Hola,
Antes de contar mi experiencia en EASYFIV quisiera expresar mis impresiones sobre todo este asunto de la reproducción asistida por si alguien se está planteando hacer un tratamiento y para que tenga una visión realista del asunto.
El primer consejo que daría es, aunque sea paradójico, que no se haga mucho caso de lo que se lee en los foros sobre médicos y doctores. El buen médico y la buena clínica son los que consiguen el embarazo. No hay más. Y aquí cada cual cuenta la feria como le va. Estamos todos de acuerdo que es un tema muy sensible y que genera muchas frustraciones, y hasta cierto punto es comprensible la decepción o la rabia con la que mucha gente escribe opiniones sobre clínicas y médicos, pero expresar opiniones viscerales y hablar de clinicas y doctores como si fuésemos hooligans hablando de fútbol sea lo más apropiado, si se trata de ayudar a las personas que se introducen en este mundo,
Quien se enfrente a este proceso debe tener en cuenta dos cosas, desde mi punto de vista:
- La probabilidad de éxito es baja (especialmente cuando la edad de la mujer es ya de treinta y tantos). He pasado por tres clínicas y es lo primero que me han dicho en todas, por lo que, podemos darle las vueltas que queramos, que siempre habrá por desgracia personas entre los que seguimos el hilo que por desgracia no lo van a conseguir. Simplemente por estadística.
. Lo segundo y tan importante como lo anterior es que los médicos no saben. No es una cuestión de incompetencia, de negligencia o de desinterés. Es una cuestión de la situación de la medicina en esta rama. Mi impresión, por lo que he hablado con distintos médicos durante estos años, es que aún conocen muy poco sobre cómo funciona el proceso. Tienen meramente modelos estadísticos para determinar las probabilidades de éxito y para explicar por que sí o por que no ha funcionado un tratamiento, pero la medicina no ha evolucionado lo suficiente como para dar una explicación causal y específica sobre el hecho de que un determinado tratamiento resulte en una paciente sí y en otra no, o en la misma paciente una vez sí y otra no. Van dando palos de ciego hasta dar con el mejor tratamiento en cada caso. El problema es que tienen un conjunto de variables muy alto para el escaso número de intentos que se pueden hacer, Por tanto, quienes pasen por este proceso deben saber que en esas semanas de nervios y angustia se le van a ocurrir un montón de preguntas a los que los médicos simplemente no saben contestar, por lo que yo aconsejaría prudencia y realismo a la hora de dar opiniones.
Dicho esto explico mi caso: yo soy varón con un problema de infertilidad de origen hipofisario. Me empecé a tratar en el Clinic de Barcelona y las probabilidades de mi tratamiento eran sólo del 40 por ciento. Sorprendentemente, mi tratamiento hizo efecto antes de lo esperado y, tras mudarnos a Madrid, nos derivaron a la unidad de fertilidad de la Jiménez Dïaz. La sorpresa fue cuando le hicieron los analisis a mi chica y le detectaron baja reserva ovárica. Las probabilidades, con los problemas de ambos, se derrumbaron. En la Jiménez Díaz hicimos dos ciclos, ambos con tratamiento de antagonistas en el caso de ella (yo seguía con el mío). Como era de esperar, la respuesta ovárica fue baja: en el primer ciclo, cinco ovocitos, de los cuales había tres maduros (tres tipo C) y los tres fecundaron, pero ninguno de los dos que le transfirieron implantó. En el segundo ciclo, la respuesta fue peor: dos ovocitos maduros (uno tipo A y otro tipo D) y directamente puerta: la Seguridad Social interrumpió el ciclo porque con menos de tres consideran que las probabilidades de embarazo son muy bajas y no hacen transferencia.
