Silvia Azaña, embrióloga en Reproducción Asistida ORG, nos cuenta en este vídeo las posibles causas de una baja receptividad uterina:
En ocasiones, al analizar el endometrio con ecografía, se comprueba que este no tiene el grosor adecuado o, aun teniendo el aspecto correcto y embriones de buena calidad, la mujer no consigue quedarse embarazada.
Es entonces cuando el especialista tiene que empezar a prestar atención a la receptividad del útero, pues existen varias causas que podrían estar afectándola. En función de cada caso, se podrían solicitar pruebas adicionales.
En cuanto a las causas de la baja receptividad endometrial, pueden ser muchas y variadas:
- Anormalidades en la cavidad uterina: pólipos, tabiques, miomas, sinequias, etcétera.
- Procesos infecciosos o inflamatorios: endometritis, hidrosalpinx.
- Déficit de proliferación endometrial: es un endometrio fino, sin grosor suficiente para la implantación embrionaria. También se conoce como endometrio refractario.
- Alteraciones de la coagulación (trombofilias).
- Desplazamiento de la ventana de implantación.
- Alteraciones genéticas.
- Ciertas enfermedades inmunológicas sistémicas.
- Procesos inmunológicos locales: y es que en el endometrio debe producirse un ambiente de tolerancia inmunitaria para que el embrión no sea rechazado por la madre, lo cual está condicionado por factores genéticos, epigenéticos y ambientales.
- Alteraciones de la microbiota: los microorganismos que se encuentran en el interior del útero.
- Incompatibilidad de diálogo entre embrión y endometrio: y es que implica cambios en el endometrio ante la llegada del embrión.En ocasiones, pueden ser varios los factores que llevan a una receptividad uterina baja o puede que la causa no se conozca todavía, lo que llevaría a esterilidad de origen desconocido.
