Silvia Azaña, embrióloga en Reproducción Asistida ORG, nos cuenta en este vídeo las condiciones para que puede ocurrir la implantación del embrión:
Para que se produzca la implantación del embrión, es necesario que se dé el ambiente uterino adecuado en el que el embrión y el endometrio puedan interactuar. Por ello, hay algunos factores importantes para que se produzca la implantación, que se pueden dividir en aquellos que están relacionados con el embrión y aquellos que están relacionados con el endometrio.
En cuanto a los factores relacionados con el embrión, para que un embrión pueda unirse al endometrio es necesario que esté en estadio de blastocisto. En este momento de su desarrollo cuenta con unas 200 a 400 células. Además, el blastocisto está formado por dos partes bien diferenciadas: masa celular interna, que finalmente dará lugar al embrión, y el trofoctodermo, que son las células más externas y que finalmente darán lugar a la placenta y a otros anexos embrionarios.
Además, antes de la implantación, el blastocisto también debe haberse desprendido de la zona pelúcida, esa capa externa que lo rodea, y así haber alcanzado su grado máximo de expansión, el blastocisto eclosionado.
Otro factor muy importante es la calidad embrionaria, la cual solamente puede evaluarse en los pacientes que se someten a un tratamiento de fecundación in vitro.
Por otra parte, cuando la fecundación ocurra de manera natural en las trompas de Falopio, también tiene que ocurrir el correcto transporte del embrión de la trompa hasta el útero.
En cuanto a los factores relacionados con el endometrio, lo primero que es importante saber es que el endometrio es la capa más interna del útero, la que reviste el interior del útero. Esta capa se renueva en cada ciclo menstrual con el objetivo de estar en condiciones óptimas por si se produce la implantación de un embrión. Si no tiene lugar la implantación, el endometrio se descama y se elimina a través de la menstruación. A lo largo del ciclo menstrual, el endometrio va engrosando poco a poco, va sufriendo cambios gracias a la acción de las hormonas sexuales femeninas, los estrógenos y la progesterona.
Para que pueda ocurrir la implantación embrionaria, es necesario que el endometrio se encuentre receptivo. Ecográficamente se observa un grosor endometrial entre 7 mm y su aspecto es trilaminar. Además de esto, también es necesario que se expresen ciertas moléculas en el útero, que son las encargadas de mediar un estrecho diálogo con el embrión.
