La inseminación artificial es considerado un tratamiento de fertilidad de baja complejidad, ya que se realiza en la consulta y la estimulación ovárica es suave, lo que reduce la posibilidad de efectos secundarios. Además, en comparación con la FIV, el coste de la inseminación artificial es inferior.
En cambio, una fecundación in vitro (FIV) es un tratamiento de fertilidad de alta complejidad, con un precio más elevado y con más riesgos de efectos secundarios puesto que se utiliza más cantidad de medicación hormonal para la estimulación ovárica.
Puedes leer el artículo completo en: ¿Cuáles son las principales ventajas de la fecundación in vitro? ( 201).

Marta Barranquero Gómez
Graduada en Bioquímica y Ciencias Biomédicas por la Universidad de Valencia (UV) y especializada en Reproducción Asistida por la Universidad de Alcalá de Henares (UAH) en colaboración con Ginefiv y en Genética Clínica por la Universidad de Alcalá de Henares (UAH).
Número de colegiada: 3316-CV