Microinyección espermática: ¿En qué consiste la ICSI y cuál es su precio?

Por (embrióloga), (embrióloga), (ginecólogo), (embrióloga) y (embrióloga senior).
Actualizado el 19/10/2020

La microinyección de espermatozoides o ICSI es un proceso de fecundación in vitro (FIV) mediante el cual un espermatozoide es microinyectado directamente en el interior del óvulo con el objetivo de obtener embriones de buena calidad. Puesto que se trata de una forma de realizar la FIV, muchas veces nos referimos a este método como FIV-ICSI.

La principal ventaja de esta técnica es que ofrece altas tasas de éxito, por lo que permite conseguir el embarazo en el primer intento en muchas ocasiones, e incluso en los casos más graves de esterilidad por factor masculino.

El hecho de que sea una FIV, con todas las fases que eso implica, hace que el precio de un tratamiento de fertilidad con ICSI oscile entre los 3.500-5.500 €.

A continuación tienes un índice con los 11 puntos que vamos a tratar en este artículo.

¿Qué es una ICSI?

ICSI proviene de la sigla en inglés intracytoplasmic sperm injection, que significa inyección intracitoplasmática de espermatozoides.

Esta técnica consiste en elegir un espermatozoide con buena movilidad y aspirarlo en el interior de una aguja de microinyección. Posteriormente, el embriólogo introduce el espermatozoide seleccionado en el interior de un óvulo.

De esta manera, se busca asegurar que se produce la unión de los gametos femenino y masculino, es decir, la fecundación.

Por tanto, para realizar la técnica FIV-ICSI solo es necesario la misma cantidad de espermatozoides que de óvulos a fecundar. Por esta razón, es la técnica de elección cuando los problemas de fertilidad son debidos a un factor espermático en el varón.

Diferencias entre FIV convencional y FIV-ICSI

La diferencia principal entre la inseminación artificial (IA) y la FIV es donde tiene lugar la fecundación. En el caso de la IA, la fecundación ocurre en el interior de la mujer, sin necesidad de extraer los óvulos. En cambio, en la FIV, los óvulos se extraen y son fecundados en el laboratorio para posteriormente transferir el embrión de mejor calidad al útero materno.

No obstante, la ICSI y la FIV convencional son técnicas de reproducción asistida similares que, únicamente, difieren en la forma de introducir el espermatozoide en el interior del óvulo:

FIV convencional
es el propio espermatozoide el que ha de atravesar las barreras del óvulo para penetrarlo.
ICSI
el espermatozoide es introducido en el óvulo mediante una microaguja, de manera directa y, por tanto, es más compleja que la FIV.

Otra diferencia entre la FIV convencional y la FIV-ICSI es el precio, pues la mayor complejidad técnica implica un coste ligeramente superior de la ICSI. Pese a ello, en muchas clínicas el precio es el mismo para ambos procedimientos.

En cuanto al uso de cada técnica, el Dr. Miguel Dolz nos comenta que:

Prácticamente en España, con datos publicados por la SEF, el 80% de los centros utiliza la ICSI como técnica más habitual.

Si quieres seguir leyendo acerca de las diferencias, no olvides visitar el siguiente artículo: FIV o ICSI: ¿Qué es mejor? ¿Cuál es la diferencia?

¿Cuándo se hace una ICSI?

La aparición de la técnica ICSI supuso una revolución para tratar los casos de esterilidad por factor masculino severo. En estas situaciones, está indicado realizar la microinyección espermática debido a que es la opción terapéutica que ofrece mejores resultados para estos pacientes.

No obstante, también se opta por la ICSI en muchas parejas que recurren a la FIV con el objetivo de asegurar que la fecundación ocurre correctamente, pese a no tener un factor masculino severo.

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A continuación, se detallan algunas de las indicaciones más importantes para la realización de la FIV-ICSI.

