Silvia Azaña, embrióloga en Reproducción Asistida ORG, nos cuenta en este vídeo cuáles son las diferencias entre ovulación y menstruación:
A lo largo del ciclo menstrual de la mujer, en la primera fase (fase folicular), algunos folículos ováricos crecen y se desarrollan, pero solo uno llegará al estadio final de maduración. Este folículo se rompe y libera un óvulo maduro en el proceso conocido como ovulación. Este óvulo es recogido por la trompa de Falopio y permanecerá vivo un máximo de 24 horas a la espera de ser fecundado.
Si después de esas 24 horas ningún espermatozoide ha conseguido llegar a las trompas de Falopio para fecundar al ovocito, este envejece y se reabsorbe. Además, la ausencia de fecundación y, por tanto, de embarazo desencadena la siguiente menstruación.
Por tanto, hablamos de dos procesos que ocurren en lugares diferentes:
El ovario: es el lugar donde se desarrollan los folículos. Cada ciclo menstrual, uno de estos folículos, el folículo dominante, llega al estadio final de maduración y libera un óvulo que podrá ser fecundado o, por el contrario, envejece y se pierde. Además, en el ovario, el folículo que ha ovulado se convierte en el cuerpo lúteo.
El útero: el endometrio se prepara a lo largo de todo el ciclo menstrual de la mujer a la espera de que un embrión implante en él. Si no se produce esta implantación, el cuerpo lúteo deja de liberar hormonas y el endometrio se desprende junto a un sangrado, que es lo que llamamos menstruación. Cuando termina la menstruación, esta capa uterina vuelve a proliferar y se renueva para volverse a preparar para recibir a un posible embrión.
Por el contrario, si hay implantación, el cuerpo lúteo sigue produciendo hormonas para dar soporte al embarazo. Así, durante el embarazo, los ciclos menstruales se detienen.
