Síndrome de hiperestimulación ovárica: ¿Qué es y cómo se cura?

Por (embrióloga) y (ginecóloga).
Actualizado el 10/08/2018

El síndrome de hiperestimulación ovárica (SHO) es una respuesta anormalmente elevada del ovario a la medicación que se administra en los tratamientos de reproducción asistida, sobre todo en los de fecundación in vitro (FIV). Se agravará si se consigue el embarazo en ese ciclo.

¿Qué es y cuándo aparece el SHO?

Esta alteración se desencadena en la fase lútea de los ciclos de estimulación ovárica controlada, tras la administración de la hCG (gonadotropina coriónica humana). Únicamente en presencia de esta hormona ocurre la respuesta excesiva que causa este síndrome.

Aparece con mayor frecuencia cuando se realizan tratamientos de fecundación in vitro (FIV), en comparación con los de inseminación artificial (IA), debido a que las dosis hormonales administradas en una FIV son mayores que para una IA.

En un tratamiento de FIV, la paciente se administra medicación hormonal (gonadotropinas) para estimular el desarrollo de más folículos. Así, conseguimos que madure más de un óvulo, que es lo que ocurre mensualmente en un ciclo natural, en condiciones fisiológicas.

Cuando esta medicación estimula el ovario de forma más pronunciada de lo esperado, puede ocurrir que el tamaño de los ovarios crezca en exceso y se produzca, tras la ovulación (liberación de los óvulos), el escape de parte del líquido del ovario a la zona del vientre y el pecho.

La extravasación aguda de fluidos fuera del torrente sanguíneo debido al aumento de la permeabilidad de los vasos sanguíneos puede comprometer la función de los sistemas hepático, hematológico, renal y respiratorio, por lo que el SHO puede llegar a ser potencialmente mortal en los casos severos.

Se trata de un síndrome de duración muy limitada, ya que desaparece con la menstruación. Pero debe estar controlado y realizarse un seguimiento médico mediante ecografía transvaginal, por si deriva en otras complicaciones más graves.

Actualmente, son pocos los casos de SHO graves, ya que el tipo de protocolos de estimulación ovárica que se utilizan y el seguimiento analítico y ecográfico del desarrollo folicular permiten controlar el estado y la respuesta del ovario ante la medicación y evitar así la aparición del SHO.

Factores de riesgo

El riesgo depende de cada caso particular, entre otras cosas, porque son muy variados los factores que afectan. Algunos de los que influyen son:

  • Edad: las mujeres menores de 35 años tienen más probabilidades de desarrollarlo.
  • Tener síndrome del ovario poliquístico (SOP).
  • Índice de masa muscular, ya que cuanto más bajo sea, mayor es el riesgo de SHO.
  • Si la mujer ha gestado anteriormente.
  • Si hay embarazo múltiple.

En los tratamientos de fertilidad, el hecho de tener un nivel de estrógenos muy elevado durante la estimulación o muchos folículos en desarrollo son indicativos de que existe un riesgo elevado de que aparezca SHO.

En el caso de que haya gestación, los niveles de hCG aumentarán. Por tanto, el SHO empeorará y puede poner en riesgo tanto la evolución del embarazo como la vida de la gestante. Por eso, ante la sospecha de que se pueda desarrollar el síndrome, se evitará que haya implantación en el mismo ciclo de la estimulación ovárica.

En este enlace puedes obtener información detallada sobre los principales factores de riesgo del SHO.

¿Cómo se puede evitar?

Como hemos comentado, el SHO aparece en presencia de la hCG. Por tanto, una manera de prevenirlo es evitando la administración de esta hormona.

Una de las medidas más comunes que puede seguirse en caso de sospechar el SHO es evitar desencadenar la ovulación con hCG y emplear para ello otro tipo de medicación, como los análogos de la GnRH.

A continuación explicaremos más detalladamente algunas de las estrategias más utilizadas para evitar la aparición del SHO.