Azoospermia

Esta causa de infertilidad masculina se debe a la ausencia de espermatozoides en el semen eyaculado. Existen dos vías principales por las que esto ocurre:

Azoospermia obstructiva
los espermatozoides no son capaces de llegar al resto del contenido seminal por una obstrucción en alguno de los canales espermáticos. Aunque hay producción, no hay expulsión de espermatozoides.
Azoospermia secretora
los espermatozoides no llegan a producirse, ya que el problema se encuentra en el testículo, donde deberían ser fabricados.

Por tanto, el embarazo de forma natural no es posible si el varón es diagnosticado de azoospermia. Lo mejor será la FIV-ICSI puesto que no se necesita una gran cantidad de espermatozoides, simplemente los mismos que óvulos se vayan a fecundar.

Oligozoospermia

La oligozoospermia, también conocida como oligospermia, es una alteración espermática que hace referencia a una baja concentración de espermatozoides en el eyaculado. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), se recomienda una cantidad igual o superior a los 15 millones de espermatozoides/ml de semen o una concentración total superior a 39 millones de espermatozoides.

Existen distintos grados de oligospermia, siendo más severa cuanto más lejos esté del valor de referencia. En los casos muy graves, hablamos de criptospermia o criptozoospermia, lo cual hace referencia a concentraciones de espermatozoides por debajo de los 100.000 espermatozoides/ml de semen.

Astenozoospermia

Esta alteración seminal, también llamada astenospermia, es un problema que mide la calidad de los espermatozoides en función de su movilidad. Según estipula la OMS, se considera astenozoospermia cuando la cantidad de espermatozoides con desplazamiento progresivo es inferior al 32%.

Además, una muestra de esperma será diagnosticada de astenozoospermia si la movilidad total (progresivo y no progresivo) es inferior al 40%.

Teratozoospermia

La teratozoospermia o teratospermia hace referencia a problemas en la morfología de los espermatozoides. Según el criterio de Kruger, si una muestra seminal tiene más de un 85% de espermatozoides amorfos, se considera causa de esterilidad masculina.

En cambio, teniendo en cuenta el criterio de la OMS, se considera que una muestra de semen es teratozoospérmica cuando tiene más de un 96% de los espermatozoides con anomalías en la morfología.

Las alteraciones en la forma de los espermatozoides pueden provocar alteraciones en los desplazamientos, en la capacidad para penetrar en el óvulo o incluso dar lugar a embriones con alteraciones genéticas.

Si quieres obtener más información sobre esta alteración seminal, te recomendamos visitar el siguiente artículo: ¿Qué es la teratozoospermia? - Causas, tipos y tratamientos.

Combinación de alteraciones en el semen

Aparte de las alteraciones seminales anteriormente mencionadas, es posible detectar en el seminograma varios parámetros alterados en una misma muestra de esperma.

Así, podemos encontrarnos casos de:

Oligoastenospermia
problemas en la concentración y la movilidad de los espermatozoides.
Oligoteratospermia
alteración de la concentración y la morfología espermática.
Astenoteratospermia
tanto la movilidad como la morfología de los espermatozoides están alteradas.
Oligoastenoteratozoospermia
problemas de movilidad, morfología y concentración espermática.

Otras indicaciones

También se aconseja la ICSI en varones que se han realizado una vasectomía y varones con alguna enfermedad infecciosa (VIH, hepatitis, etc.).

Otra situación común de aplicación de ICSI es el caso de varones con semen congelado previamente a un tratamiento oncológico (radioterapia o quimioterapia) o por imposibilidad de obtener un eyaculado en condiciones normales.

En relación a la esterilidad femenina, las causas por las que se suele recurrir a una técnica ICSI son menos numerosas. Se trata de casos en los que se ha obtenido un bajo número de ovocitos tras la punción ovárica por baja reserva ovárica, ovocitos con zona pelúcida engrosada o cuando hay una mala calidad ovocitaria.

Sin embargo, es un tema controvertido, ya que muchos especialistas defienden que, en los casos en que los óvulos son más delicados, es más recomendable realizar una FIV convencional debido a que es más fisiológico y, por tanto, menos agresivo para los ovocitos.

Si deseas leer más información sobre las situaciones en las que se suelen aplicar la FIV-ICSI, puedes visitar el siguiente enlace: Indicaciones de la ICSI: ¿cuándo es necesario hacerla?

