Silvia Azaña, embrióloga en Reproducción Asistida ORG, nos habla en este vídeo del impacto de las redes sociales cuando hay problemas de fertilidad:
Cuando se atraviesan problemas de fertilidad, las redes sociales pueden convertirse en un arma de doble filo. Por un lado, pueden ser una fuente súper valiosa de información y apoyo. Pero, por otro, también pueden aumentar la comparación, la frustración y el malestar emocional.
De repente, parece que todo el mundo se queda embarazado. Anuncios de embarazo, ecografías, nacimientos… contenido que, en otro momento, quizá no te afectaba, pero que ahora puede remover mucho. Y no pasa nada por sentirte así. Es sensibilidad en un momento vulnerable.
Las redes sociales también pueden generar falsas expectativas. Historias de éxito contadas sin un contexto, procesos que parecen rápidos y sencillos y mensajes del tipo “si yo pude, tú también” que, aunque bienintencionados, no siempre reflejan la realidad y la situación de cada caso. Cada proceso de fertilidad es único y no todos siguen el mismo camino.
Por eso, es importante aprender a protegerte. Dejar de seguir ciertas cuentas o contenidos o tomar distancia durante algunas etapas del tratamiento es una forma de autocuidado. Adaptar lo que consumes en redes sociales a cómo te sientes en cada momento puede marcar una gran diferencia en tu bienestar emocional.
Al mismo tiempo, bien utilizadas, las redes pueden ayudarte a sentirte más acompañada. Seguir a profesionales y cuentas divulgativas pero con rigor (como la nuestra) te puede aportar la información, seguridad y confianza que necesitas.
La clave está en detectar cómo te afecta. Si un contenido te genera ansiedad, culpa o tristeza, quizá no es el momento de verlo.
Y si necesitas información clara y realista para entender mejor este camino, en nuestra guía gratuita Fertilidad con Cabeza encontrarás audios con las claves que te gustará saber para cada paso de tu tratamiento de reproducción asistida.
