¿Qué es la biopsia testicular?

Por (embrióloga).
Actualizado el 14/04/2016

El 40% de los problemas de fertilidad son de origen masculino. Entre las causas generales de la infertilidad masculina, se incluyen la baja calidad seminal y los problemas de eyaculación.

Al contrario de lo que ocurre en las mujeres, los problemas hormonales son menos frecuentes en los hombres, y en caso de que ocurran suelen indicar una anomalía en la producción de espermatozoides.

Es por ello que el primer examen que se lleva a cabo en los varones es el análisis del semen mediante un seminograma, de forma que si éste presenta alteraciones el especialista puede solicitar exámenes complementarios, como el análisis hormonal o la biopsia testicular.

A continuación tienes un índice con todos los puntos que vamos a tratar en este artículo.

¿Cuándo hacer una biopsia de testículo?

La biopsia testicular está indicada cuando en el seminograma del paciente se observan determinadas alteraciones en los espermatozoides o no se observan espermatozoides en el eyaculado, siempre y cuando se haya descartado una posible eyaculación retrógrada o la obstrucción del canal deferente.

La biopsia testicular se indica en caso de que haya que realizar uno de estos dos estudios:

  • Estudio histológico: se analiza el tejido testicular y se observa la capacidad de producir espermatozoides.
  • Estudio de meiosis: se observa la estructura, composición y ordenación de los cromosomas en los diferentes estadios del desarrollo de las células precursoras de espermatozoides. Así se valora si la distribución cromosómica es correcta o no.

El estudio histológico se lleva a cabo en casos en los que en el eyaculado la concentración de espermatozoides sea baja (oligozoospermia) o si no hay espermatozoides en el eyaculado (azoospermia).

En cambio, el estudio de la meiosis se realiza en casos de abortos de repetición o baja movilidad espermática (astenozoospermia).

Objetivo de la biopsia testicular

Gracias a esta prueba quirúrgica es posible determinar si la espermatogénesis o producción de espermatozoides está funcionando de forma normal en el testículo.

Así, esta técnica permite revelar la existencia de una patología de tipo obstructivo (si el conducto por el que salen los espermatozoides está bloqueado) o de una patología secretora.

En caso de que no se encuentren espermatozoides en el testículo se tratará de una patología secretora, es decir, la producción de espermatozoides no existe o los espermatozoides no acaban su proceso madurativo.

Además de para finalidad diagnóstica, la biopsia testicular también se utiliza para recuperar espermatozoides directamente del testículo. Esto se realiza cuando éstos no se encuentran en el eyaculado.

Con este procedimiento se pretende obtener espermatozoides para congelar y/o utilizar posteriormente en un tratamientos de fertilidad de microinyección intracitoplasmática de espermatozoides (ICSI), con la finalidad de lograr un embarazo.

Procedimiento

El procedimiento quirúrgico de una biopsia testicular se realiza con anestesia local y dura de 15 a 20 minutos aproximadamente. El proceso consiste en extraer pequeños fragmentos del testículo para evaluarlos mediante un análisis microscópico en busca de espermatozoides.

Como en todo procedimiento quirúrgico, en un pequeño porcentaje de pacientes pueden surgir complicaciones. Generalmente son menores, como sangrado, dolor, inflación o infección de la herida, que requerirán un tratamiento adecuado.

Una alternativa a la biopsia testicular es realizar una punción testicular. En este caso, se extrae una porción de tejido testicular mediante una aguja, sin necesidad de realizar incisión, y se observa al microscopio para ver si hay o no espermatozoides.

La punción testicular no siempre está recomendada, puesto que se extrae una menor cantidad de tejido testicular y puede que no sea suficiente para poder dar un diagnóstico con precisión o la cantidad de espermatozoides recuperados puede no ser suficiente.

Estudios complementarios

Una vez se obtiene el tejido testicular, se pueden realizar dos tipos de estudio complementarios:

  • Estudio de histología: se analiza el tejido testicular y su capacidad de producir espermatozoides, además de averiguar en qué punto de la espermatogénesis se interrumpe dicha producción.
  • Estudio de meiosis: evalúa la estructura, composición y ordenación cromosómica en las distintas etapas de la formación de los espermatozoides y ayuda a descartar abortos de repetición por causas masculinas.

Riesgos

Existe un pequeño riesgo de infección o sangrado y la zona puede presentar dolor durante 2 o 3 días después de la intervención.

Se recomienda evitar la actividad sexual durante una o dos semanas y mantener el área seca durante varios días después del procedimiento.

Por lo general, también se aconseja no tomar durante la semana anterior ni la posterior a la prueba ácido acetil salicílico (aspirina).

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Autores y colaboradores

 Cristina Mestre
Cristina Mestre
Embrióloga
Licenciada en Ciencias Biológicas, Genética y Reproducción Humana por la Universidad de Valencia (UV). Máster Universitario en Biotecnología de la Reproducción Humana Asistida por la UV con el Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI). Embrióloga en IVI Barcelona. Más sobre Cristina Mestre

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