La hormona antimülleriana: utilidad para estudiar la fertilidad

Por (ginecóloga) y (embrióloga).
Actualizado el 12/09/2018

La hormona antimülleriana (AMH) es un marcador utilizado para evaluar la reserva ovárica de la mujer y, por tanto, valorar su estado de la fertilidad en un momento determinado.

Unos valores altos de AMH indican que la reserva ovárica es óptima. Sin embargo, a medida que aumenta la edad de la mujer, estos valores van disminuyendo hasta que se produce un agotamiento ovárico.

El análisis de los niveles de AMH, además, aporta información sobre el tratamiento de reproducción asistida más adecuado para conseguir un embarazo: la inseminación artificial (IA), la fecundación in vitro (FIV) o la necesidad de recurrir a una ovodonación.

¿Qué es la hormona antimülleriana?

La AMH es una proteína presente tanto en hombres como en mujeres, pero con funciones y localizaciones diferentes. Su papel principal ocurre durante el embarazo, ya que es la encargada de la diferenciación sexual del feto.

A continuación, vamos a explicar como es el mecanismo de acción de la AMH en función del sexo del feto:

Sexo masculino
la AMH es producida por los testículos alrededor de las semanas 8 y 9 de desarrollo fetal con el objetivo de impedir el desarrollo de los conductos de Müller, estructuras que dan lugar al útero y las trompas de Falopio.
Sexo femenino
la ausencia de la AMH permite que se forme el aparato reproductor femenino en el feto. No obstante, la antimülleriana empezará a expresarse unas semanas más tarde, cuando ya haya folículos ováricos.

Después del nacimiento, los niveles de AMH se mantienen altos en los varones hasta la adolescencia, pero en la edad adulta ya permanecen bajos.

En las mujeres, en cambio, la hormona antimülleriana empieza a cobrar importancia a partir de la pubertad, ya que es producida por los folículos ováricos donde se desarrollan los óvulos.

AMH en mujeres

La hormona antimülleriana es producida por los folículos preantrales y antrales de los ovarios durante toda la vida reproductiva de la mujer, es decir, desde la pubertad hasta la menopausia.

En concreto, son las células de la granulosa que rodean al óvulo las encargadas de sintetizarla. Por tanto, la medición de la AMH en sangre indica de manera aproximada el número de óvulos con los que cuenta la mujer, es decir, su reserva ovárica.

La hormona antimülleriana se encuentra presente en todos los folículos de ambos ovarios por igual y, por tanto, es un marcador biológico de la fertilidad.

Para evaluar la fertilidad femenina, además, también se tendrán en cuenta otros análisis: valor de hormonas FSH y LH, recuento de folículos antrales por ecografía transvaginal, etc.

Puedes encontrar más información sobre esto en el siguiente artículo: Test de la reserva ovárica.

¿Cuándo hacer el análisis?

Como hemos dicho, la hormona antimülleriana es sintetizada por los folículos antrales y preantrales del ovario. Éstos son folículos basales en crecimiento, que todavía no han sido seleccionados para madurar y convertirse en folículos dominantes.

La importancia de esto es que los valores de AMH no varían con el ciclo menstrual. El análisis de sangre, por tanto, puede hacerse en cualquier día del ciclo sin influir en los resultados. Tampoco es necesario estar en ayunas.

No obstante, hay que tener en cuenta que normalmente también se miran otras hormonas femeninas para valorar la fertilidad, como la FSH y el estradiol, sobre todo antes de hacer un tratamiento de reproducción asistida.

Por todo esto, es más práctico realizar un único análisis de sangre hormonal en estado basal, que son los primeros días del ciclo: 3-5 días después del inicio de la menstruación.

Valores de AMH

Los valores de referencia de la AMH están bien delimitados y es posible saber de manera más o menos exacta en qué estado actual de fertilidad se encuentra la mujer en el momento de hacer el análisis.

Sin embargo, como existen varios métodos para detectar la AMH, resulta complicado comparar lo niveles obtenidos entre diferentes técnicas. Lo más conveniente es que la interpretación de los resultados de cada paciente se haga teniendo en cuenta los valores de corte de cada examen.

A continuación, vamos a establecer los rangos de referencia de la técnica que más se suele utilizar en los laboratorios, aunque podría haber ligeras diferencias.

