Anna1991
Nosotros hicimos un ciclo de FIV en el hospital Clínico San Carlos en 2023. No lo recomiendo. Nos dijeron que la espera iba a ser 5 meses, pero hay que tener en cuenta que desde que te llaman hasta cuando empiezas con la estimulación casi pasa un año, entre analíticas de sangre y esperma y consultas con los doctores. Luego, cuando se suponía que me iban a transferir el primer embrión en fresco, al acabar la punción ‘descubrieron’ un pólipo uterino...por lo que tuvieron que criopreservarlo junto a los demás dos embriones fecundados. Lamentablemente, al descongelarlo, el embrión (de calidad A) se murió (algo muy infrecuente y que habla mucho sobre la calidad de los recursos de los que disponen en ese hospital). Para colmo, perdimos un par de meses más entre histeroscopia diagnóstica y la definitiva, en la que me quitaron el pólipo (aún no entendemos por qué no pudieron haberlo quitado directamente durante la primera histeroscopia...). No hacen muchas pruebas: ni siquiera la del X frágil o la de cariotipo, por poner dos ejemplos. Tampoco hacen la prueba genética preimplantacional del embrión, algo muy importante para descartar embriones con problemas como síndrome de Down y otras trisomías (algo muy común en reproducción asistida). Después de 3 fallos de implantación (después de cada fallo se tienen que reunir los médicos, lo que significa más meses perdidos) pagamos un centro privado para ver si mi novio tenía la fragmentación del DNA espermático, que efectivamente tenía. Para este problema se requiere el tratamiento de ChipFertile o equivalente, así que habíamos perdido un año de tratamiento por nada. Cuando les comentamos ese problema, nos dijeron que iban a pedir ese chip fertile y que quizá llegaría en un par de meses. Después de esto, perdimos toda confianza en el hospital (además, mientras tanto resultó que de repente se me había bajado la reserva ovárica). No nos quedó otra que ir a una clínica privada donde, después de unos meses, detectaron que tengo un problema de infertilidad autoinmune que requiere otro tratamiento. Ahora, por fin estoy con 5 meses de embarazo.
El consejo que daría a todo el mundo es que, si pueden permitírselo, antes de empezar háganse todas las pruebas necesarias por lo privado. Hay dos problemas graves con este hospital. El primero tiene que ver con la falta de recursos y tratamientos especializados, lo cual no es culpa de quienes trabajan ahí, sino de los recortes que afectan a la sanidad pública. El segundo, en cambio, tiene que ver con la falta de transparencia e información por parte del personal sanitario de ese hospital. Nunca fueron claros sobre los tiempos reales de espera, así como sobre todos los posibles problemas que se deberían haber diagnosticado antes de seguir con el tratamiento y que SÍ tienen tratamiento (desde luego en una clínica privada y no en lo público, por la falta de recursos que comenté antes).