Síndrome de hiperestimulación ovárica: ¿Qué es y cómo se cura?

Por (ginecóloga), (embrióloga), (embrióloga), (ginecóloga) y (ginecóloga).
Actualizado el 14/04/2020

El síndrome de hiperestimulación ovárica (SHO) es una complicación que puede darse en los tratamientos de reproducción asistida. Este síndrome se caracteriza por una respuesta anormalmente elevada del ovario a la medicación que se administra, sobre todo, en fecundación in vitro (FIV).

Los mecanismos por los cuales se desencadena esta exagerada respuesta a los fármacos todavía siguen sin conocerse. Sin embargo, no cabe duda que el SHO tiene su origen en la administración de la gonadotropina coriónica humana (hCG) que se usa en los ciclos de estimulación ovárica.

La identificación de los riesgos que favorecen la aparición de este síndrome es tan importante como los seguimientos ecográficos y hormonales que permitirán al médico prevenir y/o el manejar esta alteración.

Si la paciente consigue quedarse embarazada durante el tratamiento, el SHO podría agravarse y tener serias consecuencias.

A continuación tienes un índice con los 13 puntos que vamos a tratar en este artículo.

¿Qué es y cuándo aparece el SHO?

El síndrome de hiperestimulación ovárica es una alteración que puede surgir en los tratamientos de reproducción asistida y pueden dificultar todo el proceso. Este síndrome aparece con mayor frecuencia en tratamientos de fecundación in vitro (FIV), en comparación con los de inseminación artificial (IA). Esto es debido a que las dosis hormonales administradas en FIV son mayores que las de IA.

En un tratamiento de FIV, la paciente se administra elevadas dosis de medicación hormonal para incrementar el número de folículos que alcanzarán la maduración. De esta manera, se consigue que madure más de un óvulo, a diferencia de lo que ocurre mensualmente en un ciclo natural de la mujer.

Cuando esta medicación estimula el ovario de forma más pronunciada de lo esperado, puede ocurrir que el tamaño de los ovarios crezca en exceso y se llenen de líquido. Además, la hormona coriónica humana hCG se administrará horas antes de la punción folicular y se sabe que en ciertas pacientes la hCG es el origen del SHO.

La consecuencia más significativa del SHO es la liberación de un volumen anormal de líquido a la cavidad abdominal y pulmonar. Este hecho es el factor desencadenante que puede desequilibrar la hemostasis del organismo de la mujer y acarrear diferentes alteraciones que veremos en este artículo.

El SHO se trata de un síndrome de duración muy limitada, ya que desaparece con la menstruación, cuando los niveles hormonales del ciclo de la mujer se restablecen. En cualquier caso, debe estar controlado por un médico que realice un seguimiento a la paciente mediante ecografía transvaginal y análisis hormonales de estradiol, por si deriva en otras complicaciones más graves.

Causas del síndrome de hiperestimulación ovárica

Las causas por las cuales se produce esta reacción a la estimulación hormonal se desconocen. Sin embargo, se sabe que el SHO sólo se desencadena en la fase lútea de los ciclos de estimulación ovárica controlada, tras la administración de hCG.

La administración de hCG es último paso en la estimulación ovárica y la antesala de la punción folicular. Esta aplicación, también conocida con el nombre de trigger, se realiza 36 horas antes del procedimiento de la punción. La finalidad de esta hormona es producir cambios en la estructura de los folículos y la maduración de los óvulos para que éstos sean óptimos para la fecundación.

Previamente a la inyección de la hCG, la mujer se administrará gonadotropinas y análogos de la GnRH durante 10-12 días aproximadamente para estimular el crecimiento de los folículos ovárico.

El trigger también promueve la liberación de ciertas sustancias que aumentan la permeabilidad de los vasos sanguíneos. Este hecho provoca la liberación excesiva de fluidos fuera del torrente de la sangre. De esta manera se puede comprometer la función de los sistemas hepático, hematológico, renal y respiratorio.

El síndrome de hiperestimulación ovárica no ocurrirá inmediatamente después de la administración de la hCG, sino que la paciente empezará a notar sus síntomas días o semanas después de la administración de hCG.

Clasificación del SHO

La clasificación original del SHO ha sufrido varias cambios y modificaciones, pero en la actualidad podemos hablar de 3 tipos según el nivel de gravedad:

  • Leve: se caracteriza por niveles de estradiol y progesterona elevados y ovarios ligeramente aumentados de tamaño.
  • Moderado: además de los cambios hormonales y el aumento del tamaño del ovario, la paciente presenta malestar y aumento de la zona abdominal.
  • Grave: se caracteriza por un diámetro de ovario exageradamente grande y unos niveles hormonales totalmente alterados. Además, es notable el aumento de peso diario de la paciente debido al exceso liquido en su cavidad abdominal y torácica. Todo ello hace que la mujer pueda tener problemas renales, hepáticos y trombóticos.

