Morfología del esperma: espermatozoides normales y anormales

Por (embrióloga), (embriólogo) y (embrióloga).
Actualizado el 09/08/2018

La morfología de los espermatozoides es una característica que se estudia en el seminograma para ver si en el semen hay espermatozoides anormales, en qué cantidad se encuentran y qué alteraciones tienen estas células.

Cuando una muestra seminal no alcanza los valores mínimos de normalidad en la morfología se dice que presenta teratozoospermia.

Es importante tener en cuenta que todos los hombres producen espermatozoides anormales y que una gran parte de los espermatozoides de una muestra de semen considerada normal tienen forma anormal.

¿Cómo se sabe si un espermatozoide es normal?

Para poder estudiar la morfología de los gametos masculinos, es necesario la fijación de una pequeña muestra del total del eyaculado en un portaobjetos, lo cual implica la muerte de los espermatozoides. Esto impide que esta muestra sea empleada tras su evaluación, pero servirá como representación del resto de la muestra seminal total.

Una vez fijada, se procede a una tinción biológica, como la hematoxilina-eosina: la eosina, se une a los elementos electropositivos de la célula y tiene una coloración rosada y la hematoxilina se une a las moléculas electronegativas de los espermatozoides, obteniendo una coloración en tonos azulados.

La tinción de las distintas estructuras permiten una mejor observación al microscopio al incrementar la definición de las membranas.

Para valorar la forma de un espermatozoide, se observan sus tres estructuras principales: cabeza, pieza intermedia y cola.

  • La cabeza del espermatozoide debe ser ovalada y lisa, de 5 a 6 micrómetros de largo y de 2,5 a 3,5 micrómetros de ancho. El acrosoma debe abarcar un 40-70% del volumen de la cabeza, y si hay vacuolas deben ser escasas y ocupar menos de la mitad del volumen de la cabeza ya que si son numerosas o grandes puede significar que el ADN está dañado.
  • La pieza intermedia o cuello, como su nombre indica, está situada entre la cabeza y el flagelo, y es una zona un poco más ensanchada que la base de la cola. Su función es primordial porque alberga las mitocondrias, consideradas el motor del movimiento del espermatozoide, pues son las responsables de generar energía.
  • El flagelo o cola está conformado por las mismas moléculas estructurales responsables del correcto reparto de cromosomas en la mitosis y meiosis, con lo que un flagelo irregular reflejará problemas en el reparto de cromosomas, y ante todo, su movimiento no podrá competir con el bateo> de un espermatozoide normal.

La valoración de la muestra teñida de espermatzoides consiste en contar el número de espermatozoides normales y anormales. Generalmente se valoran 200 espermatozoides y a continuación se estima el porcentaje de espermatozoides con forma normal.

Espermatozoides anormales: causas y alteraciones

Las alteraciones en la morfología pueden tener un origen genético, de ahí la importancia de presentar una correcta morfología. Un espermatozoide cuya información genética, la mitad del futuro embrión, no esté bien codificada y organizada no dará lugar a un embrión viable.

Además, los espermatozoides con forma normal (en azul en la imagen inferior) nadan más rápido y de forma adecuada. En cambio, la mayoría de espermatozoides anormales son inmóviles o tienen una movilidad lenta.

En los inicios del estudio de morfología espermática, había una lista de anomalías y si no las cumplía se determinaba que el espermatozoide era normal.

Con el paso del tiempo, se vio que la variedad de alteraciones era tan elevada que se optó por estandarizar cómo era la estructura de un espermatozoide de buena morfología, y las desviaciones de forma respecto a este patrón se consideran alteraciones (en rosa en la imagen inferior).

Los espermatozoides con morfología anormal pueden presentar cabeza, pieza intermedia y/o cola anormal. Así, puede haber las siguientes anomalías:

  • Alteraciones de cabeza: espermatozoides sin cabeza (cabeza de alfiler), cabeza pequeña, amorfa, redonda, alargada, grande (globozoospermia), con forma de pera (piriforme), con acrosoma grande, con acrosoma pequeño, sin acrosoma, con muchas vacuolas, con vacuolas grandes o con dos cabezas.
  • Alteraciones de cola: espermatozoides sin cola, cola enrollada, corta, larga, doblada o doble cola.
  • Alteraciones de pieza intermedia: espermatozoides sin pieza intermedia, con una curvatura, asimétrica, engrosada, delgada, irregular o con una protuberancia de un tamaño superior a la tercera parte del área de la cabeza.

Existen alteraciones muy claras, como son la duplicación o ausencia de estas estructuras, espermatozoides con doble cola, microcefálicos o macrocefálicos, que no pueden dar lugar a un embrión viable nunca de forma natural.

Según el criterio de la OMS un valor igual o superior al 4% de espermatozoides con morfología normal es considerado dentro de los valores normales. Si el índice de anormales es mayor del 96% estamos ante un caso de teratozoospermia.

