Silvia Azaña, embrióloga en Reproducción Asistida ORG, nos cuenta en este vídeo los posibles riesgos derivados de una ICSI:
Los principales problemas que pueden surgir tras un tratamiento de ICSI son los siguientes:
Síndrome de hiperestimulación ovárica: se debe a una respuesta excesiva al tratamiento hormonal para la estimulación ovárica. Puede dar lugar a malestar, hinchazón. Hoy en día el síndrome de hiperestimulación ovárica ocurre en muy pocas ocasiones y rara vez llega a ser grave. En este sentido son fundamentales los controles ecográficos durante la estimulación.
Embarazos múltiples. En los ciclos en los que se transfieren dos embriones a la vez, la probabilidad de embarazo gemelar se ve incrementada con los riesgos que esto supone para la madre y los bebés. Por ello, actualmente se tiende a transferir un único embrión en estadio de blastocisto.
Aborto natural. Se calcula que se produce en el 20 22% de los casos, similar a un embarazo obtenido de manera natural. La mayoría de los abortos espontáneos ocurren en las primeras semanas de embarazo.
Embarazo ectópico. Se produce cuando el embrión implanta en una zona extrauterina, es decir, fuera del útero. Lo más habitual es que se produzca en las trompas de Falopio.
En resumen, los riesgos de la FIV-ICSI son los mismos que pueden aparecer en un tratamiento de FIV convencional. [
