Silvia Azaña, embrióloga en Reproducción Asistida ORG, nos cuenta en este vídeo cómo se realiza la estimulación ovárica controlada para una ICSI:
Un tratamiento de ICSI comienza con la estimulación ovárica controlada. La estimulación ovárica consiste en la administración de medicación hormonal para que varios folículos ováricos consigan desarrollarse de manera simultánea. De esta manera, será posible obtener un número mayor de óvulos para fecundarlos en el laboratorio, aumentando así la posibilidad de embarazo.
Además, gracias a la estimulación ovárica, se consigue controlar el ciclo menstrual de la mujer y evitar que tenga lugar la ovulación espontánea, lo cual haría fracasar el ciclo de FIV-ICSI.
Existen dos protocolos básicos de estimulación ovárica:
- Protocolo largo: se inicia antes de la menstruación con los pinchazos de fármacos agonistas de la GNRH, los cuales sirven para frenar la hipófisis y evitar la secreción de hormonas endógenas. Una vez llega la regla, se combinan los pinchazos anteriores con los de gonadotropinas para estimular el desarrollo folicular múltiple.
- Protocolo corto: el número de pinchazos se reduce, ya que la estimulación con gonadotropinas se inicia después de la llegada de la menstruación. Sobre el día 6 del ciclo se inician los pinchazos con antagonistas de la GNRH para hacer el frenado hipofisario.
Y es que en los últimos años ha habido una tendencia a la simplificación de los protocolos de estimulación ovárica controlada.
La fase de administración de gonadotropinas (hormona FSH) tiene una duración aproximada de 6 días. Durante este tiempo, la paciente tendrá que acudir a control ecográfico unas 2 o 3 veces para comprobar el crecimiento folicular.