Si quieres saber más sobre cómo prevenir la aparición de este problema, aquí damos algunas claves para evitar el SHO.

Menores dosis de gonadotropinas

Las pacientes que se administran altas dosis de gonadotropinas tienen mayores probabilidades de desarrollar SHO, ya que hay una mayor respuesta ovárica.

Por eso, en aquellas mujeres que presenten un riesgo elevado de desarrollar SHO por sus características, como ser jóvenes, tener SOP o un índice de masa corporal muy bajo, será recomendable iniciar la estimulación con dosis bajas de gonadotropinas y evaluar cómo responde.

Protocolo con antagonistas de la GnRH

Una de las maneras más eficientes de evitar que aparezca el SHO es mediante los protocolos con antagonistas de la GnRH.

La principal ventaja que ofrecen este tipo de fármacos para prevenir el síndrome es que permiten utilizar agonistas de la GnRH para inducir la ovulación. De esta manera, no es necesario administrar hCG y no aparece el SHO.

Si quieres saber más sobre este tipo de medicación, te recomendamos que leas el siguiente artículo: Proceso, medicamentos y síntomas de la estimulación ovárica controlada.

Cancelación del ciclo

En los casos en que se observe un desarrollo folicular demasiado rápido o que los niveles de estradiol en sangre son excesivamente altos, puede considerarse la posibilidad de cancelar el ciclo.

En los casos en que no se haya utilizado un protocolo con antagonistas de la GnRH y exista un riesgo muy elevado de desarrollar SHO, es la única manera de evitar de manera segura la aparición de SHO.

Disminuir la dosis de hCG

Se ha observado que el efecto de la hCG puede conseguirse con dosis más bajas de las administradas habitualmente.

Puesto que hay una relación directa entre los niveles de hCG y la gravedad del síndrome, otra aproximación para evitar el desarrollo de SHO es reducir la dosis administrada para inducir la ovulación.

No obstante, esta medida no elimina por completo la posibilidad de que aparezca SHO.

Criopreservación embrionaria

En los casos en que se sospeche que se puede desarrollar SHO, una de las opciones para no empeorar la situación es vitrificar (congelar) todos los embriones para realizar la transferencia en un ciclo posterior.

De esta manera, no se previene la aparición del SHO, pero impide el agravamiento que supondría que hubiera gestación, ya que se produciría hCG endógena.

Clasificación y grados de SHO

El SHO aparece en el 0,6-10% de las mujeres que se someten a ciclos de estimulación ovárica. Dependiendo de la gravedad, podemos clasificar el síndrome de hiperestimulación ovárica en tres grados:

  • Leve
  • Moderado
  • Grave
Afortunadamente, los casos graves solamente tienen una incidencia del 0,5-2%.

También podemos clasificar el SHO según el tiempo que tarda en manifestarse la dolencia:

Precoz
aparece entre 2 y 7 días después de la administración de hCG, después de la punción ovárica.
Tardío
se manifiesta 12-17 días después de la inyección de la hCG. Suele ocurrir cuando existe gestación.

Síntomas

Los síntomas del SHO variarán en función de la gravedad de éste. La mayoría de las mujeres presentan síntomas leves como:

  • Hinchazón y dolor leve en el abdomen
  • Aumento de peso
  • Náuseas o vómitos
  • Diarrea

En los casos más graves, también puede aparecer:

  • Aumento más rápido de peso: más de 4,5 kg en 3-5 días.
  • Ascitis: acumulación de líquido en el abdomen.
  • Hipotensión y taquicardia: aumento de la frecuencia cardiaca.
  • Dificultad para respirar.
  • Orinar menos.

En estos últimos, también se producirá una alteración de los valores de las analíticas que evalúan funciones vitales, como la renal y la hepática.

El diagnóstico precoz del SHO es muy importante para evitar las posibles complicaciones que puedan surgir, ya que podrían poner en peligro la vida de la paciente.

