran las pruebas inmunológicas de embarazo, las mujeres tenían otras formas caseras de determinar si iban a tener un bebé o no. Algunos métodos tenían explicación científica, otros, no tanto.

A continuación tienes un índice con todos los puntos que vamos a tratar en este artículo.

Conoce las diez técnicas más utilizadas de la historia.

La prueba del cerrojo

Consistía poner un cerrojo en orina de la mujer. Pasadas cuatro horas se tiraba la orina, y si el cerrojo dejaba marca en el recipiente, significaba que la mujer estaba embarazada.

Gotas de aceite

Se basaba en orinar en un vaso y depositarle dos gotas de aceite. Si las gotas se atraían y fundían en una zona sola, significaba que la mujer estaba encinta, si por el contrario permanecían separadas, el test era negativo.

Prueba del trigo y la cebada

Originaria del antiguo Egipto. Las mujeres orinaban en estas semillas durante días. Si el trigo germinaba, la mujer tendría una niña, si la cebada germinaba sería niño.

Vómitos

Según un papiro egipcio, se debe contabilizar las veces que una mujer vomita ante la mezcla de cerveza y dátiles. Si durante cierto tiempo volvía a vomitar esto indicaba que estaba embarazada.

Pruebas con cebollas

En la antigua Grecia, Hipócrates decía que al introducir una cebolla en la vagina de la mujer se podía determinar si estaba embarazada. Si al día siguiente su aliento olía a cebolla, no estaba embarazada.

Color de la orina

Un grupo de hombres europeos del siglo XVI decían poder identificar si una mujer estaba embarazada de acuerdo al color de la orina. También mezclaban orina con vino o alcohol para observar los resultados. Esto se explica porque el alcohol reacciona a algunas proteínas de la orina de las mujeres embarazadas.

Los ojos

En el siglo XVI, el médico Jacques Guillemeau afirmaba que veía en los ojos si estaba embarazada. Guillemeau, autor de un influyente tratado sobre oftalmología, afirmó que en el segundo mes, una mujer embarazada tiene pupilas pequeñas, párpados caídos y venas pequeñas en la esquina del ojo.

Partes azules

Entre la semana 6 y 8 de embarazo, el cuello uterino, los labios y la vagina adquieren un tono azulado debido al flujo sanguíneo. El signo fue notado por el médico americano Lee Chadwick, quien anunció su descubrimiento ante la Sociedad Americana de Ginecología en 1886.

Prueba de la rana

Fue usada hasta la década de los 60, momento en el que surgieron los métodos inmunológicos. A una rana se le inyectaba la orina de una paciente. Una mujer embarazada produce la hormona hCG que estimula la ovulación del anfibio. Si la rana desovaba en 24 horas, el test era positivo.

Ratas

En la década de 1920, científicos alemanes inyectaban pequeñas cantidades de orina en ratas hembras dos veces por día durante tres días seguidos. Al cabo de unas 100 horas se sacrificaba a las ratas y se inspeccionaba sus ovarios. Si estos estaban engrosados, había un 80 % de posibilidades de embarazo.

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Autores y colaboradores

 Iván Ferrer Durbà
Iván Ferrer Durbà
Biólogo por la Universidad de Valencia y profesor de ciencias
Licenciado en Biología por la Universidad de Valencia (UV). Experiencia como técnico de laboratorio y análisis de muestras. Profesor de asignaturas de la rama científica a alumnos de educación secundaria en diversos institutos y academias de Reino Unido Más sobre Iván Ferrer Durbà

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