Silvia Azaña, embrióloga en Reproducción Asistida ORG, nos cuenta en este vídeo el paso a paso del coito dirigido:
El control del ciclo menstrual de la mujer es fundamental para poder indicar a la pareja el momento idóneo para tener relaciones sexuales y así favorecer el embarazo. Este control se lleva a cabo mediante análisis sanguíneos y ecografías. En base a los resultados obtenidos en estos controles, se planifica el momento del coito y unas dos semanas después se realiza la prueba de embarazo para determinar la efectividad de la técnica, es decir, si ha habido o no embarazo.
La programación de las relaciones sexuales puede hacerse de forma natural sin medicación, o dando a la mujer medicación hormonal para controlar mejor el desarrollo folicular y la ovulación.
En el coito programado en ciclo natural, la mujer no recibe fármacos hormonales, sino que se deja que el ciclo ovárico siga su curso natural. Únicamente se controla el crecimiento folicular mediante ecografías y el nivel de LH (hormona luteinizante) mediante análisis de sangre. El pico de la hormona LH endógena, es decir, una subida acusada de sus niveles, es la señal hormonal que recibe el organismo para que se produzca la ovulación.
La cantidad de LH se mide de forma seriada a partir del noveno día del ciclo menstrual y, una vez se observa un aumento del nivel, el ginecólogo determina el día idóneo para las relaciones sexuales. De este modo, se aumentan así las posibilidades de conseguir el embarazo.
Un ciclo natural con inducción de la ovulación es un proceso intermedio entre el ciclo natural y la estimulación ovárica. El ciclo natural con inducción de la ovulación consiste en controlar el crecimiento natural del folículo y, cuando se observa por ecografía que tiene un tamaño adecuado, se administra la inyección de hormona hCG. Esta hormona induce la ovulación unas 36 horas después de su administración, es decir, imita el pico endógeno de LH. Así, se programan las relaciones sexuales unos dos días después de la inyección de hCG para favorecer el encuentro entre espermatozoides y óvulo.
En un coito programado con estimulación ovárica, la mujer recibe una inyección diaria de gonadotropinas, hormonas que actúan sobre el ovario. Este tratamiento se da para estimular los ovarios y favorecer el crecimiento y desarrollo de los folículos. Este crecimiento se controla mediante ecografías y análisis de sangre. Esta medicación hormonal se administra por vía subcutánea desde el primer día del ciclo (es el día en que baja la menstruación) y se prolonga entre 8 y 14 días, dependiendo de la respuesta de cada mujer.
Una vez que los controles indican que el folículo tiene un tamaño adecuado, la mujer recibe la inyección de hCG, con la que se desencadena la ovulación unos dos días después de su administración. De esta manera, se recomendará a la pareja mantener las relaciones sexuales entre 36 y 48 horas después de administrar la hCG.
Cuando se administra la medicación y el coito programado no se realiza en ciclo natural, el objetivo es ayudar a que se produzca la ovulación en casos de anovulación o disovulación. Sin embargo, puesto que la fecundación ocurre de forma natural, es fundamental controlar minuciosamente el desarrollo ovárico para evitar el embarazo múltiple.