Existe otro criterio de análisis de la morfología algo más estricto, se trata del criterio o morfología de Kruger, según el cual, el límite de normalidad se sitúa en el 14%, es decir, una muestra con más del 86% de sus espermatozoides anormales se considerará teratozoospérmica.

¿Hay tratamiento o no tiene solución?

Un hombre cuyos espermatozoides muestran una morfología deteriorada, es decir, padece de teratozoospermia, puede tener mayores dificultades de conseguir el embarazo de forma natural, e incluso resultar imposible en algunos casos.

Aunque la teratozoospermia no es uno de los problemas seminales más graves, normalmente será necesario recurrir a la reproducción asistida para poder tener hijos propios, especialmente en los casos más graves.

En función del grado de afección y de otros factores que afectan a la fertilidad, tanto en el hombre como en la mujer, el especialista determinará cuál es el tratamiento reproductivo más adecuado, ya sea una inseminación artificial o una fecundación in vitro.

Según el Dr. Jose Sánchez:

La técnica más indicada es sin duda la ICSI o microinyección intracitoplasmática de espermatozoides, la cual consiste en seleccionar los espermatozoides con mejor morfología e introducirlos en el interior del citoplasma del ovocito.

En los casos más leves, la morfología de los espermatozoides se puede mejorar con una dieta adecuada, reduciendo el consumo de cafeína y evitando el tabaco y las drogas.

También existen suplementos alimenticios específicos que evitan el daño al ADN que producen los radicales libres y contienen vitaminas y minerales necesarios para una correcta producción y maduración espermática.

Estos suplementos deben tomarse durante al menos 3 meses, que es el tiempo que tardan los espermatozoides en producirse desde cero y madurar.

Preguntas de los usuarios

¿Un espermatozoide anormal puede fecundar? ¿Es posible el embarazo?

Por Sara Salgado (embrióloga).

Si, un espermatozoide anormal puede fecundar, pero lo más probable es que no lo consiga, ya que aquellos con forma normal se mueven más rápido y les será más fácil llegar hasta el óvulo.

Dependiendo de la alteración que tengan los espermatozoides y de la cantidad de espermatozoides anormales que haya la probabilidad de embarazo será mayor o menor.

Por ejemplo, con espermatozoides sin cabeza (no hay contenido genético) o con acrosoma (necesario para penetrar en el óvulo) pequeño o ausente no puede haber fecundación, ya que les falta una parte esencial para el proceso.

¿Los espermatozoides anormales pueden provocar un aborto?

Por Sara Salgado (embrióloga).

Podría ocurrir. Los espermatozoides alterados pueden tener anomalías genéticas que dificulten o impidan la formación del embrión o su desarrollo, por lo que éste podría no ser viable y detener su crecimiento, causando un aborto.

Dependiendo del gen o genes afectados el desarrollo embrionario se detendría en un punto u otro, según el momento en el que tengan que comenzar a expresarse; es decir, que si el gen que está defectuoso es muy importante en las primeras semanas de embarazo, ocurriría un aborto temprano por no contener la información adecuada para su desarrollo.

¿Puede haber espermatozoides anormales por varicocele?

Por Sara Salgado (embrióloga).

El varicocele es el causante de aproximadamente un 40% de los casos de infertilidad masculina. Produce un descenso de la capacidad de producción de espermatozoides, principalmente por el aumento de la temperatura testicular y de radicales libres.

Por lo tanto, disminuye tanto la concentración como la movilidad de los espermatozoides y parece que también está relacionado con la aparición de anomalías en la morfología espermática como alteraciones en la cabeza.

Para más información sobre la morfología de los espermatozoides puedes consultar la web específica teratozoospermia.com

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Bibliografía

Autores y colaboradores

 Cristina Mestre
Cristina Mestre
Embrióloga
Licenciada en Ciencias Biológicas, Genética y Reproducción Humana por la Universidad de Valencia (UV). Máster Universitario en Biotecnología de la Reproducción Humana Asistida por la UV con el Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI). Embrióloga en IVI Barcelona. Más sobre Cristina Mestre
Dr. José Antonio Sánchez Férez
Dr. José Antonio Sánchez Férez
Embriólogo
Licenciado en Biología por la Universidad de Murcia. Amplia experiencia como biólogo, embriólogo e investigador. Actualmente es embriólogo clínico en el Instituto Murciano de Fertilidad (IMFER). Más sobre Dr. José Antonio Sánchez Férez
 Sara Salgado
Sara Salgado
Embrióloga
Graduada en Bioquímica y Biología Molecular por la Universidad del País Vasco (UPV/EHU), con Máster en Reproducción Humana Asistida por la Universidad Complutense de Madrid (UCM). Título de Experto Universitario en Técnicas de Diagnóstico Genético por la Universidad de Valencia (UV). Más sobre Sara Salgado

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