También podemos clasificar el SHO según el tiempo que tarda en manifestarse el inicio del síndrome. En este caso podremos distinguir entre SHO:

  • Precoz: aparece entre 3 y 7 días después de la administración de hCG, tras la punción ovárica.
  • Tardío: se manifiesta 12 y 17 días después de la inyección de la hCG. Este tipo de SHO suele ocurrir cuando existe gestación, debido a que el saco embrionario produce hCG.

Síntomas del SHO

El SHO aparece en el 0,6-10% de las mujeres que se someten a ciclos de estimulación ovárica. A continuación, veremos los síntomas relacionados con este síndrome dependiendo de la gravedad de este.

La mayoría de las mujeres que presentan SHO leve o moderado presentan síntomas como:

  • Hinchazón y dolor leve en el abdomen.
  • Aumento de peso.
  • Náuseas o vómitos.
  • Diarrea.

Aunque es poco frecuente, los casos graves de SHO solamente tienen una incidencia del 0,5-2%, y cursan con una sintomatología muy característica:

  • Aumento de peso rápido: más de 4,5 kg en 3-5 días.
  • Ascitis: acumulación de líquido en el abdomen.
  • Hipotensión y taquicardia: aumento de la frecuencia cardíaca.
  • Dificultad para respirar.
  • Menor frecuencia de orina.
  • Alteración de los valores de las analíticas que evalúan funciones vitales, como la renal y la hepática.

El diagnóstico precoz del SHO es muy importante para evitar las posibles complicaciones que puedan surgir, ya que podrían poner en peligro la vida de la paciente. Por ello, es muy importante seguir de cerca cada molestia que comente la paciente.

Complicaciones

La mayoría de complicaciones del síndrome de hiperestimulación ovárica son debidas a la liberación de líquido a la cavidad abdominal y pulmonar. Entre las complicaciones más comunes se encuentran:

  • El encharcamiento de los pulmones: que puede producir problemas respiratorios.
  • La torsión ovárica: la elevada cantidad de líquido abdominal puede hacer que el ovario se quede flotando dentro del líquido y que se dé la vuelta.
  • El desequilibrio en los electrolitos: debido a la elevada cantidad de líquido que sale del torrente sanguíneo puede alterar niveles de sales.
  • El descenso de la frecuencia y el volumen de las micciones: al liberarse gran parte del líquido a la cavidad abdominal, se puede producir un descenso del volumen de la orina y la frecuencia de micción, pudiendo producir una insuficiencia renal.

También existe otros riesgos a tener en cuenta derivados del SHO, ya que si se produce la rotura de un quiste ovárico se puede producir sangrados internos que pueden poner en peligro a la mujer. Además, cabe destacar que si la mujer se queda embarazada se puede producir un aborto espontáneo debido al SHO.

Factores de riesgo

Aunque cualquier mujer sometida a un tratamiento de hiperestimulación ovárica se encuentra en riesgo de padecer el SHO, se han descrito una serie de factores de riesgo que favorecen la aparición de éste. A continuación, se enumeran algunos de los factores de riesgo para el SHO:

  • La edad: los ovarios de mujeres jóvenes (menores de 30 años) tienen mayor número de receptores de las hormonas gonadotrópicas o mayor número de folículos que las hacen más susceptibles de padecer este síndrome.
  • Un índice de masa muscular bajo: existe un mayor número de casos de SHO en mujeres delgadas. Sin embargo, sobre este punto hay cierta discrepancia, ya que muchos autores no han encontrado la relación entre delgadez y SHO.
  • El síndrome del ovario poliquístico (SOP): existe una asociación clara entre SOP y SHO. Aquellas mujeres que padecen SOP son más propensas a desarrollar un SHO cuando son hiperestimuladas.
  • La mujer ha gestado con anterioridad: aquellas mujeres que han estado embarazadas con anterioridad presentan mayor predisposición a tener SHO que aquellas que nunca lo han estado.
  • Embarazo múltiple: la hCG, la hormona que favorece la aparición de SHO, se duplicará si la paciente se queda embarazada de gemelos, empeorando la evolución del síndrome de hiperestimulación ovárica.

¿Cuáles son los aspectos indicativos de riesgo de SHO?