Teniendo en cuenta la baja reserva ovárica y cómo había descendido el número de ovocitos de un ciclo a otro, mi chica y yo nos pusimos en lo peor. Ya no sólo era que la seguridad social probablemente no nos permitiera hacer el tercer ciclo que en teoría te cubre, sino que, si la cosa seguía evolucionando así, de nada iba a servir porque la respuesta iba a ser prácticamente nula. Según salimos de la Jiménez Díaz el día que nos dijeron que no iba a haber transferencia, pensando que ya teníamos que ir a ovodonación por clínica privada, no nos dimos por rendidos y antes de perder estos dos ovocitos maduros, que pensábamos que iban a ser los últimos, decidimos llamar a clínicas privadas para que se los implantaran. Eso fue un viernes por la mañana a primeros de julio de 2016. Llamé al IVI (nos lo habían recomendado como el mejor) para pedir una cita explicando la urgencia del caso, que la punción debía hacerse el lunes o el martes, y me pasó completamente de mi (un viernes por la tarde?, en verano? ni de coña, vamos...). Llamé, por contra a EASYFIV, adonde mis cuñados, despúes de muchos problemas en otras clínicas, fueron como último recurso y consiguieron en embarazo a la segunda, y me tomaron los datos esa mañana y, aunque no nos garantizaban nada, nos dijeron que intentarían buscar hueco. A las cuatro de la tarde nos llamaron que fuésemos a última con toda la documentación (análisis, estudios genéticos, el programa de los ciclos hechos, etc) y nos atendió Enriqueta Garijo. Le hizo el reconocimiento a mi chica, le cambió la pauta de medicación y le dio más tratamiento, y todo sin pedirnos un duro por adelantado. Sólo nos pidieron que llevásemos el justificante del pago el mismo día de la punción. En resumen, que esos dos óvulos desechados por la Jiménez Díaz dieron como resultado un embarazo bioquímico. Evidentemente nos quedamos chafados por habernos quedado tan cerca, después de haber luchado tanto y dar tantas vueltas, y sabiendo que probablemente era nuestra intento con nuestros óvulos, pero por otro lado nos animaba ver que era posible que ella se quedase embarazada y que esto incrementaba las posibilidades de cara a próximos intentos, con ovodonación o sin ovodonación.
En septiembre fuimos otra vez a consulta con la doctora Garijo para iniciar un ciclo completo en Easifiv (en la Jiménez Díaz mientras tanto no nos dieron cita para confirmarnos si nos excluían del programa o nos dejaban intentar un nuevo ciclo hasta mediados de noviembre). Según ella, el tratamiento con antagonistas que nos habían puesto las dos veces anteriores en la Jiménez Díaz no era el correcto para una mujer de 39 años con baja respuesta ovárica. Total que cambió por completo la pauta y en este nuevo ciclo conseguimos ocho o nueve óvulos, de los cuales cinco estaban maduros (uno calidad A y los demás C), y de estos se intentó fecundar tres y se lograron dos, y los otros dos se congelaron. Los dos fecundados se transfirieron y estamos esperando una niña para finales de junio (ya estamos en la semana 16).
He leído en distintas páginas de internet críticas muy negativas sobre Easyfiv y sobre la doctora Garijo, y cada cual tendrá sus motivaciones, pero yo no puedo tener más que palabras de alabanza y agradecimiento tanto por el nivel de la calidad médica, que ha demostrado en este caso ser mejor o, al menos, más acertado que el de la Fundación Jiménez Díaz, como por el trato humano, por el nivel de empatía que mostraron al principio cuando acudimos desesperados a ellos y por cómo nos han atendido a lo largo de este tiempo.
Evidentemente, cada uno lo cuenta como le va y yo tengo que hablar favorablemente de Easyfiv (tanto por mi experiencia como por la de mis cuñados). Acudimos a ellos rebotados desde la Jiménez Díaz y otros centros, y ellos dieron con la tecla que allí no encontraban. En este sentido, tampoco puedo hablar mal de la Jiménez Díaz. Aunque el tratamiento fracasara, insisto, hay que entender que es un tema del que se desconocen muchas claves, que hay distintos criterios y que el margen de error es muy amplio, por lo que las probabilidades de que no salga son grandes.
Después de toda esta parrafada, sólo quiero dar las gracias a Enriqueta Garijo, a Paco, a Eva y a todo el equipo de Easyfiv por la ayuda, y mandar ánimos a quienes estén pasando por esto, que mantengáis la calma y que toméis lo que se dice por ahí con cierta distancia porque, ya digo, depende mucho de cada caso.