La hormona antimülleriana (AMH) es una glicoproteína producida principalmente por las células de la granulosa de los folículos ováricos en desarrollo. Su nombre proviene de su función original en el desarrollo embrionario masculino, donde induce la regresión de los conductos de Müller (estructuras precursoras del aparato reproductor femenino).
Su papel más conocido hoy en día es como marcador principal de la reserva ovárica en mujeres.
La AMH es secretada por los folículos preantrales y antrales pequeños (menos de 8 mm de diámetro). Esta hormona regula el crecimiento folicular al inhibir la selección folicular excesiva, manteniendo un control sobre el reclutamiento de folículos por parte de la hormona foliculoestimulante (FSH).
Desde el punto de vista clínico, la concentración de AMH refleja la cantidad de folículos en fase de crecimiento temprano presentes en ambos ovarios. Dado que esta población de folículos es
representativa de la reserva ovárica total (esos folículos emergentes provienen del pool de primordiales), la AMH actúa como indicador indirecto del tamaño de la reserva.
Valores altos de AMH implican que hay muchos folículos en desarrollo (reserva abundante); mientras que valores bajos de AMH sugieren poco folículos activos (reserva reducida).
La AMH empieza a aparecer en la circulación sanguínea en la pubertad, cuando los ovarios activan
el desarrollo folicular cíclico y desaparece tras la menopausia ( nivel indetectable) cuando ya no quedan folículos en crecimiento.
Se sabe que la AMH sigue un declive aproximadamente log-lineal a partir de los 20-25 años,
acentuándose después de los 35 años. Aproximadamente 15 años antes de la menopausia, la AMH
inicia una caída notable, y unos 5 años antes de la menopausia sus niveles se vuelven muy bajos
siendo casi indetectables durante la transición menopáusica.
Algunas de las ventajas de la utilizar la AMH como marcador de la reserva ovárica son las siguientes:
- Se mantiene estable a lo largo del ciclo menstrual y entre ciclos menstruales también. Esto significa que la extracción de sangre para medir la AMH puede ser en cualquier momento del ciclo. Este aspecto práctico facilita mucho la programación de la prueba evitando demoras en la evaluación.
- Es un marcador consistente con muy poca influencia de factores externos como el uso de anticonceptivos, embarazo, etc. Estudios han encontrado descensos leves del orden de 11-19% en los niveles de AMH en mujeres que toman píldora anticonceptiva o durante el embarazo, pero estas reducciones transitorias difícilmente llevan a una clasificación errónea de la reserva ovárica de la paciente, por lo que incluso en situaciones tan especiales como las antes descritas, la AMH sigue reflejando de forma fidedigna la reserva ovárica disponible de la mujer
- Presenta una mayor sensibilidad para detectar baja reserva de forma temprana. La AMH es un marcador mas sensible que la FSH para indicar el declive ovárico incipiente. Esto permite identificar mujeres con reserva ovárica disminuida precozmente, incluso cuando aún presenta una FSH normal .