AMH muy alta
niveles mayores de 6 ng/ml. Indican que puede haber riesgo de sufrir el síndrome de hiperestimulación ovárica al administrar medicación hormonal en una FIV.
AMH alta
entre 3 y 6 ng/ml. La reserva ovárica es buena.
AMH normal
entre 1 y 2,9 ng/ml. La reserva ovárica es buena.
AMH normal-baja
entre 0,7 y 0,9 ng/ml. La reserva ovárica ha empezado a disminuir, aunque aún está dentro de la normalidad
AMH baja
entre 0,3 y 0,6 ng/ml. Sugieren una baja reserva ovárica y, como consecuencia, es probable que la paciente tenga una baja respuesta a la estimulación hormonal.
AMH muy baja
niveles menores de 0,3 ng/ml. La reserva ovárica está casi agotada y la mujer se encuentra cerca de la menopausia. Lo más probable es que se necesite una ovodonación para tener hijos.

En otros análisis hormonales, es posible encontrar los valores de la AMH en las unidades de pmol/l.

Por último, cabe mencionar que las mujeres con ovarios poliquísticos tienen la hormona antimülleriana más alta y que, además, ésta disminuye más lentamente al aumentar la edad. Esto sugiere que estas mujeres tienen un envejecimiento ovárico más retardado.

Hormona antimülleriana según la edad

A medida que aumenta la edad de la mujer, su reserva ovárica disminuye y, consecuentemente, también lo hará su hormona antimülleriana.

La bajada más drástica tiene lugar a partir de los 36 años, pero hay algunas mujeres que pueden contar con una baja reserva incluso antes. Este sería el caso de la menopausia precoz.

Conocer el estado de la fertilidad y la reserva ovárica puede ayudar a las mujeres a planificar mejor su maternidad y tomar decisiones como las siguientes:

  • Preservación de la fertilidad si desea ser madre en un futuro, es decir, congelar los óvulos para utilizarlos más adelante.
  • Adelantar la maternidad a un futuro más próximo en el caso de una reserva normal-baja.
  • Hacer un tratamiento de reproducción asistida si la AMH ha resultado en un valor bajo.

Puesto que el análisis de la hormona antimülleriana puede resultar un poco caro, también es posible valorar la reserva ovárica con una ecografía y el nivel de FSH.

El valor de la AMH es directamente proporcional al número de folículos antrales en el ovario y, por tanto, a la reserva ovárica.

En cambio, los valores de FSH varían a la inversa: cuanto menor es la reserva ovárica, más alta se encuentra la hormona FSH.

AMH y reproducción asistida

Otra de las ventajas de esta determinación hormonal es que resulta muy útil para los profesionales de la reproducción asistida, ya que pueden decidir cuál es el tratamiento más adecuado para cada paciente, así como la pauta de medicación hormonal necesaria.

Se ha visto que existe una correlación entre los valores de la AMH y el grado de respuesta ovárica a la estimulación ovárica. Así, pacientes con una AMH elevada pueden tener riesgo de sufrir una hiperestimulación, mientras que pacientes con una AMH disminuida tendrán más probabilidad de padecer una baja respuesta.

Estas últimas, por tanto, necesitarán mayor dosis de gonadotropinas para conseguir un desarrollo folicular múltiple.

La AMH puede ser útil para predecir mejor el éxito de los tratamientos de reproducción asistida y poder realizar una indicación más acertada de la técnica adecuada en cada paciente.

Además de todo esto, la hormona antimülleriana también permite estudiar mejor la fisiología de la fertilidad, ya que sus niveles también se han relacionado con la calidad de los óvulos. Se dice que solamente los folículos saludables, que darán un lugar a un ovocito de calidad, son capaces de producir AMH.

AMH en hombres

A pesar de que no está tan extendido el uso de este análisis en los hombres, la AMH es un buen marcador de la función testicular.

En concreto, la AMH se sintetiza en las células de Sertoli, lugar donde también ocurre la formación de los espermatozoides (espermatogénesis).

El análisis de la hormona antimülleriana en los hombres se puede realizar ante un diagnóstico de azoospermia (ausencia de espermatozoides en el eyaculado). En este caso, la AMH ayuda a determinar si existen o no espermatozoides en el testículo.

