Para que pueda ocurrir la implantación embrionaria y, por tanto el embarazo, es necesario que el endometrio tenga un grosor en torno a los 8-12 mm aproximadamente.
Cuando el endometrio es demasiado delgado (inferior a 7 mm) o demasiado grueso, la implantación embrionaria será complicada puesto que el endometrio no tendría las características adecuadas y no está receptivo.
Puedes leer el artículo completo en: ¿Qué es el endometrio? – Engrosamiento, tipos y patologías ( 518).

Marta Barranquero Gómez
Graduada en Bioquímica y Ciencias Biomédicas por la Universidad de Valencia (UV) y especializada en Reproducción Asistida por la Universidad de Alcalá de Henares (UAH) en colaboración con Ginefiv y en Genética Clínica por la Universidad de Alcalá de Henares (UAH).
Número de colegiada: 3316-CV