La ICSI paso a paso: fases del proceso

Los pasos a seguir en una ICSI son los mismos que para la FIV convencional, la única diferencia es en el momento de la inseminación de los ovocitos como veremos a continuación:

  • Estimulación ovárica controlada: la paciente recibe medicación hormonal para favorecer al maduración de un elevado número de óvulos de calidad en el mismo ciclo. Se realizarán continuos controles ecográficos para estudiar el desarrollo folicular.
  • Punción ovárica o folicular: cuando las ecografías de control indican que los folículos tienen un tamaño próximo a la ovulación, se programa la punción. Se trata de una intervención quirúrgica sencilla, realizada bajo anestesia suave y con una duración de unos 30 minutos. En ella, el ginecólogo va aspirando, vía vaginal, el contenido líquido de los folículos, donde se encuentran los óvulos.
  • Decumulación: en el laboratorio, se analiza el líquido obtenido en la punción en busca de los óvulos. Tras un tiempo de reposo, se decumulan, es decir, se les quitan las células que puedan tener alrededor. Es un paso imprescindible antes de realizar la ICSI. En el caso de la FIV convencional, se realizará al día siguiente, ya que estas células son necesarias para que ocurra la fecundación.
  • Recogida y preparación del semen: el esperma es obtenido generalmente por masturbación y se prepara para la fecundación. El procedimiento de preparación es conocido como capacitación espermática y consiste en separar de la muestra los espermatozoides de elevada calidad para utilizarlos en el tratamiento de reproducción asistida. Hay algunos casos en los que la masturbación no permite obtener espermatozoides, por lo que se intentará obtenerlos por medio de biopsia testicular o aspiración de epidídimo.
  • Microinyección espermática: se escoge un espermatozoide, se aspira con la aguja de microinyección y se introduce en el interior del óvulo, a la espera de que se produzca la fecundación, es decir, la fusión del material genético de ambos gametos.
  • Cultivo de embriones: tras la fecundación, se deja que los embriones continúen su desarrollo en el incubador. Los incubadores mantienen las condiciones óptimas de temperatura, luz y humedad para el crecimiento embrionario.
  • Preparación endometrial: la paciente se deberá administrar, por vía oral o vaginal, progesterona para conseguir que su endometrio esté receptivo y en las mejoras condiciones para que ocurra la implantación embrionaria.
  • Transferencia embrionaria: se selecciona, en base a la calidad embrionaria, el embrión o los embriones (un máximo de 3 en España) que se van a transferir al útero materno. Ésta es una técnica muy sencilla que dura unos pocos minutos y no requiere anestesia. Mediante un catéter fino introducido en la vagina, se depositan los embriones en el fondo uterino a la espera de que implanten en el endometrio y den inicio al embarazo.
  • Congelación de embriones: los embriones de buena calidad no transferidos serán criopreservados para su uso en ciclos posteriores.

Para conocer todas las etapas de este tratamiento con mejor detalle, puedes seguir leyendo en el siguiente post: ¿Cómo es el proceso de la ICSI paso a paso?

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Técnicas complementarias

En algunos casos, puede ser necesario utilizar otras técnicas para conseguir el embarazo o aumentar las probabilidades de éxito, como por ejemplo:

FIV-ICSI con biopsia testicular
en los pacientes con azoospermia, se pueden conseguir espermatozoides propios mediante una biopsia del testículo. En estos casos, la técnica de elección será la ICSI.
pICSI (physiological ICSI)
mediante esta técnica, se pueden separar los espermatozoides que con mayor probabilidad fecundarían en condiciones fisiológicas, es decir, de manera natural.
IMSI
es la sigla de inyección intracitoplasmática de espermatozoides morfológicamente seleccionados. Permite seleccionar los espermatozoides con mejor morfología antes de microinyectarlos.
ICSI con columnas de anexina (MACS)
permite seleccionar los espermatozoides no apoptóticos, es decir, de mejor calidad.
FIV-ICSI con DGP (diagnóstico genético preimplantacional)
gracias al análisis genético de una o varias células del embrión, es posible seleccionar para transferir únicamente embriones libres de enfermedades genéticas.
Assisted hatching
consiste en realizar un orificio en la zona pelúcida del embrión para facilitar la implantación. A pesar de que esta técnica ya esté en desuso en muchos laboratorios, en ocasiones todavía se realiza.

