Silvia Azaña, embrióloga en Reproducción Asistida ORG, nos cuenta cuáles pueden ser las consecuencias en un ciclo de FIV de una baja respuesta a la estimulación ovárica:
La finalidad de la estimulación ovárica controlada en un tratamiento de FIV es recuperar un número de óvulos suficiente y llegar a la transferencia de al menos un embrión.
Por ello, el objetivo es que se desarrollen varios folículos ováricos, a diferencia de lo que ocurre en un ciclo natural donde únicamente se libera un óvulo. Es por ello que la baja respuesta de los ovarios tiene consecuencias indeseadas, ya que se obtiene un número bajo de óvulos para fecundar. Con ello disminuye la probabilidad de embarazo, puesto que se ve aumentado el riesgo de tener que llegar a cancelar la transferencia de embriones.
Es posible que la mujer baja respondedora necesite un acompañamiento y un apoyo emocional continuo, ya que hay más posibilidades de cancelar el ciclo y de tener que repetir el tratamiento de estimulación un mayor número de veces. Además de esto, puede producirse un empeoramiento en la calidad de los óvulos, especialmente cuando la causa es la edad. Esto compromete la obtención de blastocistos viables para la transferencia, lo que agravaría la situación de estas mujeres.
