M Cabrera
Hola! Les cuento mi historia. Tengo 33 años, un hijo de casi 4 años al cual nos llevó un año poder concebirlo por un desajuste con la prolactina. Desde junio del 2016 decidimos con mi marido, buscar un nuevo embarazo creyendo que nos sería más fácil que la primera vez. En Abril y Mayo de éste año (2017) me hice todo tipo de análisis y dieron todos bien. Durante la primer semana de Mayo tuve mi último período, en Junio no me vino. Dejé pasar varios días por si era un nuevo desajuste pero seguía sin bajarme el período. Me hice al menos 5 test de distintas marcas y con un intervalo de varios días entre cada uno, TODOS dieron negativo. Así que con el último test negativo en mano, en Julio me fui al Dr a pedirle un análisis de sangre, muy preocupada por tener algo malo que me impidiera quedar embarazada y fuera el motivo de mis retrasos. El análisis Beta también dio negativo. Me dieron la orden para hacerme una ecografía y poder ver cuál era el problema, tuve que esperar un MES entero para el turno de la eco. El 1° de Agosto, luego de 12 semanas desde mi última regla, el obstetra que me hizo la eco me muestra un pequeño embrión de 7 SEMANAS creciendo en mi útero, perfectamente sano. Ya estoy cursando la semana 12 de gestación, sigo sin entender por qué ni todos los test que me hice ni siquiera el análisis sanguíneo pudieron detectar un embrión de 7 semanas, ni cómo fue que quedé embarazada teniendo una falta de 12 semanas y un bebé de 7 semanas en el vientre...para mí, éste embarazo es un nuevo milagrito.