Silvia Azaña, embrióloga en Reproducción Asistida ORG, nos cuenta los posibles costes extra que pueden surgir en un tratamiento de reproducción asistida:
Cuando una pareja o una mujer decide iniciar un tratamiento de reproducción asistida, suele fijarse en el precio del tratamiento en sí. Pero, en muchos casos, hay costes adicionales que no siempre se tienen en cuenta desde el principio y que conviene conocer para evitar sorpresas. Así que te voy a contar qué preguntar y qué revisar antes de empezar.
Lo primero será realizar un estudio de fertilidad a la mujer o pareja y tienes que tener muy claro el coste de estas pruebas. Hay clínicas que incluso realizan algunas de manera gratuita en la primera visita o lo descuentan del precio del tratamiento si finalmente lo realizas con ellos, pero te ahorrará dolores de cabeza saber qué pruebas están incluidas bajo estas condiciones, cuáles no y el precio de las que tendrás que pagar como extra.
Por otro lado, una vez tengas el presupuesto de tu tratamiento de reproducción asistida en sí, deberás revisar muy bien qué incluye.
La medicación hormonal necesaria siempre se paga aparte, y puede suponer un gasto extra importante.
También conviene aclarar cuántos controles, analíticas o ecografías entran en el precio y cuáles no. Todo suma y conviene tenerlo claro desde el inicio.
Otro punto importante son las técnicas de laboratorio adicionales. Algunas técnicas complementarias, como el cultivo hasta blastocisto, el time-lapse, una selección espermática avanzada o la eclosión asistida, pueden suponer un incremento en el presupuesto. Pregunta siempre cuáles incluye exactamente el precio de tu tratamiento, qué otras podrías necesitar y cuál sería su coste. Te ayudará a planificar con más tranquilidad.
Si se congelan embriones, óvulos o semen, puede haber dos costes: el de la congelación y el de su mantenimiento anual. Interésate por saber si tu presupuesto incluye o no la congelación (o incluso el mantenimiento por un primer periodo de tiempo) y ten siempre en mente el precio que irás pagando posteriormente de manera periódica por el mantenimiento.
Además, si te quedan embriones congelados y quieres usarlos más adelante, la transferencia de embriones congelados no siempre está incluida en el precio del ciclo inicial. Pregunta cuánto cuesta una transferencia diferida para evitar sorpresas.
Finalmente, fíjate si tu presupuesto incluye la prueba de embarazo o, incluso, algún control gestacional.
Hablar de dinero no es incómodo ni materialista. Es una forma de tomar decisiones informadas. Tener la información clara desde el principio te ayudará a tomar decisiones con calma y sin sorpresas. Pregunta siempre qué incluye el precio, qué no incluye y qué puede surgir durante el proceso.
Y si quieres una guía que te ayude a hacer las preguntas adecuadas antes de empezar y a entender cada paso del tratamiento, puedes acceder a nuestra guía gratuita Fertilidad con Cabeza.