Tratamiento del SHO

El tratamiento indicado para cada paciente dependerá de la gravedad del cuadro clínico que presente. En los casos más leves, no será necesario el ingreso hospitalario. No obstante, para reducir las molestias ocasionadas, se recomienda:

  • Ingerir mucho líquido, sobre todo bebidas ricas en electrolitos (minerales), como Aquarius.
  • Realizar reposo con las piernas levantadas y un poco de actividad física ligera.
  • Evitar la ingesta de alcohol y cafeína.
  • Evitar el ejercicio intenso para evitar la torsión ovárica.
  • No mantener relaciones sexuales.
  • Analgésicos.

También será necesario evaluar la evolución del SHO para evitar complicaciones. Por ejemplo, debe controlarse el peso y la frecuencia y volumen de la micción.

En los casos graves de SHO, será necesaria la hospitalización de la paciente para poder controlar exhaustivamente su evolución. Además, se administrarán líquidos de manera intravenosa. En los casos más graves, puede ser necesario realizar una punción quirúrgica para extraer el líquido acumulado (paracentesis).

Entrevista a la Dra. Valeria Sotelo

En el siguiente vídeo, la ginecóloga Valeria Sotelo nos comenta qué es el síndrome de hiperestimulación ovárica, sus síntomas y el tratamiento para aliviarlo.

Preguntas de los usuarios

¿Cuánto tiempo duran los síntomas del síndrome de hiperestimulación ovárica (SHO)?

Por Rebeca Reus (embrióloga).

La duración del SHO es corta, ya que suele desaparecer cuando baja la primera menstruación después del tratamiento con estimulación ovárica.

En el caso de que haya habido embarazo, los síntomas se prolongarán en el tiempo hasta 70 días y pueden agravarse. Por eso, será necesario realizar un seguimiento exhaustivo de la evolución de la paciente.

¿Cuánto tengo que esperar para la transferencia embrionaria tras una hiperestimulación ovárica?

Por Rebeca Reus (embrióloga).

Es necesario esperar, como mínimo, hasta que baje la primera menstruación después del SHO, es decir, hasta el próximo ciclo.

Después, serán los especialistas los que deberán valorar la situación y, en función del protocolo de preparación endometrial elegido y del estado de la paciente, decidir cuándo es recomendable realizar la descongelación y transferencia de los embriones vitrificados.

Lectura recomendada

Como hemos visto, el síndrome de hiperestimulación ovárica puede tener diferentes grados de gravedad y síntomas. Si deseas saber más sobre el curso de esta alteración, te recomendamos que leas: Evolución natural del síndrome de hiperestimulación ovárica (SHO).

Por otra parte, una de las estrategias que hemos explicado que existen para evitar agravar los síntomas del SHO es vitrificar todos los embriones para transferirlos en ciclos posteriores. En este artículo te contamos cómo será la transferencia en este caso: Transferencia de embriones congelados.

Hacemos un gran esfuerzo editorial. Compartiendo este artículo nos ayudas y motivas para seguir nuestro trabajo.

Bibliografía

Autores y colaboradores

 Rebeca Reus
Rebeca Reus
Embrióloga
Graduada en Biología Humana (Biomedicina) por la Universitat Pompeu Fabra (UPF), con Máster Oficial en Laboratorio de Análisis Clínicos por la UPF y Máster sobre la Base Teórica y Procedimientos de Laboratorio de Reproducción Asistida por la Universidad de Valencia (UV). Más sobre Rebeca Reus
Dra. Valeria Sotelo
Dra. Valeria Sotelo
Ginecóloga
Licenciada en Medicina por la universidad de Buenos Aires, con la especialidad en Ginecología y Obstetricia. Formación de Máster en Cirugía Videolaparoscópica y título de especialista en Tocoginecología. Miembro asociado de la SEF y SEGO. Más de 10 años de experiencia en el campo de Medicina Reproductiva. Más sobre Dra. Valeria Sotelo
Número de colegiada: 030309166

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