Tasas de éxito y porcentaje de efectividad

La probabilidad de éxito de esta técnica varía en función de cada caso particular. Aunque son muchos los factores que pueden influir en la tasa de embarazo a través de la FIV, la edad de la mujer que se somete al tratamiento es uno de los más influyentes.

Las tasas de gestación por transferencia publicadas en el último registro estadístico del 2018 de la Sociedad Española de Fertilidad (SEF) según la edad son las siguientes:

  • Un 45,2% en mujeres menores de 35 años.
  • Un 35,6% en mujeres de 35 a 39 años.
  • Un 22,5% en mujeres mayores de 40 años.

No obstante, la tasa de embarazo y la de parto no es la misma, ya que en algunos casos la gestación no lleva a término.

Por otra parte, no hay que olvidar que estas tasas son muy generales y que pueden cambiar no solo en función del caso de esterilidad de cada paciente, sino también del centro reproductivo donde se realice el tratamiento.

También se debe tener en cuenta qué datos se analizan a la hora de realizar las estadísticas. Por ejemplo, hay quienes consideran éxito un resultado positivo del test de embarazo y quienes hablan de éxito únicamente en caso de nacimiento del niño. Por eso, hay que prestar especial atención a la hora de comparar los resultados de los tratamientos de reproducción asistida entre diferentes clínicas.

Si deseas saber más sobre las tasas de éxito que se consiguen con esta técnica, en este enlace puedes obtener más información: Resultados de ICSI.

Posibles riesgos

Los principales problemas que pueden surgir tras un tratamiento con ICSI son los siguientes:

Síndrome de hiperestimulación ovárica
es un efecto secundario a la medicación. Se debe a la respuesta excesiva al tratamiento hormonal para la estimulación ovárica. Puede dar lugar a malestar, hinchazón, etc. No obstante, hoy en día, ocurre en pocas ocasiones y prácticamente nunca llega a ser de forma grave. En este sentido, son fundamentales los controles ecográficos durante la estimulación.
Embarazos múltiples
en los ciclos en los que se transfieren dos embriones, la probabilidad de tener un embarazo gemelar es del 6%. Si se transfieren tres, la probabilidad de tener un embarazo gemelar es del 12% y de tener uno triple es del 3%. Actualmente, son varios los estudios enfocados a mejorar la selección de los embriones de mayor calidad para evitar tener que transferir más de uno. Por tanto, los estudios van encaminados a mejorar la tasa de éxito de la transferencia de un solo embrión.
Aborto natural
se calcula que se produce en el 20-22% de los casos. La mayoría de los abortos espontáneos ocurre en las primeras semanas del embarazo.
Embarazo ectópico
se produce cuando el embrión implanta en una zona extrauterina. La estadística nos dice que entre 2 y 5 mujeres de cada 100 sometidas a fecundación in vitro pueden tener un embarazo ectópico. En los embarazos concebidos de forma natural, la probabilidad es de 1- 1,5%.

En resumen, los riesgos de la FIV-ICSI son los mismos que pueden aparecer en un tratamiento de FIV convencional.

Precio de la microinyección espermática

Los costes de un tratamiento FIV-ICSI, al igual que ocurre con cualquier técnica de reproducción asistida, son variables y pueden oscilar entre cifras muy distintas según el centro, la ciudad y las necesidades de cada situación de infertilidad.

Algunas particularidades, como tener que recurrir a la donación de óvulos o espermatozoides, realizar el DGP o hacer biopsia de testículo, pueden hacer variar sustancialmente el precio del tratamiento.

