Aquí es importante puntualizar que la fecundación del óvulo no es lo mismo que la implantación del embrión.
La fecundación es el proceso de unión de espermatozoide con el óvulo para dar lugar a un cigoto, el cual iniciará su desarrollo y se formará el embrión. Posteriormente, el embrión ya dividido en varias células implantará en la cavidad uterina y dará inicio al embarazo.
Por tanto, la fecundación no causa ningún síntoma. La unión del óvulo y del espermatozoide no ocasiona molestias ni dolores. En cambio, la implantación del embrión sí que puede provocar algún síntoma como, por ejemplo, el sangrado de implantación.
Puedes leer el artículo completo en: ¿Qué es el sangrado de implantación? – Características y síntomas ( 422).

Marta Barranquero Gómez
Graduada en Bioquímica y Ciencias Biomédicas por la Universidad de Valencia (UV) y especializada en Reproducción Asistida por la Universidad de Alcalá de Henares (UAH) en colaboración con Ginefiv y en Genética Clínica por la Universidad de Alcalá de Henares (UAH).
Número de colegiada: 3316-CV