En Medicina Reproductiva se usa “endometrio refractario” como término para describir un endometrio que no alcanza un grosor y/o un patrón adecuados pese a una preparación correcta, ya sea en ciclo natural o con terapia estrogénica (ciclos sustitutivos), y que por ello reduce la probabilidad de implantación.
“Endometrio refractario” no es un diagnóstico histológico, sino descriptivo del comportamiento del endometrio ante protocolos adecuados.
El umbral más utilizado para “endometrio fino” es ≤ 7 mm, aunque hay gestaciones con espesores menores; por tanto, el grosor no debe ser el único criterio de decisión clínica (hay que integrar patrón ecográfico, sincronía hormonal y calidad embrionaria).
¿Por qué puede ocurrir?
Las causas son heterogéneas y a menudo coexistentes:
- Daño basal/adherencias intrauterinas (p. ej., tras legrados, infecciones, cirugía, sdr. Asherman ): dificultan la proliferación.
- Hipoperfusión endometrial (microvasculatura alterada), asociada a capas funcionales delgadas.
- Inflamación crónica (endometritis crónica).
- Respuesta estrogénica limitada o asincronía estro-progesterónica (preparaciones mal adaptadas a la paciente).
¿Cómo se llega al diagnóstico?
Es un diagnóstico clínico-funcional sustentado en:
- Ecografía transvaginal seriada: grosor subóptimo (habitualmente ≤ 7 mm) y/o patrón no trilaminar en el momento de programar la transferencia o la ovulación, repetido en más de un ciclo bien preparado.
- Revisión del protocolo: confirmar adherencia/dosis/tiempo de exposición a estrógenos/progesterona, oportuna monitorización y sincronía endometrial.
- Búsqueda de causas: histeroscopia para descartar sinequias, biopsia e inmunohistoquímica (p. ej. CD138) si se sospecha endometritis crónica, cultivo en casos seleccionados, y valoración Doppler si procede.

¿Qué opciones terapéuticas existen?
- Optimización del protocolo de preparación endometrial: ajustar vía/dosis/duración de estradiol (oral, transdérmica, vaginal) y confirmar sincronía con progesterona; considerar ciclo natural/modificado si el sustitutivo no funciona.
- Tratar causas específicas: en el caso de adherencias, la opción sería la lisis histeroscópica con barreras antiadherenciales. Si se trata de endometritis crónica, se optará por antibióticos dirigidos, ya que su tratamiento se asocia a mejores tasas de implantación/nacido vivo en mujeres con infertilidad/fracaso reproductivo.
- Estrategias coadyuvantes (evidencia creciente, pero todavía no definitiva): G-CSF intrauterino, plasma rico en plaquetas (PRP), terapias regenerativas con células madre: prometedoras en series y revisiones recientes; se consideran en casos refractarios tras agotar medidas convencionales.
- Otras intervenciones (beneficio incierto/heterogéneo según estudios): sildenafilo, aspirina a baja dosis, pentoxifilina + vitamina E ; su uso es individualizado y dependiente del contexto y la experiencia del centro.