En cualquier caso y de forma generalizada, el precio de la ICSI es de entre 3.500 y 5.500 €. Generalmente, no hay distinción en el precio por realizar FIV convencional o ICSI, aunque puede que en algunas clínicas exista variación en función del método de fecundación aplicado.

Lo habitual es que el coste del tratamiento no incluya la medicación de estimulación ovárica, por lo que es importante informarse bien antes de iniciar el proceso. El coste de esta medicación hormonal variará en función del protocolo indicado por el médico y las dosis necesarias. No obstante, el coste de los fármacos hormonales suele ser de entre 1.000 y 1.200€.

Otro aspecto a tener en cuenta a la hora de plantearse el coste de una ICSI es la situación personal en la que se encuentra cada pareja o persona. El tratamiento puede resultar en éxito a la primera o, por el contrario, tener que repetir los ciclos en más de una ocasión. Por tanto, dependiendo del grado de infertilidad y de los intentos que se necesiten, el precio puede variar.

Preguntas de los usuarios

¿En qué situaciones se hace sí o sí la ICSI?

Por Dra. Susana Cortés Gallego (embrióloga senior).

La microinyección espermática (ICSI) es una técnica alternativa a la FIV convencional para la fecundación del ovocito. Un espermatozoide es seleccionado e inyectado dentro de cada ovocito obtenido.

Las indicaciones unánimemente reconocidas de ICSI son:

  • Factor masculino severo: basta un espermatozoide aparentemente normal por cada ovocito
  • Fallo de fecundación con FIV convencional
  • Factor ovocitario: ovocitos de mala calidad pueden dificultar la penetración del espermatozoide
  • Técnicas que impliquen aislar el óvulo de las células que lo rodean (ovodonación, diagnóstico preimplantacional...)

¿Qué ventajas y desventajas presenta la ICSI frente a la FIV?

Por Aitziber Domingo Bilbao (embrióloga).

Las dos técnicas son procedimientos utilizados en Reproducción Asistida y una técnica no es mejor que otra, todo dependerá del diagnóstico de la pareja a tratar.

En el caso de la FIV convencional ponemos en contacto el ovocito con una concentración determinada de espermatozoides para que sea el propio espermatozoide el que fecunde el ovocito, asemejándose más a la reproducción natural.

En muchos casos tenemos una calidad seminal alterada y no podemos utilizar la FIV, en esos casos se utiliza la ICSI que consiste en microinyectar un espermatozoide, seleccionado subjetivamente por el embriólogo, dentro del ovocito.

Cuando se hace DGP, ¿es mejor hacer FIV convencional o ICSI?

Por Rebeca Reus (embrióloga).

Cuando se va a aplicar el diagnóstico genético preimplantacional (DGP), la fecundación de los óvulos se realiza a través del método de ICSI para evitar posibles interferencias en los resultados del DGP.

En la FIV convencional, muchos espermatozoides que han intentado penetrar el óvulo quedan adheridos a la superficie de éste y su contenido genético puede ser arrastrado durante la biopsia embrionaria que se realiza en el DGP, pudiendo alterar el resultado final de esta técnica.

¿Es efectiva la ICSI con biopsia testicular?

Por Rebeca Reus (embrióloga).

Dependerá de cada caso. Si en la biopsia testicular se consigue obtener al menos un espermatozoide de calidad por cada óvulo a fecundar, la probabilidad de éxito será alta. Si, por el contrario, no se encuentran espermatozoides vivos en la biopsia, no se podrá proceder a la microinyección.

¿Tras cuántos intentos de ICSI se logra el embarazo?

Por Rebeca Reus (embrióloga).

Hay quienes logran el embarazo en el primer intento y quienes necesitan dos, tres, cuatro o más intentos para finalmente lograr el deseado embarazo. Son muchos los factores a considerar y, por ello, no es posible establecer un número de intentos general.

Algunos factores que influyen son la calidad de los óvulos y espermatozoides, la calidad embrionaria, la causa de infertilidad y el estado del endometrio, entre otros.

¿Se hace la microinyección espermática en la Seguridad Social?

Por Rebeca Reus (embrióloga).

