Marta Navarro González
Empezamos con mal pie, la señorita María José no le parecía bien que me acompañara mi marido, cuando en todas las clínicas van las parejas, me dijo que era una clínica de mujeres. Es mi marido y va a ser el padre de la criatura.
El ginecólogo me dice que me puedo anestesiar para el dentista sin problemas y que puedo tomar toda clase de medicación.
No me dice que medicamentos no debo tomar , por si no lo sabéis, hay plantas y pastillas abortivas
Hay unas pastillas que se toman antes de quedarse embarazada, por lo menos dos meses antes,como es el natalben, él me lo dice que me la tome un día antes de la punción
Me dijo que él se adaptaría a mis turnos de trabajo y, al final, he tenido que plegar porque él va a la suya
Tengo esa enfermedad que no puedo comer embutidos antes de quedarme embarazada pero él me dice que cuando me quede que deje de tomarlos.
Hay dietas que favorecen la ovulación pero no se ha molestado en darme ninguna.
Podía beber agua 4 horas antes y comer 6 horas antes de la punción pero él me hace ir con 12 horas en ayunas.
Me da una medicación que necesita estar refrigerada y no me avisa, sabe, que vivo a 1 hora y media de camino, con lo que me tuve que comprar una nevera deprisa y corriendo.
Con las indicaciones de la medicación por pinchazos que la primera me la tiene que poner la enfermera, me lo explico de cualquier manera y de enfermera nada.
Me dio unos óvulos que eran vaginales pero como sus explicaciones eran vanales, leí el prospecto y ponían que era vía oral.
Me dijo que el segundo día de la trasferencia podía volver a mi trabajo que consiste en conducir autobuses, el médico de la punción me dijo 48 horas en reposo absoluto y que nada de conducir autobuses en 15 días como mínimo.
Me tenia que hacer tres controles ecográficos pero al segundo me dijo que no hacia falta el tercero porque los óvulos no iban bien. Me hizo la punción sabiendo que esos óvulos no eran viables
Y para rematar me dicen que ya me darán una solución la semana que viene o la otra porque están de vacaciones
Por otro lado, le dije a la enfermera que me diera un día por la mañana para que pudiera venir mi marido y su respuesta es que mi marido claro que puede venir, como si le hubiera pedido permiso. Mi marido tiene mas derecho que ella a ir y ella no es nadie para darle permiso.
Ahora tampoco saben si el problema son mis óvulos o el esperma de mi marido, me da la sensación que me quieren sacar mas dinero.
Y, por último, mi marido y yo estamos casadísimos y estoy harta que el ginecólogo le trate de mi pareja como si no fuera verdad que estamos casados. Me parece una falta de respeto. Ese hombre debería aprender modales y ser mas amable.
Me hicieron pagar 1100 euros por la medicación y casi 500 por la vitrificación, también pague la trasferencia que no se realizó por la mala praxis del ginecólogo que me llevó.
Quiero la devolución de los importes Íntegros de toda la fecundación que no se ha realizado porque quiero ir a otra clínica donde haya médicos de verdad y no críos que solo se preocupan de su aspecto físico.
P.D.: Esta reclamación es la primera si no hay solución en dos días. Llegaré a donde haga falta.