Silvia Azaña, embrióloga en Reproducción Asistida ORG, nos cuenta los síntomas más habituales que puede notar la madre en la octava semana de embarazo:
En la octava semana de embarazo, ocurre un cambio importante en el cuerpo de la mamá: el útero empieza a crecer. Esto todavía no es muy evidente para la mujer porque el vientre no se ha incrementado aún. No obstante, es posible notar molestias por el ensanchamiento del útero, como pinchazos y calambres en el vientre y las piernas.
Algunas mujeres incluso sienten dolor ciático como consecuencia de la presión que ejerce el útero sobre este nervio.
La mujer también puede seguir experimentando los síntomas típicos de embarazo que le han acompañado las semanas anteriores, aunque estos pueden ir desapareciendo. Estos síntomas serían náuseas, ardor, estreñimiento, aversión a olores y sabores, cambios de humor, cansancio y cefalea, aumento del volumen de las mamas y antojos.
Algunos de estos síntomas se relacionan con los cambios hormonales que ha sufrido la mujer durante estas últimas semanas y son todos normales.
