Silvia Azaña, embrióloga en Reproducción Asistida ORG, nos habla en este vídeo de cómo saber si se está preparada para un tratamiento de FIV con óvulos donados:
Si estás aquí, probablemente ya te han hablado de la ovodonación… o estás empezando a considerar esta opción y, seguramente, no formaba parte de tu plan inicial.
Dar este paso va más allá de lo médico, es una decisión muy personal y emocional. Y es que hay que transitar el duelo genético, puesto que aceptar la ovodonación implica renunciar a que tu hijo lleve tu carga genética.
Y sí, no siempre se reconoce, pero, como otras renuncias o pérdidas, esto genera un duelo. Y necesitas tiempo para sentirlo, pensarlo y decidir, finalmente, si estás lista para aceptarla o si la ovodonación no es para ti.
Puede ayudarte pensar en el futuro y ver si te genera felicidad e ilusión, aunque el camino sea distinto al que imaginabas. Si aparece miedo o dudas… por supuesto que es normal y válido, pero puede ser señal de que aún necesitas más tiempo o más información para poder tomar una decisión o señal de que no te sientes cómoda con la idea de la ovodonación.
También es importante que no te precipites y pararte a pensar si estás tomando esta decisión en calma o si te estás viendo presionada por el paso del tiempo y la edad, por la falta de otras opciones… Sea la decisión que sea, decide desde tu tranquilidad y no desde la urgencia.
Y siempre es muy recomendable hablar con un psicólogo especialista en infertilidad. Puede ayudarte muchísimo a ordenar tus emociones, tus miedos y dudas, y validar todo lo que estás sintiendo al plantearte este tratamiento y, así, tomar una decisión.
No hay una sola forma de vivir todo este proceso. Lo importante es que lo hagas teniendo en cuenta tus deseos, pero también tus límites.
Si finalmente realizas una ovodonación, en nuestra guía Fertilidad con Cabeza podrás encontrar claves muy útiles para tu tratamiento.
Sin embargo y, por supuesto, no todas las mujeres que barajan la opción de la ovodonación deciden seguir adelante. Si decides no continuar y no hacer el tratamiento con óvulos de donante, es una decisión totalmente válida. Y si no hay otras posibles opciones o estas han fallado, también merece que busques ese acompañamiento profesional, ya que puede suponer, de nuevo, un duelo porque el sueño de tener a tu bebé no se cumplirá. Busca todo el apoyo que necesites en ese duro momento.