El SHO no es fácil de predecir durante la estimulación ovárica. Sin embargo, hay ciertos signos y señales que pueden hacer indicar al médico que la paciente puede estar en riesgo de sufrir el SHO, como:

  • El estradiol en suero elevado: durante el proceso de estimulación ovárica, la mujer debe acudir cada 2 días a los controles ecográficos para ver la evolución de sus folículos. En estos controles también se revisa la concentración de estradiol en sangre. Esta hormona es secretada por los folículos del ovario. Unos niveles mayores de 25000pg/ml o un aumento rápido en poco tiempo puede poner al médico en alerta del posible desencadenamiento del SHO.
  • La imagen ecográfica del signo del collar: las mujeres con el SHO presentan una imagen ecográfica muy característica, ya que los folículos se distribuyen al rededor del ovario de forma que se asemejan a las cuentas de un collar.
  • Posibles episodios previos de SHO: un SHO anterior puede alertar al médico de que esta paciente es susceptible a las hormonas del tratamiento. Por lo que debe cambiar la dosis hormonal para evitar un nuevo SHO.

En el caso de que haya gestación, los niveles de hCG aumentarán. Por tanto, el SHO empeorará y puede poner en riesgo tanto la evolución del embarazo como la vida de la gestante. Por ello, ante la sospecha de que se pueda desarrollar el síndrome, se evitará que haya implantación en el mismo ciclo de la estimulación ovárica.

¿Cómo se puede prevenir la aparición de SHO?

Son varios los protocolos de actuación que pueden evitar que la paciente tenga SHO, o que éste no empeore. Dependiendo de los análisis y las ecografías realizadas a la mujer, el doctor podrá optar por diferentes alternativas. La elección del método de actuación para evitar o disminuir la sintomatología de SHO serán valoradas por el médico.

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A continuación, explicaremos más detalladamente algunas de las estrategias habituales utilizadas para evitar la aparición del SHO.

Menores dosis de gonadotropinas

Las pacientes a las que se les administran altas dosis de gonadotropinas tienen mayores probabilidades de desarrollar SHO, ya que hay una mayor respuesta ovárica.

Por eso, en aquellas mujeres que presenten un riesgo elevado de desarrollar SHO por sus características, como ser jóvenes, tener SOP o un índice de masa corporal muy bajo, será recomendable iniciar la estimulación con dosis bajas de gonadotropinas y evaluar cómo responden.

Inducción de la ovulación con agonistas de la GnRH

Una de las maneras más eficientes de evitar que aparezca el SHO es sustituyendo la hCG por un fármaco que produzca la maduración de los óvulos en la mujer, como son los agonistas de la GnRH.

La principal ventaja que ofrecen este tipo de fármacos es que previene el síndrome a la vez que induce la ovulación. Los agonistas de la GnRH desencadenan una reacción hormonal que tiene como fin el aumento de la hormona LH, la hormona que provoca la ovulación.

La mayoría de estudios y revisiones han demostrado que esta medida reduce el riesgo de padecer SHO, pero también disminuye la tasa de implantación y embarazo debido a que provoca un déficit de la fase lútea.

Cancelación del ciclo

Suspender la inyección de hCG y cancelar el ciclo es una de las estrategias que previene de forma efectiva la aparición de SHO. En los casos en que se observe un desarrollo folicular demasiado rápido o que los niveles de estradiol en sangre sean excesivamente altos, puede considerarse la posibilidad de cancelar el ciclo.

Sin embargo, se debe de avisar a la pareja que no pueden tener relaciones sexuales, ya que se puede producir la ovulación espontánea y tener lugar un embarazo múltiple y/o un SHO tardío.

Criopreservación embrionaria

En los casos en que se sospeche que se puede desarrollar SHO, una de las opciones para no empeorar la situación es vitrificar todos los embriones para realizar la transferencia en un ciclo posterior.

De esta manera, no se previene la aparición del SHO, pero impide el agravamiento que supondría que hubiera gestación, ya que se produciría hCG endógena.

Disminuir la dosis de hCG

Puesto que hay una relación directa entre los niveles de hCG y la gravedad del síndrome, otra aproximación para evitar el desarrollo de SHO es reducir la dosis administrada para inducir la ovulación.

No obstante, esta medida no elimina por completo la posibilidad de que aparezca SHO.

Tratamiento del Síndrome de hiperestimulación ovárica

El tratamiento indicado para cada paciente dependerá de la gravedad del SHO. En los casos más leves de SHO, no será necesario el ingreso hospitalario. Sin embargo, en aquellos casos donde la integridad de la paciente corra peligro, se deberá ingresar a la paciente en un centro hospitalario.