Sí, actualmente, la mayoría de unidades de reproducción asistida cuentan con microinyector y, por tanto, aplican la técnica de ICSI en los casos en que es necesario.

¿Por qué no se hace siempre ICSI en vez de FIV convencional?

Por Rebeca Reus (embrióloga).

Los especialistas en reproducción asistida siempre intentan resolver los problemas de fertilidad acercándose lo más posible a la naturalidad del proceso reproductivo. En la técnica de FIV convencional, es el propio espermatozoide el que llega hasta el óvulo y lo penetra por sus propios medios. Por el contrario, en la FIV-ICSI, es el profesional el que deposita directamente el espermatozoide en el interior del ovulo. Por tanto, la FIV, se acerca más al proceso natural de búsqueda del embarazo.

Además, en la FIV convencional, existe selección natural del espermatozoide, que en ICSI se hace por criterio del especialista. Si un espermatozoide es capaz de fecundar al óvulo por si solo, ello indica que es de buena calidad y, por tanto, que lo más probable es que dé lugar a embriones viables.

Por otra parte, en ICSI damos un paso más y permitimos que espermatozoides con problemas de calidad sean capaces de fecundar. Por ejemplo, espermatozoides con problemas de movilidad pero viables en cuanto a otros aspectos de forma natural o a través de FIV convencional no lograrán fecundar al óvulo pero sí lo harán mediante la ICSI.

Lectura recomendada

Una variante de la ICSI es la microinyección fisiológica. Si quieres saber más sobre este tema, te aconsejamos visitar el siguiente artículo: Microinyección fisiológica o PICSI: indicaciones y ventajas.

Por otra parte, si deseas más información sobre otros tratamientos de reproducción asistida, la encontrarás en este artículo: Las técnicas de reproducción asistida: diferencias y complejidad.

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Bibliografía

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Autores y colaboradores

 Aitziber Domingo Bilbao
Aitziber Domingo Bilbao
Embrióloga
Licenciada en Biología por la Universidad del País Vasco. Tiene un Máster en Reproducción Humana por la Universidad Complutense de Madrid y otro en Investigación Biomédica por la Universidad del País Vasco. Cuenta con una amplia experiencia como embrióloga especializada en Medicina Reproductiva. Más sobre Aitziber Domingo Bilbao
 Marta Barranquero Gómez
Marta Barranquero Gómez
Embrióloga
Graduada en Bioquímica y Ciencias Biomédicas por la Universidad de Valencia (UV) y especializada en Reproducción Asistida por la Universidad de Alcalá de Henares (UAH) en colaboración con Ginefiv y en Genética Clínica por la Universidad de Alcalá de Henares (UAH). Más sobre Marta Barranquero Gómez
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Dr. Miguel Dolz Arroyo
Dr. Miguel Dolz Arroyo
Ginecólogo
Licenciado en Medicina y Cirugía por la Facultad de Medicina de la Universidad de Valencia en 1988 y doctorado en Medicina en 1995, con especialidad en Obstetricia y Ginecología. Es experto en Medicina Reproductiva, con más de 20 años de experiencia en el sector, y actualmente es el director médico y fundador de FIV Valencia. Más sobre Dr. Miguel Dolz Arroyo
Número de colegiado: 464614458
 Rebeca Reus
Rebeca Reus
Embrióloga
Graduada en Biología Humana (Biomedicina) por la Universitat Pompeu Fabra (UPF), con Máster Oficial en Laboratorio de Análisis Clínicos por la UPF y Máster sobre la Base Teórica y Procedimientos de Laboratorio de Reproducción Asistida por la Universidad de Valencia (UV). Más sobre Rebeca Reus
Dra. Susana Cortés Gallego
Dra. Susana Cortés Gallego
Embrióloga Senior
Licenciada en Ciencias Biológicas por la Universidad Complutense de Madrid y Doctorada en Fisiología Animal Comparada por la Facultad de Ciencias Biológicas. Cuenta con una larga trayectoria científica y actualmente es Coordinadora de laboratorios en la clínica Tambre de Madrid. Más sobre Dra. Susana Cortés Gallego
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