Silvia Azaña, embrióloga en Reproducción Asistida ORG, nos cuenta en este vídeo cómo conseguir el embarazo cuando hay baja receptividad uterina:
Una vez analizada la receptividad uterina y, en función de si ha sido posible identificar la causa exacta de tener un endometrio no receptivo, pueden llevarse a cabo diversas estrategias para tratar de conseguir la gestación:
- En caso de tener una ventana de implantación desplazada identificada por el test ERA, se deberá programar la transferencia embrionaria en otro momento del ciclo menstrual cuando el endometrio esté receptivo. El mejor momento para la transferencia embrionaria (cuando el endometrio es receptivo) es sugerido en los resultados del test.
- Si la paciente sufre endometritis o cualquier otra infección en el aparato reproductor, deberá llevar a cabo un tratamiento específico con antibióticos antes de intentar un nuevo embarazo. De igual manera, un desequilibrio en la microbiota uterina podría afectar a las probabilidades de implantación. Los test EMMA y ALICE identifican los microorganismos del microbioma endometrial y determinan qué tratamiento es el más adecuado.
- Tratamiento con aspirina y/o heparina en caso de diagnóstico de trombofilia.
- Tratamiento con corticoides o inmunoglobulinas en caso de rechazo inmunológico del embrión.
- Ante un endometrio refractario capaz de proliferar con estrógenos y progesterona, se podrían indicar fármacos que favorezcan el aporte sanguíneo al endometrio.
- También se podría valorar hacer un scratching endometrial. Se trata de una pequeña intervención para provocar un pequeño daño en el endometrio y que este se regenere.
En definitiva, ante un caso de fallo de implantación repetido y un endometrio con poca receptividad, es muy importante llevar a cabo un estudio exhaustivo y realizar todas las pruebas necesarias para acercarse a un diagnóstico exacto, lo que permitiría establecer una estrategia reproductiva.
