La hormona hCG (Gonadotropina Coriónica Humana)

Por (embrióloga).
Actualizado el 20/03/2015

La gonadotropina coriónica humana (GCH), más conocida por sus siglas en inglés hCG, o incluso coloquialmente por “la beta”, es una glucoproteína sintetizada en las células del sincitiotrofoblasto, que son las que más tarde formarán la placenta. Está formada por dos cadenas distintas, una alfa (α) y otra beta (ß).

Aumenta en sangre y orina poco tiempo después de la implantación y su detección es el fundamento de las pruebas de embarazo.

Las pruebas actuales de embarazo tanto en sangre como en orina, detectan la subunidad beta de esta hormona; es por ello que al momento de espera de confirmación del embarazo se le llama comúnmente "la beta-espera", en referencia al análisis de la hormona hCG.

Función de la hormona hCG

Esta hormona tiene como objetivo mantener la funcionalidad del cuerpo lúteo, que es el folículo tras la ovulación, como ente endocrino en la secreción de progesterona durante el primer trimestre de embarazo.

Es también la responsable de impedir el rechazo inmunológico del embrión por parte de la madre durante este primer periodo de la gestación.

La hCG es la base histórica y actual del diagnóstico de embarazos.

Pruebas de detección de la hCG

Los tests de embarazo miden concentraciones de esta hormona tanto en orina como en sangre, siendo las pruebas de sangre más sensibles, ya que pueden detectar hasta 5 mUI/ml de concentración de la hormona, mientras que las de orina requieren un mínimo de 10 mUI/ml de concentración para poder detectar la hormona.

La detección de la beta ante un posible embarazo se suele hacer por un retraso menstrual, aunque en los tratamientos de reproducción, en los que se controla el momento de la ovulación, se hace la prueba 15 días tras la punción ovárica.

Dependiendo de los niveles se puede detectar de cuánto tiempo está embarazada una mujer o si tiene un embarazo múltiple. Además, niveles alterados de esta hormona pueden ser significativos de alteraciones genéticas del feto, como síndrome de Down, que se evalúa junto con otras hormonas en la prueba del triple screening.

Obtención de hCG

Existen dos posibles formas de obtención de esta hormona para emplearla como fármaco:

  • De origen urinario: Obtenida por purificación a partir de la orina de mujeres gestantes. Es la llamada hCG urinaria. Aunque la más empleada hasta 2010 era la hCG-lepori, con el auge de la hCG recombinante, fue descatalogada.
  • De origen recombinante: Obtenida por ingeniería genética. Es la hCG recombinante. El fármaco de hCG recombinante más común es el Ovitrelle.

Con la introducción de la ingeniería recombinante y su evolución, el uso de la hCG de origen urinario queda en un segundo plano, pues existe un mayor riesgo por los contaminantes urinarios.

Uso en reproducción asistida

La hormona hCG o gonadotropina coriónica humana se utiliza actualmente en tratamientos de reproducción asistida como fármaco para la estimulación del desarrollo ovárico.

Su estructura química es similar a la hormona luteinizante (LH) que es responsable de la ovulación de manera natural, así que podemos conseguir el mismo efecto con la hCG, en el momento deseado.
Este fármaco se inyecta unas 32-36 horas antes de la inseminación artificial o antes de la punción ovárica, en el caso de la fecundación in vitro, con la finalidad de inducir la ovulación.

Efectos de la hCG

La administración de hCG exógena ocasiona los siguientes efectos:

  • Interviene en la maduración final de los folículos.
  • Provoca la ovulación a las 37 horas tras su administración.

La hCG posee similitud en estructura y actividad biológica a la LH u hormona luteinizante. Por ello, al administrar hCG de forma exógena, ésta se une a los receptores específicos para la LH, situados en las células de la granulosa, provocando los mismos efectos que la LH.

Es decir, se inicia una cascada de reacciones que conducen a la degradación de la pared folicular mediante enzimas proteolíticos, la expulsión del ovocito y la formación del cuerpo lúteo.

Tras 37 horas de la administración de la hCG, se produce la ovulación.

En la fecundación in vitro, la punción se hace un poco antes de que se cumplan las 37 horas, así se captan los ovocitos maduros antes de que salgan a la trompa de Falopio, como ocurre en cualquier ciclo menstrual.

Indicaciones

La administración de esta hormona está indicada en todas las mujeres que se someten a técnicas de reproducción asistida, ya que se utiliza para planificar y controlar cuándo se produce la liberación de los óvulos por parte del ovario.

En general, su prescripción esta indicada en los siguientes casos:

  • Estimulación de la ovulación en mujeres sometidas a técnicas de reproducción asistida tras el desarrollo de los folículos con FSH y otros fármacos (LH, análogos de GnRH o antagonistas de GnRH).
  • Ausencia de LH a mitad del ciclo menstrual en tratamientos con clomifeno.
  • Inadecuado aumento de los niveles de LH a mitad del ciclo menstrual en tratamientos con clomifeno.

Ventajas y desventajas del empleo de hCG

La principal ventaja de la utilización de hCG es que permite saber con exactitud el momento de la ovulación, entre 36 y 40 horas después de la administración, lo cual es sumamente importante en reproducción asistida porque a partir de la ovulación de la mujer se programa el resto del tratamiento, ya sea punción folicular o inseminación.

Además, sirve de soporte para la fase lútea, en la que se acumulan sustancias nutritivas. La hCG tiene como objetivo mantener la funcionalidad del cuerpo lúteo como ente endocrino en la secreción de progesterona durante el primer trimestre de embarazo.

El principal invonceviente es el riesgo de padecer el síndrome de hiperestimulación ovárica. La hCG tiene un efecto vasodilatador y provoca problemas graves de extravasación de líquidos si no se controla.

Podría resultar muy peligroso tener un embarazo con un síndrome agudo porque la hCG del embrión aumentaría los efectos perjudiciales. En estos casos en los que antes de la punción hay concentración anormalmente elevada de estrógenos, se congelan los ovocitos recuperados o los embriones fecundados, y se transfieren en otro ciclo, es lo que llamamos la transferencia en diferido.

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Autores y colaboradores

 Cristina Mestre
Cristina Mestre
Embrióloga
Licenciada en Ciencias Biológicas, Genética y Reproducción Humana por la Universidad de Valencia (UV). Máster Universitario en Biotecnología de la Reproducción Humana Asistida por la UV con el Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI). Embrióloga en IVI Barcelona. Más sobre Cristina Mestre

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