Tratamiento de SHO leves y moderados

Cuando una mujer sufre un SHO leve o moderado será necesario reducir las molestias ocasionadas por el mismo. Para ello se recomienda:

  • Ingerir mucho líquido, sobre todo bebidas ricas en electrolitos (minerales).
  • Realizar reposo con las piernas levantadas para evitar procesos trombóticos.
  • Evitar la ingesta de alcohol y cafeína.
  • Evitar el ejercicio intenso para evitar la torsión ovárica.
  • No mantener relaciones sexuales.
  • Tomar analgésicos para paliar el dolor./li>

Pese a cumplir con estos consejos, también será necesario evaluar la evolución del SHO en la mujer para evitar complicaciones.

Tratamiento en SHO graves

En los casos graves de SHO, es de vital importancia la hospitalización de la paciente para poder controlar exhaustivamente su evolución. Además, se administrarán a la mujer líquidos de manera intravenosa. También puede ser necesario realizar una paracentesis, una punción quirúrgica para extraer el líquido acumulado.

Es muy importante que los casos graves de SHO se siga de cerca:

  • Las funciones hepáticas.
  • Los factores anticoagulantes.
  • El balance hidroelectrolítico.
  • La función renal.
  • Las complicaciones pulmonares.

Por último, se debe tener en cuenta aquellas complicaciones que pueden necesitar de cirugía, como la rotura de un quiste que libere gran cantidad de sangre, la torsión ovárica o la gestación ectópica.

Entrevista a la Dra. Valeria Sotelo

En el siguiente vídeo, la ginecóloga Valeria Sotelo nos comenta qué es el síndrome de hiperestimulación ovárica, sus síntomas y el tratamiento para aliviarlo.

Preguntas de los usuarios

¿Se recomienda tener relaciones sexuales si he sufrido síndrome de hiperestimulación ovárica?

Por Dra. Blanca Paraíso (ginecóloga).

El síndrome de hiperestimulación ovárica es una posible complicación de la fecundación in vitro que se desencadena tras la administración de la hormona gonadotrofina coriónica (hCG).

La hiperestimulación ovárica se caracteriza por un aumento del tamaño de los ovarios. En los casos más severos se pueden producir cambios bruscos en los fluidos corporales, con salida de líquido de los vasos sanguíneos hacia, por ejemplo, la cavidad abdominal.

En este tipo de situación, siempre se recomienda evitar el ejercicio físico y las relaciones sexuales. El principal motivo será evitar una posible torsión ovárica. Esto consiste en una rotación completa o parcial del ovario sobre sus elementos de soporte, con la consiguiente pérdida de su aporte sanguíneo. El hecho de que el ovario tenga un tamaño más grande del habitual es un factor de riesgo para que se produzca este tipo de incidente.

De hecho, tras la realización de una fecundación in vitro, incluso aunque no se produzca un síndrome de hiperestimulación ovárica, se desaconsejan las relaciones sexuales hasta pasado un tiempo, ya que en mayor o menor medida, los ovarios siempre van a tener un tamaño mayor de lo habitual debido al crecimiento de múltiples folículos, y por tanto, un riesgo aumentado de torsión ovárica.

¿Qué riesgo tengo si me quedo embarazada con Síndrome de hiperestimulación ovárica (SHO)?

Por Dra. Rut Gómez de Segura (ginecóloga).

El síndrome de hiperestimulación ovárica (SHO) puede darse en mujeres que han estado bajo tratamiento hormonal para realizarse un tratamiento de reproducción asistida.

Normalmente, este síndrome suele remitir unos días después de tratamiento, pero si la mujer queda embarazada puede empeorar y durar más tiempo, convirtiéndose en un síndrome de hiperestimulación ovárica severo.

Sin embargo, el SHO es muy poco frecuente en la actualidad, ya que si la paciente se encuentra en riesgo de padecerlo se decide no trasferir los embriones y congelados para posteriores ciclos donde no exista riesgo.
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¿Cuánto tiempo duran los síntomas del síndrome de hiperestimulación ovárica (SHO)?

Por Rebeca Reus (embrióloga).

La duración del SHO es corta, ya que suele desaparecer cuando baja la primera menstruación después del tratamiento con estimulación ovárica.

En el caso de que haya habido embarazo, los síntomas se prolongarán en el tiempo hasta 70 días y pueden agravarse. Por eso, será necesario realizar un seguimiento exhaustivo de la evolución de la paciente.

¿Cuánto tengo que esperar para la transferencia embrionaria tras una hiperestimulación ovárica?

