Silvia Azaña, embrióloga en Reproducción Asistida ORG, nos cuenta en este vídeo cómo reflexionar sobre cuándo parar y no realizar más tratamientos de reproducción asistida:
Hablar de cuándo parar en reproducción asistida es uno de los temas más delicados y más difíciles del camino. Y no existe una respuesta universal. Pero sí hay señales, preguntas y reflexiones que pueden ayudarte a tomar una decisión desde la calma y no desde el agotamiento.
Los tratamientos pueden ser duros: pinchazos de medicación hormonal, consultas y controles, incertidumbre…
Si notas que tu cuerpo o tu mente te están pidiendo una pausa (cansancio extremo, ansiedad constante, dificultades para gestionar el día a día) eso ya es información importante. Y parar no siempre significa renunciar. A veces, significa darte un respiro para poder continuar.Evalúa el impacto emocional que está teniendo en tu vida. Pregúntate: ¿Sigo teniendo espacio para la ilusión o estoy funcionando en piloto automático?
Es normal tener momentos difíciles, pero si la tristeza o la frustración ocupan todo y sientes que estás perdiendo tu bienestar, quizá es momento de reconsiderar.Habla con tu equipo médico sobre tu pronóstico real. A veces la decisión se aclara cuando un profesional te explica objetivamente cuáles son tus probabilidades. Entender qué opciones quedan, qué cambios pueden hacerse y qué realidad hay detrás de un nuevo intento te ayuda a decidir desde la información y no desde la esperanza ciega.
Piensa en tus alternativas. Antes de decidir parar definitivamente, puede ser útil repasar otras opciones:
– Cambiar de clínica.
– Donación de óvulos y/o esperma.
– Embrioadopción.Por otro lado, también están la adopción o, incluso, decidir vivir sin maternidad o paternidad.
No todas estas opciones serán para ti, pero tenerlas presentes te da perspectiva.Por supuesto, considera tu situación económica. Los tratamientos de reproducción asistida son caros. Y es importante tener en cuenta si seguir va a generarte una situación financiera difícil de sostener. Prever es responsabilidad y autocuidado.
Habla en pareja, si la hay. A veces uno quiere seguir y el otro necesita parar. Y es normal. La infertilidad no tiene por qué afectar igual a los dos. Escucharos, poned sobre la mesa miedos, límites y deseos. No hay decisiones “correctas”, solo decisiones compartidas y que os hagan sentir cómodos a los dos.
Y finalmente, hazte una pregunta clave: Si después de este intento las cosas no salen, ¿cómo me sentiré haciendo uno más?
Si la respuesta es: “Me hundiría”, quizá tu cuerpo y tu mente ya están marcando un límite.Decidir cuándo parar es una de las decisiones más valientes del proceso. Sea cual sea tu elección, mereces acompañamiento, apoyo y mucho respeto.
Si necesitas ayuda para tomar decisiones informadas durante tu tratamiento, puedes obtener nuestra guía gratuita Fertilidad con Cabeza. Te ayudará a entender cada etapa y a sentirte menos sola en todo esto.
