Un virus en el embarazo puede poner en peligro a tu bebé

Los especialistas en gestación están muy alerta al citomegalovirus (CMV). Esta infección se presenta inicialmente como un resfriado con fiebre y malestar general. En embarazadas permanece en sangre, replicándose hasta que logra penetrar la placenta donde ataca las células del feto causando problemas irreversibles e incluso, la muerte.

Cuando la madre le transmite el citomegalovirus al bebé durante el embarazo, se dice que el bebé tiene una infección congénita por citomegalovirus. La transmisión también puede producirse al recién nacido a través de la leche materna, transfusiones de sangre y trasplantes de órganos.

Síntomas

Pueden ser visibles, o no:

  • Erupción de la piel
  • Piel y ojos amarillos
  • Inflamación de la retina
  • Hipertrofia del hígado y bazo
  • Bajo peso al nacer
  • Calcificaciones en el cerebro
  • Lento crecimiento cerebral

Secuelas

Alrededor de 1 de cada 5 niños infectados, tendrán problemas de salud permanentes en sus primeros años, como:

  • Sordera
  • Pérdida de visión
  • Discapacidad intelectual
  • Falta de coordinación motora
  • Convulsiones

Contagio

El virus se elimina en la orina, la saliva, el semen y otras secreciones. La forma más frecuente de transmisión de esta infección a mujeres embarazadas es por el contacto de sus ojos, nariz o boca con la orina o saliva de otros niños pequeños.

Una vez que el niño está infectado, puede propagar el virus durante los años preescolares. Los niños pequeños también son más propensos a pasar sus líquidos corporales al medio ambiente al babear, meterse los juguetes a la boca y al orinarse en los pañales.

Prevención

  • Evita el contacto con la orina o la saliva, en especial de los niños pequeños.
  • Lávate las manos con agua y jabón especialmente después de: cambiar pañales, alimentar a un niño, limpiarle la nariz o la baba y tocar sus juguetes.
  • No compartas con los niños pequeños alimentos, bebidas ni cubiertos.
  • Limpia con productos caseros los juguetes, mesas y otras superficies que entren en contacto con la orina o la saliva del niño.

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