Silvia Azaña, embrióloga en Reproducción Asistida ORG, nos cuenta en este vídeo qué significa el término "receptividad endometrial":
El endometrio es el tejido interno del útero. Su principal función es la interacción con el embrión para conseguir su implantación y, en consecuencia, una gestación.
Este tejido es muy dinámico y sufre cambios a lo largo del ciclo menstrual, desde prepararse para la implantación hasta evacuarse a través de la menstruación cuando no se ha producido el embarazo.
Dentro de este contexto, la receptividad uterina se refiere a un estado concreto del endometrio en el que sus condiciones son óptimas para que ocurra la implantación embrionaria.
La recectividad endometrial implica una serie de cambios moleculares, estructurales y vasculares en la capa interna del útero, lo que va a permitir la anidación del embrión en desarrollo.
Cabe destacar que el endometrio solamente es receptivo durante unos determinados días del ciclo menstrual, exactamente entre 5 o 7 días tras la ovulación. Esto es lo que se conoce como ventana de implantación.
La manera clásica que existe para valorar la receptividad uterina es con la medición del grosor endometrial por ecografía.
Un endometrio óptimo para la implantación embrionaria mediría entre 8-12 mm y tendría un aspecto trilaminar ecográficamente. Endometrios con un grosor inferior a los 6 mm o demasiado gruesos han demostrado tener una menor tasa de gestación.
Por todo esto, la ecografía es una prueba esencial y muy utilizada para determinar si el útero está preparado para que se produzca la implantación embrionaria. Por ello, comprobar el estado del endometrio es fundamental cuando se realiza cualquier tratamiento de reproducción asistida.