Por Rebeca Reus (embrióloga).

Es necesario esperar, como mínimo, hasta que baje la primera menstruación después del SHO, es decir, hasta el próximo ciclo.

Después, serán los especialistas los que deberán valorar la situación y, en función del protocolo de preparación endometrial elegido y del estado de la paciente, decidir cuándo es recomendable realizar la descongelación y transferencia de los embriones vitrificados.

Lectura recomendada

Como hemos visto, el síndrome de hiperestimulación ovárica puede tener diferentes grados de gravedad y síntomas. Si deseas saber más sobre el curso de esta alteración, te recomendamos que leas: Evolución natural del síndrome de hiperestimulación ovárica (SHO).

Por otra parte, una de las estrategias que hemos explicado que existen para evitar agravar los síntomas del SHO es vitrificar todos los embriones para transferirlos en ciclos posteriores. En este artículo te contamos cómo será la transferencia en este caso: Transferencia de embriones congelados.

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Bibliografía

Síndrome de hiperestimulación ovárica. Aspectos clínicos de la FIV-ICSI. Sociedad Española de Fertilidad. (ver)

Cerillo Martínez M, Pellicer Martínez A. (2010). Síndrome de hiperestimulación ovárica. En Garcia Velasco JA, Callejo Olmos J Estimulación ovárica en técnicas de reproducción asistida (pp.67-81). Barcelona. Editorial Glosa, S.L.

Practice Committee of the American Society for Reproductive Medicine, Practice Committee of the American Society for Reproductive Medicine. Prevention treatment of moderate and severe ovarian hyperstimulation syndrome: a guideline. Fertil Steril. 2016 Dec;106(7):1634-1647. doi: 10.1016/j.fertnstert.2016.08.048. Epub 2016 Sep 24.

Preguntas de los usuarios: '¿Se recomienda tener relaciones sexuales si he sufrido síndrome de hiperestimulación ovárica?', '¿Qué riesgo tengo si me quedo embarazada con Síndrome de hiperestimulación ovárica (SHO)?', '¿Es aconsejable realizar la punción ovárica con hiperestimulación?', '¿Cuánto tiempo duran los síntomas del síndrome de hiperestimulación ovárica (SHO)?' y '¿Cuánto tengo que esperar para la transferencia embrionaria tras una hiperestimulación ovárica?'.

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Autores y colaboradores

Dra. Blanca Paraíso
Dra. Blanca Paraíso
Ginecóloga
La Dra. Blanca Paraíso es licenciada en Medicina y tiene el doctorado por la Universidad Complutense de Madrid (UCM). También es diplomada en Estadística en Ciencias de la Salud. Doctora experta en Ginecología y Reproducción Asistida. Más sobre Dra. Blanca Paraíso
Número de colegiado: 454505579
 Laura Parra Villar
Laura Parra Villar
Embrióloga
Licenciada en Biología por la Universidad de Valencia (UV) y embrióloga con el Máster en Biotecnología de la Reproducción Humana por la Universidad de Valencia en colaboración con el Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI). Más sobre Laura Parra Villar
Número de colegiada: 3325-CV
 Rebeca Reus
Rebeca Reus
Embrióloga
Graduada en Biología Humana (Biomedicina) por la Universitat Pompeu Fabra (UPF), con Máster Oficial en Laboratorio de Análisis Clínicos por la UPF y Máster sobre la Base Teórica y Procedimientos de Laboratorio de Reproducción Asistida por la Universidad de Valencia (UV). Más sobre Rebeca Reus
Dra. Rut Gómez de Segura
Dra. Rut Gómez de Segura
Ginecóloga
La Dra. Rut Gómez de Segura es licenciada en Medicina y Cirugía por la Universidad de Alcalá de Henares. Desarrolló la Especialidad de Obstetricia y Ginecología en el Hospital Costa del Sol de Marbella. Actualmente, es la directora médica de la clínica de reproducción asistida IVF Spain Madrid. Más sobre Dra. Rut Gómez de Segura
Número de colegiado: 28/2908776
Dra. Valeria Sotelo
Dra. Valeria Sotelo
Ginecóloga
Licenciada en Medicina por la universidad de Buenos Aires, con la especialidad en Ginecología y Obstetricia. Formación de Máster en Cirugía Videolaparoscópica y título de especialista en Tocoginecología. Miembro asociado de la SEF y SEGO. Más de 10 años de experiencia en el campo de Medicina Reproductiva. Más sobre Dra. Valeria Sotelo
Número de colegiada: 030309166

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