Silvia Azaña, embrióloga en Reproducción Asistida ORG, nos cuenta en este vídeo si son necesarias realmente las técnicas complementarias en un tratamiento de FIV:
¿Estás pensando en congelar tus óvulos? Antes de hacerlo, hay cuatro cosas que quizá no te hayan contado.
La primera: no es una garantía absoluta de embarazo. Tener óvulos vitrificados en el laboratorio te abre una oportunidad y una posibilidad reproductiva para más adelante, pero no te asegura, no te garantiza, que vayas a tener un bebé en el futuro. Cuando llegue el momento de utilizarlos, todavía habrá que descongelarlos, fecundarlos, conseguir embriones y transferirlos para tratar de lograr un embarazo. Y no todos los óvulos llegarán hasta el final del proceso, incluso, puede que ninguno llegue.. El éxito futuro dependerá de muchos factores, como la calidad de esos óvulos, el factor masculino cuando llegue el momento de fecundarlos, cómo evoluciona cada embrión, el estado de tu útero... congelar óvulos es una herramienta médica muy valiosa, pero no es infalible.
La segunda verdad: la edad a la que congelas tus óvulos importa mucho. No es lo mismo congelar óvulos a los 30 que hacerlo con 40. La edad en el momento de la congelación es uno de los factores que más influye en las posibilidades posteriores, porque con la edad disminuye la cantidad y, especialmente, la calidad de los óvulos.
La tercera: no todos los óvulos sobreviven a la descongelación. Aunque la técnica de vitrificación es segura y las tasas de supervivencia son altas, debes saber que el porcentaje de supervivencia a la desvitrificación no es del 100%. En el laboratorio se asume que habrá una criba natural en cada etapa: algunos óvulos no sobrevivirán a la descongelación, otros no fecundarán y no todos llegarán a la fase de blastocisto, igual que ocurre en cualquier ciclo de FIV con óvulos frescos.
Y la cuarta: puede que una sola estimulación no consiga el número de óvulos que esperabas. La respuesta a la estimulación es diferente en cada mujer. Por eso, antes de empezar, es importante conocer tu reserva ovárica, pero también entender que ninguna prueba puede garantizar cuántos óvulos conseguirás ni asegurar que esos óvulos vayan a darte un embarazo en el futuro.
Entender que la congelación de óvulos es un tratamiento médico con sus beneficios y sus limitaciones te permite planificar tu futuro reproductivo con expectativas reales.
Antes de decidir, pregunta por tus posibilidades en concreto, qué resultados obtiene esa clínica con sus óvulos vitrificados y qué costes puede tener todo el proceso, incluido su uso en el futuro.
