gaia2023
¡Hola! Quiero compartir mi historia por si le sirve de algo a las que todavía están en la espera de resultados de la beta (¡les deseo lo mejor y que todo salga super positivo!). A mí me ha ayudado mucho leer los testimonios de este foro, así que aquí va el mío.
Mi primera transferencia fue el 9 de noviembre con un embrión de 5 días A. Los dos primeros días estuve bastante tranquila, aunque me moví un poco en coche. Mis nervios empezaron a jugar al día cuatro, porque no sentía nada diferente, solo un dolorcillo leve tipo regla de vez en cuando y un poco de sueño. Pero claro, la progesterona puede ser la culpable de todo eso, así que no me parecía «suficiente». Lo único extraño es que alrededor del cuarto día empecé a tener mucha sed. Aunque no me lo creía del todo, porque sabía que eso podía ser un síntoma de embarazo y pensaba que mi mente me estaba jugando una mala pasada.
Del día 4 post transferencia al 7 fue un poco locura, estaba nerviosa, llena de energía, sin sentirme diferente, y mis pechos seguían igual. Decidimos hacer la prueba el día 8. Vaya noche de nervios que pasamos. Contra todo pronóstico, ¡positivo! Hoy nos confirmaron que la beta dio 1099. Estamos súper felices. Aún me siento genial, ahora quizás le encuentro más sentido a algunas cosas, como el hambre repentino y los pechos más «llenos», pero en general me siento bastante normal.
Espero que esto traiga un poco de calma y esperanza a las que no experimentan muchos síntomas. ¡Fuerza para todas!
¡Hola, chic@s! Quiero compartir mi historia por si le sirve de algo a las que todavía están en la espera de resultados de la beta (¡les deseo lo mejor y que todo salga super positivo!). A mí me ha ayudado mucho leer los testimonios de este foro, así que aquí va el mío.
Mi primera transferencia fue el 9 de noviembre con un embrión de 5 días A. Los dos primeros días estuve bastante tranquila, aunque me moví un poco en coche. Mis nervios empezaron a jugar al día cuatro, porque no sentía nada diferente, solo un dolorcillo leve tipo regla de vez en cuando y un poco de sueño. Pero claro, la progesterona puede ser la culpable de todo eso, así que no me parecía "suficiente". Lo único extraño es que alrededor del cuarto día empecé a tener mucha sed. Aunque no me lo creía del todo, porque sabía que eso podía ser un síntoma de embarazo y pensaba que mi mente me estaba jugando una mala pasada.
Del día 4 post transferencia al 7 fue un poco locura, estaba nerviosa, llena de energía, sin sentirme diferente, y mis pechos seguían igual. Decidimos hacer la prueba el día 8. Vaya noche de nervios que pasamos. Contra todo pronóstico, ¡positivo! Hoy nos confirmaron que la beta dio 1099. Estamos súper felices. Aún me siento genial, ahora quizás le encuentro más sentido a algunas cosas, como el hambre repentino y los pechos más "llenos", pero en general me siento bastante normal.
Espero que esto traiga un poco de calma y esperanza a las que no experimentan muchos síntomas. ¡Fuerza para todas!