Éstos se podrían extraer mediante biopsia y ser utilizados en una microinyección intracitoplasmática de espermatozoides (ICSI) para fecundar los óvulos de la mujer.

No obstante, la AMH en los hombres no es un predictor tan efectivo como en el caso de las mujeres y, en definitiva, mediante el análisis de la FSH se obtienen mejores resultados.

Precio del análisis

La determinación de la AMH en sangre es una prueba que puede realizarse dentro del estudio de fertilidad femenino o aparte. Los precios pueden variar mucho en función de la clínica y el laboratorio donde se haga.

En general, los estudios de fertilidad femeninos tienen un coste de 120-450€ e incluyen una ecografía vaginal y analítica hormonal. Los más caros incluyen también el análisis de AMH.

En caso de realizarse solamente la prueba de la AMH, el precio es de unos 50-80€.

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Preguntas de los usuarios

¿A partir de qué edad se analiza la AMH?

Por Dra. Elena Santiago Romero (ginecóloga).

La hormona Antimülleriana se produce en el ovario y su valor en sangre nos informa de la reserva ovárica de las mujeres.

Para estar seguros de que todo esté correcto, sería recomendable hacer una primera determinación a partir de los 20 y no más tarde de los 30 años. De esta forma, si se detecta alguna mujer con una reserva más baja de lo esperable, estaría a tiempo para tomar la decisión de ser madre o de preservar su fertilidad antes de que sea demasiado tarde.

Si tengo una AMH baja, ¿puedo conseguir el embarazo natural?

Por Zaira Salvador (embrióloga).

Unos valores bajos de AMH son indicativos de tener una baja reserva ovárica. No obstante, solamente informa de que las probabilidades de conseguir embarazo están reducidas, no de que sea imposible. Dependerá del valor exacto que se haya obtenido y de otros factores, como la calidad seminal de la pareja, la permeabilidad de las trompas, la receptividad endometrial, etc.

Tengo una AMH alta, pero no puedo quedarme embarazada. ¿Qué me pasa?

Por Zaira Salvador (embrióloga).

Tener unos niveles altos de esta hormona indica que la reserva ovárica es buena, pero puedes tener otras alteraciones que estén afectando a tu fertilidad. Lo más recomendable en estos casos es realizar un estudio de esterilidad completo para analizar qué factores pueden estar impidiendo que consigas el embarazo.

¿Es posible mejorar una hormona antimülleriana baja?

Por Zaira Salvador (embrióloga).

En principio no. La AMH es una medida indirecta del número de óvulos que hay en la reserva ovárica de la mujer y no hay ningún tratamiento que permita aumentar la producción de éstos. No obstante, algunas mujeres experimentan una leve mejoría de su hormona antimülleriana al cambiar su estilo de vida a uno más saludable. Dejar el tabaco, llevar una alimentación sana o perder peso son hábitos que pueden mejorar la calidad ovocitaria y esto podría verse reflejado en el valor de la AMH.

Lectura recomendada

Para conocer con más detalle qué es la reserva ovárica de la mujer, te recomendamos seguir leyendo aquí: ¿Qué es la reserva ovárica y cómo afecta a la fertilidad?

Para seguir leyendo sobre el análisis de la AMH y otras pruebas importantes, puedes entrar en el siguiente artículo: Medición de la cantidad de óvulos mediante análisis de sangre.

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Bibliografía

Autores y colaboradores

Dra. Elena Santiago Romero
Dra. Elena Santiago Romero
Ginecóloga
Licenciada en Medicina y Cirugía por la Universidad Autónoma de Madrid. Cuenta con un Máster en Reproducción Humana por la Universidad Rey Juan Carlos e IVI. Con varios años de experiencia como ginecóloga especialista en reproducción asistida. Más sobre Dra. Elena Santiago Romero
Número de colegiado: 282864218
 Zaira Salvador
Zaira Salvador
Embrióloga
Licenciada en Biotecnología por la Universidad Politécnica de Valencia (UPV), Biotechnology degree en la National University of Ireland en Galway (NUIG) y embrióloga especialista en Medicina Reproductiva con el Máster en Biotecnología de la Reproducción Humana por la Universidad de Valencia en colaboración con el Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI) Más sobre Zaira Salvador
Número de colegiada: 3185-CV

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