Cirugía endoscópica: histeroscopia y laparoscopia

La endoscopia es una técnica que cosiste en introducir un sistema óptico o endoscopio (tubo con iluminación conectado a una cámara de vídeo y a un monitor de televisión) a través de la pared abdomial o de orificios naturales para observar el interior de un órgano o cavidad. La información que se obtiene mediante esta técnica es más fiable que la que aportan los exámenes físicos, la ecografía o las técnicas radiológicas.

A continuación tienes un índice con todos los puntos que vamos a tratar en este artículo.

Hasta hace poco este tipo de procedimientos se empleaban con un fin meramente diagnóstico pero actualmente permiten además un correcto tratamiento de las patologías ginecológicas de una forma menos agresiva. Esta técnica requiere hospitalización durante unas horas, permitiendo volver al domicilio de la paciente el mismo día de la intervención.

Ventajas de la cirugía endoscópica

La cirugía endoscópica en considerada la técnica de elección en ciertos casos por las siguientes ventajas:

  • Hospitalización durante unas pocas horas, es decir, se puede volver al domicilio el mismo día.
  • Menores molestias en comparación a la cirugía convencional, ya que la paciente evita modificar su actividad laboral y social habitual.
  • Resultados estéticos mejores que con la cirugía convencional.
  • Ocasiona menor hemorragia y pérdida saguínea, reduciedo a su vez la formación de adherencias.

Histeroscopia

La histeroscopia es una técnica que cosiste en diagnosticar y tratar las patologías de la cavidad uterina. Para ello se introduce una óptica de pequeño tamaño a través del cuello uterino y mediante suero salino podemos dilatar y observar el interior del útero. En función del tipo de histeroscopio, la histeroscopia será diagnóstica o quirúrgica.

Histeroscopia diagnóstica

El objetivo de la histeroscopia diagnóstica es mediante pequeñas intervenciones y toma de biopsias, diagnosticar la patología intracavitaria.
Está indicada en caso de sospecha de adherencias uterinas, pólipos endometriales, miomas, septos uterinos, extracción de DIU y otros dispositivos, en casos de estudio de infertilidad, alteraciones menstruales, fallos de implantación, de la cavidad endometrial ante un tratamiento de reproducción asistida, etc.

Histeroscopia quirúrgica

En este caso, el histeroscopio es de mayor grosor y será preciso realizar la histeroscopia en quirófano porque requiere dilatación cervical y por tanto sedación. Está indicada en casos de miomas submucosos o pólipos de gran tamaño.

Laparoscopia

Permite la visualización de la cavidad abdominal de forma poco invasiva. Para ello se insufla CO2, gas inerte para los tejidos que permite observar todos los órganos de la cavidad abdominal mediante la introducción de un sistema óptico.

Laparoscopia

El objetivo de esta técnica es diagnosticar y solucionar todo problema que se detecte durante el curso de la intervención. Las principales indicaciones de esta técnica son: el estudio de la esterilidad, el diagnóstico de malformaciones uterias, el dolor pélvico, la ligadura de trompas, la endometriosis, los quistes y masas ováricas, el embarazo ectópico, la ooforectomía, miomectomía, salpingectomía, el drilling ovárico, la histerectomía, etc.

En esta técnica se podrá volver a la rutina en 48-72 horas.

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